Apuesto a que la señora del peluche y la anciana de ojos cerrados son la misma, y que esa guerra no fue en este mundo.
Donde descansan las almas.
—No puede ser... ¿¡QUÉ RAYOS!?— grité grite al ver mi reflejo, y retrocedí impactada de lo que vi.
En series
In groups
Pensamiento
Apuesto a que la señora del peluche y la anciana de ojos cerrados son la misma, y que esa guerra no fue en este mundo.
Contenido de la publicación
𝖈𝖆𝖕𝖎𝖙𝖚𝖑𝖔𝟐: 𝖘𝖔𝖒𝖇𝖗𝖆 𝖉𝖊 𝖑𝖚𝖟
—No puede ser... ¿¡QUÉ RAYOS!?— grité grite al ver mi reflejo, y retrocedí impactada de lo que vi.
—Debo estar borracha o algo así— mi cara mostraba confusión y terror, no me gustaba ver mi yo pequeña, era algo muy desagradable, no tenía muy buenos recuerdos en mi niñez entonces pero...
El comerciante que vendía el espejo me miró, tenía un ojo de color morado perla. Yo lo miré asustada y perpleja.
Corrí.
Diez pasos.
Quince.
Veinte.
Entonces me detuve.
El mercado había desaparecido.
Frente a mí se extendía una ciudad. Estaba muy pero muy desconcertada.
—¿Acaso esto es un sueño?... No, pero me pellizqué y sentí dolor. No, ahora no es hora de pensar en esto, debo escapar de aquí.— me dije a mí misma mientras caminaba por la ciudad.
Era como estar en casa. Era igual a Tokio, pero algo se sentía extraño, no sé qué era, ¿Acaso era la atmósfera? Veía las cosas más grandes por mi tamaño.
—Diablos, acaso estoy en un mundo paralelo o que? ja, que gracioso eso es imposible, no estamos en un anime de reencarnación estúpida—murmuraba para mi misma, mientras caminaba podría ver que había personas que emitían un aura de luz muy fuerte, mientras otras por alguna razón su cuerpo retorcido y deformado, desprendían un aura oscura.
Me hacía la loca que no los veía pero, en realidad me estaba cagando del miedo de lo que acababa de ver.
—Tú ya tienes 23 años. Eres una adulta responsable y con un futuro adelante por seguir— decía con una voz apenas entendible por el miedo, intentando convencerme a mi misma que lo tengo todo controlado, aunque siendo sincera, no tenia ni idea a donde dirigirme.
—Oye pequeña, ¿Estás bien? ¿Estás perdida? ¿Y tus papás?— Escuché la voz de una señora. Con voz baja y amable me pregunta al verme.
—Mis padres? bueno....— no sabía que responder porque no sé nada de ellos desde que me mudé, pero la señora me acaricia levemente mi cabeza como si fuera una niña pequeña. Quizás tenga apariencia de una pero no lo soy.
—No te preocupes, a mi también me pasó en una guerra, también perdí a mis padres— me sonrió la mujer desconocida, pero me pregunté una cosa ¿Si estuvo en una guerra, cómo salió viva de ahí?
La mujer me dio otra última mirada antes de irse, y me di cuenta que la mujer carga en sus manos un peluche viejo.
—Que raro, ¿una guerra?— murmuro, y luego caminó más adentro de la ciudad y me di cuenta que cerca de la ciudad hay un santuario. Y recuerdo todo, salí corriendo al santuario desesperada.
—Lo recuerdo, antes de llegar a mi departamento me fui a un santuario, pedí algo pero....¿qué pedí?— dije con la voz agitada por correr rápido, típico de una mujer que ni siquiera conocía la palabra ejercicio.
Antes de llegar al santuario, antes de apenas poner un pie en él, el lugar cambia bruscamente.
Me detuve de golpe.
El santuario había desaparecido.
Otra vez.
Regresando al mercado, pero esta vez es un mercado de comida.
