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Dos corazones, un destino🌸 (parte dos)

eliii
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Los días pasaron y Eli empezó a acostumbrarse al colegio.

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Pensamiento

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tintaDeMartes

Órale, la mitad de mis amigas se derretiría con Thiago diciéndole a Eli que va a jugar mejor para que siga mirando, y la otra mitad diría que es muy creído para apenas conocerlo. Yo voy con las segundas.

Órale, la mitad de mis amigas se derretiría con Thiago diciéndole a Eli que va a jugar mejor para que siga mirando, y la otra mitad diría que es muy creído para apenas conocerlo. Yo voy con las segundas.

Contenido de la publicación

Capítulo 2: Nuevas amistades

Los días pasaron y Eli empezó a acostumbrarse al colegio.

Su pelo rojo llamaba muchísimo la atención. Su piel blanca, sus ojos verdes y la forma en que siempre iba bien vestido hacían que destacara incluso cuando intentaba pasar desapercibido.

Aunque era tímido, rápidamente empezó a hacerse conocido.

Pero había dos personas que todavía no conocía.

Un día, durante el recreo, Eli estaba sentado solo en una mesa cuando escuchó una voz detrás suyo.

—¿Está ocupado?

Eli se dio vuelta.

Era un chico bastante gordito, con una sonrisa enorme.

—No —respondió Eli.

—Perfecto. Soy Nico.

Nico se sentó sin esperar demasiado.

—Soy nuevo acá —dijo Eli.

—Ya sé. Todo el colegio sabe quién sos.

Eli se rio nerviosamente.

—¿Tan famoso soy?

—No, pero sos pelirrojo y tenés ojos verdes. Es difícil no reconocerte.

Eli sonrió.

Desde ese momento, Nico empezó a acompañarlo a todos lados.

Era bastante tonto, pero de una manera divertida. Siempre decía cosas fuera de lugar y conseguía hacer reír a Eli incluso cuando estaba nervioso.

Unos días después conocieron a otra chica.

Se llamaba Martina.

Martina era bastante segura de sí misma y rápidamente se hizo amiga de Eli.

—¿Vos sos Eli, no?

—Sí.

—Soy Martina. Y antes de que preguntes: sí, soy lesbiana.

Eli abrió los ojos sorprendido.

—Ah...

Martina se rio.

—Tranqui, no te estoy tirando onda.

—¡Yo no dije nada!

—Tu cara lo dijo.

Los tres terminaron riéndose.

Y sin darse cuenta, Eli había formado su primer grupo de amigos.

Pero había alguien que los observaba desde lejos.

Thiago.

---

Ese mismo día, después de clases, Thiago estaba en el gimnasio jugando al básquet con sus amigos.

Era alto, musculoso y de piel blanca. Tenía el pelo negro y unos ojos marrones oscuros que normalmente daban una impresión bastante seria.

—¡Thiago! ¡Pasámela!

Thiago recibió el balón, esquivó a uno de sus amigos y encestó.

—¡Vamos!

Sus amigos festejaron.

Thiago sonrió.

Pero unos segundos después miró hacia las tribunas.

Ahí estaba Eli.

Había ido con Nico y Martina.

Eli estaba sentado mirando el partido.

Cuando sus ojos verdes se encontraron con los de Thiago, Eli sonrió.

Thiago se quedó quieto durante un segundo.

—¡Thiago! —gritó uno de sus amigos—. ¡¿Vas a jugar o qué?!

—Sí, sí.

Volvió al partido intentando concentrarse.

Pero era imposible.

Cada vez que encestaba, buscaba a Eli.

Y cada vez que lo encontraba mirándolo, sentía una extraña felicidad.

—Che, ¿qué te pasa hoy? —preguntó uno de sus amigos.

—Nada.

—Estás jugando raro.

—Estoy cansado.

Su amigo lo miró sospechosamente.

—Ajá...

Thiago volvió a mirar hacia las tribunas.

Eli seguía ahí.

Y entonces pensó:

"Me estoy metiendo en un problema."

Porque cuanto más conocía a Eli...

más le gustaba.

---

Cuando terminó el entrenamiento, Thiago salió del gimnasio con sus amigos.

Eli estaba caminando por el pasillo junto a Nico y Martina.

Thiago pasó cerca de ellos.

—Hola —dijo Eli tímidamente.

Thiago se detuvo.

—Hola.

Hubo unos segundos de silencio.

—Jugaste muy bien —dijo Eli.

Thiago sonrió de lado.

—¿Me estabas mirando?

Eli se puso rojo.

—No... bueno... sí.

Nico miró a Martina.

Martina miró a Nico.

Los dos entendieron algo inmediatamente.

Thiago se acercó un poquito a Eli.

—Entonces tendré que jugar mejor la próxima vez.

Eli sonrió.

—¿Por qué?

Thiago lo miró directamente a los ojos.

—Para que sigas mirando.

Eli se quedó completamente callado.

Thiago siguió caminando como si nada hubiera pasado.

Pero cuando se alejó, su sonrisa desapareció y se tocó el pecho.

Su corazón estaba latiendo rapidísimo.

"Genial..."

"Ahora sí estoy perdido."

Thoughts

  • tintaDeMartes

    Órale, la mitad de mis amigas se derretiría con Thiago diciéndole a Eli que va a jugar mejor para que siga mirando, y la otra mitad diría que es muy creído para apenas conocerlo. Yo voy con las segundas.

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  • novelaacuestas

    Aupa. Thiago echándole la culpa al cansancio cuando el amigo le pregunta qué le pasa es de esas mentiras que no se cree ni el que la dice, y el amigo con su ajá lo deja clarísimo. Lo que más me hizo sonreír fue Nico y Martina mirándose en el pasillo y entendiéndolo todo sin una palabra. Apuesto a que Nico, al que pintan como el despistado del grupo, es el que antes se va a enterar de todo, y que a Thiago lo va a pillar él antes que Eli.

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