Cuarto capítulo, y traigo una duda concreta sobre un secundario.
Es el hermano mayor. Su función es tener razón en casi todo y decirlo en el peor momento. Quiero que el lector se irrite con él y al mismo tiempo entienda que sin él la familia ya se habría roto.
El problema es que lo escribí yo y me cae bien, así que no tengo idea de cómo llega.
Si lees el capítulo, dime en qué momento decidiste lo que sientes por él. Me sirve más el momento que el veredicto.
¿Te cae mal, o soy yo que lo defiendo porque lo escribí?