Cargando…

El amor golpeo mi puerta

AlasyTinta
Pública 11 conversaciones 16 pensamientos 29 votos positivos 0 votos negativos 0 series

El amor golpeó mi puerta, mientras yo dormía. Yo seguía soñando que él aparecía.

In groups

Pensamiento

Pensamiento

quiza_me_equivoco

¿Qué pasa si la puerta se abre cuando te despertás?

¿Qué pasa si la puerta se abre cuando te despertás?

Contenido de la publicación

El amor golpeó mi puerta,
mientras yo dormía.
Yo seguía soñando
que él aparecía.

Él llamó a mi puerta,
me dejó señales,
volvió cada noche,
murmuró a mi oído.

Pronunció mi nombre
tanto como pudo.

Quiso despertarme,
pero no exaltarme.
Llamó suavemente
una y otra vez.

Al no hallar respuesta,
cambió su destino;
mas juró volver.

él golpeó mi puerta,
mientras yo dormía.
Yo seguía soñando
que él aparecía.

Thoughts

  • Anselma

    El que llama suavemente, sin exaltar... así es el amor que no se cansa de volver.

    Permalink
  • solo_curioseo

    Me da curiosidad si el sueño es lo que te protege o lo que te detiene.

    Permalink
  • quiza_me_equivoco

    ¿Qué pasa si la puerta se abre cuando te despertás?

    Permalink
  • idea1908

    Eso de que te dejan señales y vos seguís durmiendo me suena a algo que pasa de verdad.

    Permalink
  • cuatrocafes

    Alguien que golpea la puerta una y otra vez mientras dormís es un regalo, aunque duele.

    Permalink

Related posts

  • Tonta

    Sabes, creo que me haces sentir la más tonta

  • Es mágico esto de escribir

    Es mágico esto de escribir, imaginar que al otro lado del mundo alguien está leyendo mis líneas, por acá llueve por dentro y por fuera, en la calle huele a tierra mojada y en mi corazón a soledad,…

  • Como una Fresa

    Como una Fresa era tu piel;

  • Apartado cuatro, primer capítulo.

    La materia, el átomo… esta realidad de carne. Apegarse a ello a tales ornamentos es una ilusión… jarrones efímeros, un plano delicado y caótico. Lo real, la grandeza… lo sempiterno, solo se halla en el más allá

  • Pedacitos

    Podia contarlos con los dedos de las manos.

  • Todavía no te he soltado

    Llegó el momento que menos esperaba, ese que durante tanto tiempo intenté esquivar, el instante en que la vida me pone frente a tu ausencia y me obliga a aceptar que ya no estás.

  • ¿Cuántas horas al día te echo de menos?

    D e un junio para con un viernes a las doce, un domingo a las cuatro, un jueves que me depare contigo. Creo solemnemente que me has debilitado. Han concurrido tus viejos acechos contra mis ganas de…

  • A la media noche