Si algún día me ves queriendo a alguien más, quizá pienses que fue fácil olvidarte. Que simplemente apareció otra persona y decidí continuar como si todo lo que sentí por ti nunca hubiera existido.
Pero no fue así.
Antes de llegar a ese momento, hubo muchas veces en las que deseé que fueras tú. Muchas veces imaginé que las cosas podían cambiar, que algún día podríamos coincidir en el mismo lugar, con las mismas ganas y con la misma certeza.
Esperé, entendí, perdoné y también aprendí a tener paciencia. Me quedé más tiempo del que quizás debía porque todavía existía una pequeña esperanza de que algún día pudiéramos elegirnos de la misma manera.
Hasta que entendí que no puedo pasar toda mi vida esperando que alguien decida quedarse.
Y si algún día vuelvo a amar, no significará que lo que sentí por ti fue mentira. Significará que, después de tanto tiempo, finalmente aprendí que también merecía una historia en la que no tuviera que preguntarme constantemente si me quieren.
Porque hay personas que uno desea durante muchísimo tiempo, pero llega un momento en el que amar también significa aceptar que no todo lo que queremos está destinado a quedarse.
Y si algún día me ves amando a alguien más, recuerda que antes de abrirle mi corazón a otra persona, tuve que cerrar una historia que durante mucho tiempo deseé que fuera contigo.