Mi querido...., hoy me marcho de aquí
por tu orgullo superior, te quedaste sin mi.
Con el señó la decepción en mi rostro me alejo de ti...
tu corazón me dio el querer, y yo lo sentí;
placer, cariño y el amar, yo te ofrecí.
Me voy de tu presencia
con el alma herida.
Desdicha le has dado a mi vida,
siento el dolor mezclado con pena;
¡hay mi amor! aqui nada me queda.
Sin nada de amor
por que el amarte me genera dolor,
por tu tendencia de ser superior,
tu presencia era alegría, ahora me da horror;
amargura e hipocresía es tu olor.