Y así los días pasaron sin nada importante que contar. Ark esperaba con ansias el momento
en que se anunciara por los periódicos de la ciudad un discurso del gran Gobernador,
mientras que Yuan, se desesperaba cada día más intentando aguantar las provocaciones que
Sam hacia borracho, pues él, en ningún momento del día permanecía sobrio, lo cual
preocupaba de cierta forma, ya que ni Ark ni Yuan sabían de donde Sam seguía sacando
alcohol para mantenerse borracho.
—¿De donde este tipo sacará pascales para seguir comprando cervezas?—
Se preguntó una tarde Yuan tras verlo bebiendo sentado en el suelo.
—No lo sé, de seguro tendrá escondidos algunos pascales en algún rincón de la casa—
respondió Ark.
—Pero es que no lo entiendo, ya busqué por todas partes y no he encontrado ningún lugar en
donde él pueda esconder algo de dinero. Cuando se encuentre sobrio, le pediré algunos
consejos de como ocultar las cosas, se nota que es un profesional.
Ark estaba leyendo un periódico, así que tenía la vista pegada al papel.
—¡Si!— Grito con emoción— Mira Yuan— Se levanta del sofá y corre donde su amigo—
Mira lo que dice aquí— Con su dedo señala unos renglones del periódico.
Con cierta torpeza, Yuan lee aquellas líneas —Este 14 de Agotranom, el Gobernador de la
provincia de Timitry dará la cara y hablará sobre los constantes ataques por parte de los
rebeldes en la zona norte de la región, se espera tener participación no solo del gobernador,
sino también del General de la Guardia en Timitry y las familias importantes de la nobleza
Timitriana . Esta reunión se llevará a cabo en la avenida sur con ruta hacia The-Uty, por lo
que se verá seriamente congestionada la ciudad por el cierre de una de sus principales calles.
Para los que quieran asistir, el discurso dará inicio a las ocho de la noche—
—Ya llegó el momento, el 14 de Agotranom será dentro de cuatro días, tiempo suficiente
para reconocer el terreno e idear planes de escape.
—Suena bien, y supondré que Rebeca ya debió de haberse enterado.
—Si es lo más probable, aunque sería buena idea enviarle una carta diciéndole que estaremos
en aquella avenida observando el entorno.
—Yo me encargo de enviársela—
—Listo, dejaremos a Sam con algunas botellas de cerveza y partiremos en la tarde.
—¿Le vas a dejar más de las que ya tiene?
—Claro, me preocupa que se le acabe y se termine quitando la vida.
***
Eran las diez de la mañana cuando las hermanas Güitrago estaban reunidas en la sala de estar
en su casa. Las dos vestían elegante y seductoramente, sus collares y joyas combinaban
perfectamente, además de que brillaban con el sol resplandeciente que se colaba a través de
las ventanas.
Chloe permanecía sentada tomándose un café, sus gestos la dotaban de una finura
espectacular, casi excitante. Frente a ella estaba Rebeca que, de igual forma tomaba café.
—Chloe, quiero contarte algo— dijo Rebeca.
—Dime.
Rebeca se prepara unos segundos para lo que va a decir.
—Primero quería pedirte perdón por lo que te hice pasar, se que actúe mal y no te protegí
como se debía, como tu hermana mayor pido sinceramente que me disculpes.
—Ya no pasa nada hermanita, lo hecho, hecho está y no hay nada que lo pueda cambiar ¿Eso
es todo?
Rebeca suspira —No hay algo más. Me voy a casar—
Chloe la voltea a mirar, primero con sorpresa, luego con un gesto de desilusión —No me
digas que con...
—No claro que no— Contestó de forma esquiva aunque en su interior anhelaba que fuera así.
—Es con el gobernador Cesar.
A Chloe se le iluminó el rostro, su expresión cambió a una de felicidad —¡Que bueno! al fin
podrás estar donde siempre quisiste, Rebeca Güitrago esposa del gobernador de Timitry, esto
es mucho más de lo que buscabas ¿Cuándo será la boda? ¿Ya la estás organizando? mejor
dicho ¿Cómo sucedió todo?
Chloe se veía tan alegre, como si el logro de su hermana fuera propio de ella. Rebeca al verla
tan motivada no fue capaz de contarle toda la verdad, no quería romper esa hermosa ilusión
que tenía Chloe, así que omitió algunos detalles, como el plan de asesinarlas y torturarlas si
no se sometía a él.
—¿Entonces se quiere casar contigo para tener control de la empresa?— preguntó menos
eufórica.
