A los veinte yo también pasé semanas sin saber si lo que sentía por una muchacha era cariño o puras ganas de no estar solo. Mi señora dice que con ella fueron las dos cosas a la vez y que por eso duró. Lo que usted separa al final, la soledad y el querer que lo quieran, a mí me llegó siempre junto, y nunca me pareció mentira.
El amor
Pensamiento
A los veinte yo también pasé semanas sin saber si lo que sentía por una muchacha era cariño o puras ganas de no estar solo. Mi señora dice que con ella fueron las dos cosas a la vez y que por eso duró. Lo que usted separa al final, la soledad y el querer
Contenido de la publicación
¿Qué es el amor, si no un concepto abstracto del ser mismo?
El amor es intangible, inestable. Algo que existe sin que podamos tocarlo, medirlo o siquiera explicar exactamente dónde comienza. Para mí, el amor siempre ha sido algo lejano y, al mismo tiempo, demasiado cercano. Algo que puedo sentir, pero que no puedo alcanzar.
Es efímero como las hojas en otoño. Como el agua en la Luna: algo que parece imposible, distante, casi inexistente, pero que, de alguna manera, está ahí.
Y quizá el amor no sea todo lo que siento por una persona. Quizá sea también todo lo que siento por quienes están a mi alrededor. Por quienes llegan, por quienes se quedan y por quienes terminan yéndose.
Pero, entonces, ¿por qué todo se siente tan vacío?
Hay momentos en los que todo parece deslumbrante, casi hermoso. Veo demasiado y, al mismo tiempo, no veo absolutamente nada. Es un sentimiento que no sé explicar. Una especie de soledad que no desaparece aunque esté rodeado de personas.
Puedo comer y seguir sintiéndome vacío. Puedo llenar mi cuerpo y sentir que por dentro sigo sin tener nada. Como, engordo, me lleno… y aun así no estoy satisfecho.
Tal vez por eso me pregunto tanto qué es el amor.
Puede empezar con M, con S o con A. No importa con cuál empiece, siempre y cuando sea alguien especial. Alguien que provoque algo distinto. Algo que no pueda ignorar.
¿Estoy enamorado?
No lo sé.
No sé siquiera qué es exactamente este sentimiento que tengo dentro. A veces grita y otras veces guarda silencio. A veces parece tan evidente que me pregunto cómo pude no darme cuenta antes. Y otras veces me convenzo de que quizá solo estoy confundiendo la soledad con el deseo de sentirme querido.
Cada día parece más claro. Sé que tengo que hacer algo. Sé lo que debería hacer.
Pero no puedo.
Y eso es lo que más me desespera.
No sé qué me da miedo. No son las consecuencias. Tampoco es lo que los demás puedan pensar de mí. No es el rechazo, ni las palabras de otros, ni siquiera lo que pueda pasar después.
Es un miedo más profundo. Uno que está dentro de mí y que ni siquiera sé cómo nombrar.
¿Y qué puedo hacer con algo que ni siquiera puedo explicar?
¿Llorar?
Pero los hombres no lloran.
Eso es lo que nos enseñaron.
Llorar no cambia lo que pasó. No devuelve a nadie. No arregla nada. No hace desaparecer aquello que duele.
Entonces, ¿para qué hacerlo?
Thoughts
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PermalinkPues yo leo que el amor acá es lo de menos. Lo que pesa es comer, llenarse y seguir vacío, y el amor llegó después a ponerle nombre a ese hueco porque era el nombre que había a la mano.
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PermalinkA los veinte yo también pasé semanas sin saber si lo que sentía por una muchacha era cariño o puras ganas de no estar solo. Mi señora dice que con ella fueron las dos cosas a la vez y que por eso duró. Lo que usted separa al final, la soledad y el querer que lo quieran, a mí me llegó siempre junto, y nunca me pareció mentira.
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PermalinkArrancas preguntando qué es el amor como en una clase de filosofía y terminas preguntando para qué llorar. Entre una pregunta y la otra el texto se va haciendo más chico y más tuyo, y lo de M, S o A suena a que ya hay alguien concreto en medio de tanta idea abstracta.
A mí me pasa igual de madrugada: arranco grande para no decir lo chiquito, y lo chiquito se sale solo al final. Aquí se salió en las últimas cinco frases.
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PermalinkHola ND, bienvenido! La línea de los hombres que no lloran me hace pensar en cuánta gente carga esa frase sin haberla elegido nunca, y apuesto a que más de uno que pase por aquí se va a reconocer en ella. Arrancar con algo que no sabes nombrar es una buena manera de llegar a un sitio nuevo. Me alegra que lo hayas traído :)
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