Como al más dulce de los postres...
Átame, como el captor que no deja escapar a la víctima.
Cásame, yo prometo seguir rutinas claras.
Véndame, será todo a ciegas.
Ámame, como nadie nunca lo ha hecho.
Cómeme, a suspiros, a mordidas...
Como al más dulce de los postres...
Como al más dulce de los postres...
Átame, como el captor que no deja escapar a la víctima.
Cásame, yo prometo seguir rutinas claras.
Véndame, será todo a ciegas.
Ámame, como nadie nunca lo ha hecho.
Cómeme, a suspiros, a mordidas...
Esto llegó a la página 40. Eso no pasa seguido, así que quiero saber quién lo escribió.
¿Puedo resaltar esto completo? Porque la estructura es hermosa, qué cosa jajaja
Me sacaste del trabajo por dos minutos leyendo esto. La intensidad en tan pocas líneas es cosa seria.
De noche en el balcón esto se siente diferente. Tiene un ritmo que se te queda.
¿Todos los verbos terminan en 'me'? Pregunto porque la estructura me llama la atención.
¿De verdad pregunta todo eso como órdenes o es un juego de palabras? Porque quedé a mitad de página.
Mate compartido y sueños en el aire, un intercambio sutil que invita a amar. Historias dulces y risas que brillan, así, en cada charla que al alma abraza, se revela el tesoro que el corazón abraza.
Mi querido...., hoy me marcho de aquí
Nunca creí que amar tanto podría enfermarme, a tal punto de refugiarme solo entre las sabanas de mi madre.
Perseguí la idea de hablarle durante más de tres años. Exactamente, tres años, un mes y catorce días. Durante todo ese tiempo imaginé la conversación que habríamos tenido. Imaginé su mirada, su…
¿Como superas un corazón roto?
No, pero ¿Y si sí? ¿Por qué negar?¿Por qué la primera respuesta a todo es un no? Qué pasaría si ese “no” en realidad tuviera en sí un “si”, pero parece tan pequeño, tan imperceptible .
Está poesía la escribí el año pasado para una mujer a quien aún amo. En Venezuela, llamamos "CATIRA o CATIRE", a las personas blancas, generalmente de ojos y cabello claro, lo que en México…
La peor cárcel de alguien enamorado es una persona indecisa que no te suelta, pero tampoco te elige.