—Así es, es exactamente el motivo de la propuesta— Respondió Rebeca seriamente.
—Pues no lo veo tan malo, al final de cuentas, tarde o temprano el gobierno iba a tomar
posesión de ello, la verdad es una muy b, y si tu quisieras, me podrías hacer casar con alguien
de la familia del gobernador, así las dos estaríamos junto a los nobles de una misma familia.
—Pero Chloe, es perder la empresa que con esfuerzo construimos juntas— Rebeca intentaba
desacreditar la propuesta de su repentina boda y Chloe noto esto.
—No te quieres casar verdad— Dijo de una sin pensarlo.
—No es eso, es que.... Ya no se lo que quiero—
Rebeca baja su vista para que no vean su triste semblante. -No entiendo que es lo que deseo,
mi corazón me dicta otras cosas, mientras mi razón me dice que estoy a punto de conseguir lo
que tanto había anhelado.
Chloe se acerca a su hermana y se agacha para que sus ojos se crucen entre sí. —Rebeca, no
botes a la basura lo que por tanto tiempo estuviste buscando, por alguien que apenas
conociste. Yo no soy nadie para darte consejos de amor, pero hasta yo sé que lo que quieres
hacer es una completa estupidez.
—¿Enserio es estúpido querer amar a alguien de la nada?
—Si lo es. Tu misma me lo reprochabas
Entre su charla de carácter profundo, se ven interrumpidas por su preciada sirvienta Tania.
—Mis señoras la carroza ya las está esperando afuera—
Rebeca se limpia las pocas lágrimas que salieron de sus ojos, mientras que Chloe se levanta.
—Dile que ya vamos Tania— Responde Chloe.
—Sí, mi señora.
La sirvienta sale de la sala y se pierde entre los corredores.
El sol brillaba con fuerza fuera de la casa. Ante ellas, su carroza de siempre resplandecía bajo
la luz del sol. Un hombre de unos 30 años vestido de negro las esperaba con suma elegancia
al lado de la carroza.
—¿Acaso ese es Farseo? ¿Qué hiciste con el otro chofer?— Preguntó Chloe.
—Lo tuve que despedir, se me estaba insinuando demasiado— Contestó Rebeca mintiendo
descaradamente
—Ja, todavía seguimos coqueteando con los choferes ¿No? En ese caso, te presentaré al
primo de Farseo, es muy guapo.
—¡No nos vamos a meter con ellos!— Réplica enojada.
—Es que son tan lindos, mira sus caritas— Chloe saca de sus senos una foto de Farseo y su
primo desnudos, mientras ellas los tocaban descaradamente— Aunque claro, la señorita ya se
va a casar y ya no tiene tiempo de pasar tiempo con otros chicos.
—¿De donde sacaste esa foto? Sabes que, no importa, vámonos debemos de llegar a ver
como esta la empresa.
Farseo toma la mano de Rebeca y la ayuda a subir a la carroza. Ella ni siquiera lo miró, se
subió sin prestarle la más mínima atención. En cambio Chloe fue todo lo contrario, apenas se
cruzaron miradas, le dio una sonrisa coqueta —Tu no te preocupes por ella ¿vale? Yo soy la
que te dará cariño— Le estruja un cachete.
Él apenas siente las suaves manos tocar su rostro, toma las manos de su señora y las besa con
amor, Chloe al ver este gesto, se lleva a su boca la mano anteriormente besada y la vuelve a
besar, mientras mira con descaro al tipo. Después de eso se sube a la carroza, donde Rebeca
se encontraba leyendo sus apuntes.
—¿Ya acabaste?
—Más o menos, esta noche me desquito de todos esos nobles que me hicieron ver de menos.
—Tu no cambias— La carroza inicia su marcha— Y saber que ayer me dijiste desesperada
"Oh hermanita, ¿Por que no impediste que lo hiciera?" Ahí está mi respuesta.
—Ja, ja, como si ese fuera el único motivo, además, tu ya te vas a comprometer y me vas
arrastrar contigo a un futuro matrimonio con otro noble, así que, ¿Por qué no disfrutamos de
nuestra soltería estos días? Incluso podría ayudarte a que estés con Ark al menos una
noche-—Chloe la voltea a mirar coquetamente-
Rebeca desvía la mirada de su hermana hacia la ventana, donde inicia a juguetear con su
cabello —Ark es un buen tipo, no creo que sea esa la forma de hacerlo caer.
Incluso Rebeca estaba pensando en aquella opción, deseaba con total pasión, al menos una
noche con Ark entre sus brazos y obviamente, también dentro de ella.
