Un Amor con voz de abuelo y cara de muchacho, así me lo imagino yo también: algo que conoces de toda la vida pero que cada vez llega con otra cara. Y que encima le critique la carta me hizo reír, porque cualquiera que haya intentado escribirle algo a alguien sabe que la primera versión siempre sale flojita :)
Carta al Amor: capitulo I
Ese vino ayudó a que me relajara. Me incorporo lentamente. La mesa de madera está desordenada: una copa vacía y el cuaderno. Limpiaré después. Una ducha y a disfrutar la mañana.
In groups
Pensamiento
Un Amor con voz de abuelo y cara de muchacho, así me lo imagino yo también: algo que conoces de toda la vida pero que cada vez llega con otra cara. Y que encima le critique la carta me hizo reír, porque cualquiera que haya intentado escribirle algo a algu
Contenido de la publicación
Ese vino ayudó a que me relajara. Me incorporo lentamente. La mesa de madera está desordenada: una copa vacía y el cuaderno. Limpiaré después. Una ducha y a disfrutar la mañana.
Ahora sí, un buen libro, el equipo de mate y al parque. Por supuesto que antes posteo en las redes: una buena foto del mate y el libro; luego, otra cuando llegue.
El día está con la temperatura justa. La caminata se disfruta a pesar del cemento de la ciudad.
Mmm… Ese olorcito es irresistible. Definitivamente, parada técnica en la panadería: las medialunas son mi debilidad, tanto las dulces como las saladas.
Llego al parque, busco una buena sombra, preparo el mate y va otra fotito para las redes; esta vez también los deleito con mi belleza.
Subo la foto con la frase: «Relax».
Todo acomodado, lectura iniciada… y alguien me interrumpe. Tenía que ser así, obvio. Demasiado armonioso todo. Alzo la mirada porque su voz me es familiar, se sentía cálida. Pero su rostro es la primera vez que lo veo. Me sorprende esa mezcla hogareña: su tono, la forma pausada y tranquila de hablar me hacen recordar a mi abuelo, pero la juventud del muchacho deja claro que no es él. Una hermosa sonrisa que podría mirarla todo el día y esos ojos llenos de luz, alegres. Para ser sincera, es el extraño que todas quisiéramos cruzarnos en algún momento.
Sin pronunciar palabra, observo cómo se sienta a mi lado y, como si fuéramos amigos de toda la vida, me pide un mate. ¿Perdón? ¿De dónde nos conocemos? Juro por lo que más quiero que no olvidaría a alguien así; quizás el nombre, pero no su ser. Un poquito confundida, pero dispuesta a socializar y descubrir el origen de esta situación, le paso el mate.
—¿Te sorprende mi visita? Anoche querías comunicarte conmigo y acá estoy.
—¿Anoche?
—Sí. Soy todo oídos.
—No entiendo, creo que te confundiste.
—No, para nada. No me confundí. Nos conocemos de toda la vida.
—Si fuera así, sabría quién sos.
—Anoche me dedicaste otra carta... bueno, iniciaste otra, porque bastante flojita la escritura.
Sentada con el mate en la mano, empiezo a notar cómo caen las hojas del árbol. En ese momento, las voces empiezan a sentirse lejos, como si alguien bajara el volumen de los sonidos del parque. El aire cambia de peso, se vuelve más denso. Parpadeo.
Y entonces sucede. Así, sin aviso previo.
El verde del parque se quiebra como un vidrio y, sin moverme, ya no estoy ahí. Reconozco el olor del lugar, la textura que están tocando mis manos: es mi sillón.
¿Cómo puede ser? No sé. Todo se ve muy real. Recorro el departamento con la mirada. Frente a mí, la mesa que no ordené, el cuaderno abierto y la carta.
Con letra clara dice:
«Querido amor:
Sin saber cómo empezar, he decidido escribir estas líneas mientras en mi mente van y vienen las palabras que se enredan cuando llegan al papel. Hace tanto que nos conocemos, como así también las historias vividas…»
Intento agarrar el cuaderno, pero es como si estuviera en un sueño y ese fuera el momento de despertar.
—Estoy alucinando... no puede ser. Ese vino tenía algo.
—Ese vino estaba perfecto.
Al escuchar su voz me doy cuenta de que sigo en el mismo lugar: nunca volví a casa.
Thoughts
-
PermalinkUn Amor con voz de abuelo y cara de muchacho, así me lo imagino yo también: algo que conoces de toda la vida pero que cada vez llega con otra cara. Y que encima le critique la carta me hizo reír, porque cualquiera que haya intentado escribirle algo a alguien sabe que la primera versión siempre sale flojita :)
-
PermalinkEl muchacho habla como el abuelo de ella pero tiene cara de pelado, parce, y se sienta a pedir mate como si nada. Para mí es el amor de toda la vida con cara nueva, y en lo que sigue le va a pedir la carta a medias.
Related posts
-
Capitulo 11 el puente de Villalobos
Después de seis meses de operaciones, llegó la orden que ninguno sabía exactamente cómo recibiríamos: la FURED sería desintegrada.
-
Capítulo 1: Un día normal (o eso parecía)
El cielo estaba despejado. Un azul limpio, sin nubes que interrumpieran la luz del sol que caía suavemente sobre los edificios de la academia. El viento apenas se sentía, lo suficiente para mover…
-
La vida de lo invisible - capitulo 1 parte 2
¡ Oh, que maravillosa es la vida y eso que apenas comienza ¡ Y luego reí .
-
EL DAÑO QUE ME HICISTE - Parte 3
L a realidad lo vuelve hacia la foto de María. Foto carcomida por el paso de los años y los dejes en la casa. Con un beso cargado de amor, angustia y melancolía, devuelve la foto al tablón. La mano…
-
Capítulo 33: Sociedad del nuevo mundo (1)
La luz terminó de cubrir la ciudad.
-
Requiem de un niño
—¡¿Qué hiciste?! —escuché gritar a mi mamá en medio de la madrugada.
-
Capítulo 9: Sin Señal
[Hace dos días: Antes del Despegue...].
-
La vida de lo invisible - capitulo 2 parte 3
“ En el autobús todos me miraban como un bicho raro y desde ese momento mi mirada se a chico palo y unas chicas de la parte de atrás no dejaban de reirse de mi , nunca supe si fue por mi vestimenta,…