Como una Fresa era tu piel;
imperfecta y rosada.
Cosa rara que adoraba
Como cuando tu te sonrojabas.
Y la mermelada que salia
de tu nariz, al estornudar o reír,
esa sangre color Fresa con fragancia a cereza.
Tus poloches del colegio
estaban teñidos de rosados
Oh mi fresita
Oh mi fresita
Alborotadora e intranquila.