—Bastante diría yo, en el tiempo en que estaba atrapada por Sam bajo mi falso propio juicio,
me di cuenta de lo que tu bomboncito hacía; cuidaba a Sam aunque no lo valiera y te trataba a
ti como una princesa, sin mencionar que nunca nos robó nada. Uno ve un tipo como él y
piensas que te asesinara bajo las sombras cuando menos lo esperes.
—Si— Rebeca se enrojeció al ver a su hermana halagar al hombre que amaba.
—Pero lastima por él—
—¿Eh?—
—Si sigue con esa actitud, solo hará que el reino lo empiece a corromper, hasta que llegue al
punto de volverse igual a todos esos hombres con los que hemos estado.
Con pequeños susurros cargados de amor dice —Eso no pasara, no a mi Ark—
***
Recostado en la sala de su gran casa, el gobernador Cesar se preparaba para leer nuevamente
la carta de los Rebeldes.
La había recibido directamente de un desconocido cuando este se había tropezado con él en la
calle. Primeramente lo insultó, pero luego el sujeto le ofreció amablemente una carta y le dio
un tipo de reverencia extraña que nunca había visto; El tipo puso su mano izquierda en la
espalda y la derecha en su pecho para luego inclinar la cabeza y desaparecer sin más de su
vista.
"Señor Gobernador, es un gusto escribirle a usted después de tanto tiempo sin hablar, lamento
profundamente lo que sucedió hace unos días sobre el atentado nocturno que casi realizan
contra usted, siéndole completamente sincero, usted ya no debería de estar vivo, pero por
asares del destino, tuvimos un pequeño percance con uno de sus guardaespaldas del cual no
teníamos información y por ende usted pudo sobrevivir, más créame una sola cosa y es que
sus días en este mundo ya están contados. Atentamente: Sus amigos del Norte.
Posdata: Sus Armas son una porquería, pero no se preocupe, obtuvimos una forma de
conseguir mejores, Florinta probara su poder"
Tras acabar de leer la carta, sudor recorría todo su rostro, estaba tenso y muy ansioso, así que
tuvo que servirse unos cuantos vasos de whisky para calmarse. Ya más tranquilo maldijo mil
veces a aquellos Rebeldes que al principio apoyó con sus fechorías, pero que al final,
decidían traicionarlo y ponerlo en problemas.
Y para agravar aún más su situación, una de sus sirvientas le dejó otra carta encima de la
mesita.
—Señor Gobernador es una carta por parte del Cuartel de la ciudad, dicen que es urgente.
Cesar la miró aterrado, para luego balancearse frenéticamente hacia la mesita para tomarla.
La carta era un reporte del estado en el que se encontraba el pueblo de Florinta, la ciudad más
importante de la zona norte a cargo de los Berciainy. Los rebeldes habían atacado de manera
persistente con pequeñas escaramuzas que poco a poco fueron debilitando la poca resistencia
del gran pueblo, y aunque esto se pudo haber evitado fácilmente pidiendo ayuda, ninguna
noticia llegó a Timitry, ni incluso a Ornir, probablemente los rebeldes interceptaron a los
mensajeros o tenían aliados en los altos mandos que impidieron que la información llegara.
Fuera lo que fuera, la verdad es que Florinta había caído y estaba en manos de los rebeldes.
La familia Berciainy no se reportaba, probablemente ya estaban muertos o incluso colgados
en la plaza de su pueblo.
Cesar suspira —Esto se me está complicando— Toma un poco más de whisky.
El sol ya empezaba a ocultarse entre las montañas de Rimbrin cuando su fiel mayordomo
entró a interrumpir su transe ante la desesperación.
—Señor, las señoritas Güitrago lo buscan.
El cambio de emociones se notó de inmediato, no se había sentido tan relajado desde hace
tiempo. —Bien, diles que pasen.
Dos hermosas chicas atraparon su atención, ellas se movían tan sensual y refinadamente, que
ya lo habían cautivado. Se sentaron en el sofá y cruzaron las piernas para verse
completamente divinas.
—Es un gusto para mí verlas ¿Qué las trae hoy por aquí?
Rebeca se veía un poco incómoda, fua Chloe quien hablo con toda la emoción posible
—Venimos hablar de la boda— Chloe aplaude repetidamente
—Que bueno, y yo que creía que no tenias ganas de casarte Rebeca— Su rostro se
tranquilizo.
—Mi hermana a veces es rara, pero no te preocupes, yo me pondré a arreglar los preparativos
para la boda.
