Capítulo 1: El Atardecer Interrumpido
El sonido de las olas en Manabí traía una paz que Valeria necesitaba desesperadamente. Sentada en la arena junto a su pequeño hijo, Mateo, y su madre, Elena, sentía que la vida, a pesar de sus tormentas, guardaba momentos hermosos. Sin embargo, la calma se rompió con una llamada telefónica. Héctor, su padre, exigía una reunión urgente en la que también debía estar presente Camilo. El aire se volvió denso. Un presentimiento amargo oprimió el pecho de Valeria; el viaje de descanso estaba a punto de convertirse en el escenario de una batalla.