Capítulo 3: El Cuaderno del Destino
"Padre no es el que engendra, sino el que cría", sentenció Héctor con una frialdad que congeló la habitación. Con un movimiento lento, sacó un viejo cuaderno y se lo extendió a Valeria. "Aquí está toda la historia. Aquí dice cómo llegaste a esta familia".
El mundo de Valeria se detuvo. Un frío paralizante le recorrió la espalda. Supo, con ese instinto certero del alma, lo que aquellas páginas escondían. Con lágrimas de indignación y miedo brotando de sus ojos, empujó el cuaderno y alzó la voz: "¡No quiero leerlo! ¡No quiero saber nada! Para mí, ustedes son mis únicos padres y esta es mi familia". El rechazo enfureció a Héctor. Ignorando el ruego y el dolor de su hija, abrió el cuaderno y empezó a leer en voz alta, desatando una verdad que no se podía detener.