—mierda, ¡¡¡POR QUÉ CARAJOS NO ME DEJAS IR OYE!!!— grité al techo como si tuviera la culpa, al girar vi personas comiendo un banquete de comida, mi estómago traicionero comenzó a rugir, avergonzándome.
—ja, no necesito comida— Miré el banquete, teniendo aún más hambre, al final me rindo.
—bueno, comeré siquiera un poco, ¿se pagara?— con solo pensar en la comida, la duda y el miedo se deshicieron.
Me acerqué a las personas comiendo pero viendo bien, Eran súper gordos.
...
¿¡CERDOS!?
Estaban comiendo comida sin llenarse. Tuve miedo y asco pero tenía hambre y me comencé a acercar a ellos.
—Hazlo por la comida, hazlo por la comida— repetía frecuentemente, mientras daba pequeños pasos, hasta que uno me vio, esos ojos eran humanos pero con apariencia de cerdo.
—Hola....puedo comer jeje— le mencioné aunque mi voz temblaba de los nervios y del miedo.
Al ver el cerdo levantarse de su asiento y los demás mirándome, lo único que pensé era correr, pero mi cuerpo reaccionó más rápido que mi mente y ya estaban corriendo.
— ¡¡Ahí se ven!! ¡¡¡chauisito!!!— dije en voz alta mientras corrí y me escondí en una tienda semicerrada cerrada y vieja.
—Aquí estaré segura supongo— mi voz sonaba agitada por la tremenda corrida que hice.
Me senté, en un pequeño banco que había, tenía frío, es como si la temperatura bajó.
—Frrr, qué frío y tengo hambre, umm ¿Qué hago ahora?— sobé mis manos contra la otra rápidamente.
—Cada vez siento que mi vida mediocre era mejor— alcé mi mirada al techo, viendo el material que estaba hecho, solo para quitar las voces molestas de mi cabeza.
Siento una presencia al lado mío, era cálido como la de una madre pero a la vez, frío como un muerto.
—tu frio tener, abrigo es dar yo— escuché una voz suave y fría al lado mío ocasionando que salte de la silla por instinto, Vi a una anciana que me sonreía .
Las arrugas comenzaron a desaparecer...
Su espalda volvió a enderezarse...
Su cabello recuperó un brillo dorado...
Su piel pálida, tenía los ojos cerrados por alguna razón.
—¿Qué?....¡¡¿QUÉ?!!— grite mientras retrocedía lentamente por el impacto de lo visto.
𝖋𝖎𝖓 𝖉𝖊𝖑 𝖈𝖆𝖕𝖎𝖙𝖚𝖑𝖔...
Thoughts
-
PermalinkApuesto a que la señora del peluche y la anciana de ojos cerrados son la misma, y que esa guerra no fue en este mundo.
Related posts
-
Donde descansan las almas.
En el capítulo anterior... Vinder encontró a un hombre cuya presencia no parecía normal.
-
Donde descansan las almas.
En el capítulo anterior, Akari decidió visitar a su segundo padre junto a Vinder y Yujun, para que Vinder pudiera aprender un poco más sobre la magia.
-
Donde descansan las almas.
Existen dos tipos de magos.
-
Donde descansan las almas.
En el mundo de los espíritus existen tres grandes regiones: L1S, L2S y L3S (Lugar Sonoro número 1, 2 y 3).
-
Donde descansan las almas
Hoy, en este capítulo, Vinder está teniendo una misión junto a Akari y la masa de pan (Yujun).
-
Donde descansan las almas.
En el capítulo anterior, Vinder y Akari fueron de visita a Lin y pasaron una agradable tarde juntas. Pero algo acecha en la oscuridad, y sus intenciones siguen siendo un misterio.
-
Donde descansan las almas.
Estaba mirando el techo de la habitación antes de levantarme.
-
Donde descansan las almas.
En el capítulo anterior, Vinder conoció a Yujun y Akari. Ahora ya son amigos, aunque apenas se conozcan. Solo diré una cosa: no sean como Vinder, o un señor de 45 años podría aparecer en su casa…