—Gracias, les diré a mis criadas que tú serás la encargada de organizar el evento.
—Oye señor Cesar, tengo una pregunta para ti ¿Tienes hijos?
Cesar calla un poco para poder gesticular las palabras correctas que le dirá a Chloe.
—Si tengo, pero no son muy relevantes, no de la talla de los herederos, yo diría que son más
bien como los encargados de manejar un grupito de trabajadores en mis propiedades, así de
bajos, ni siquiera tengo algunos que tengan algún cargo administrativo. Todos son hijos de
sirvientas o de mujeres que buscaban un poco de ayuda.
—Entiendo— Contestó Chloe con una sonrisa en el rostro, pues su hermana sería la
encargada de traer a este mundo un heredero principal para el gobernador, un privilegio muy
grande en el mundo de los nobles —Otra pregunta, ¿usted no podrá presentarme algún
familiar que viva cerca de aquí, que sea joven y lindo, y que esté interesado en casarse?
Rebeca se sorprendió por el atrevimiento de su hermana, incluso le pegó disimuladamente.
—Tengo varios— Respondió pícaramente— ¿Quieres casarte luego Chloe?
—Claro que si, si mi hermana se casa, voy a quedarme sola en la casa, me aburriría mucho
sin mi hermanita con la que he estado siempre, además yo soy la dueña del 40% de La Luz de
Ahet y usted según me cuenta mi hermana, quiere casarse con ella por la empresa, si es por
eso, solo tendría control sobre el 60%, le sale muy buen negocio tener de su lado a las dos, y
que mejor que la hermana de su futura esposa, este casada con uno de sus familiares cercanos
¿No le parece un buen trato?
Cesar la mira con una sonrisa picante, tétrica, como si lo que estuviera sucediendo, fuera una
súplica que, él estaría dispuesto a conceder "Esta chica no es tan tonta después de todo, ella
sabe que si no me colabora la tendré en la mala"
—Me parece una muy buena idea, y saben que, que las dos hermanas se casen al mismo
tiempo, en una gran boda.
Chloe se emociona por completo y voltea a ver a Rebeca, que se encontraba un poco
angustiada.
—¿Qué opina la novia?— preguntó César tras verla tan callada en toda la conversación.
Rebeca lo voltea a ver sin saber en sí que decir —Me...parece muy bien, sería genial casarme
junto con mi hermana—
—Me alegra esa respuesta—
Entre esa charla, el mayordomo del gobernador llegó nuevamente a la sala para
interrumpirlos.
—Señor gobernador, llegó una carta para usted. ¿Podríamos leerla en privado?— Su rostro se
veía un poco tenso, estaba sucediendo algo malo.
—Bueno señoritas, las tengo que dejar, más tarde hablaremos de tu prometido Chloe, por
ahora tendré que solucionar otra clase de problemas.
Cuando Cesar se levantó del sofá, fue como ver a un marrano con los pulmones dañados
intentando levantarse después de una buena dormida. Los botones de la camisa sufrían por
intentar mantener toda esa grasa junta. Su caminar era como el de un chancho que se largaba
fuera de un corral.
Rebeca y Chloe lo miraron con cierta repulsión, pero dejaron esos sentimientos a un lado.
Cesar y Bartolo (su mayordomo) se reunieron en uno de los corredores del segundo piso en
donde casi no había nadie.
—Que sucede Bartolo, ¿por qué me interrumpes cuando estoy hablando con tremendas
dulzuras?
—Perdóneme señor Cesar, pero es muy preocupante lo que está sucediendo— Bartolo le da la
carta.
Cesar la lee rápidamente, pero entre más lo hacía, más cambiaba el emblema de su rostro
—Maldita sea— Tira la carta al suelo— ¿Quién la trajo?—
—Uno de los Guardias Reales, el mismo me confirmó lo que decía la carta, pues fue quien
reportó lo sucedido.
—No puede ser ¿Cuántos rebeldes vienen hacia acá?
—No saben el número específico, pero creen que son unos mil.
Un suspiro sale de la boca de César. —La gente se enterara tarde o temprano, generando así
caos, tendré que apresurar mi discurso para pasado mañana. Supondré que el General de la
Guardia en Timitry ya sabe de esto, así que prepárame una reunión con él, ahora en la noche,
quisiera tener más presenta la situación en la que nos encontramos.
En aquel momento Chloe y Rebeca discutían lo sucedido mientras caminaban hacia la salida.
—¿En qué estabas pensando cuando ofreciste la empresa con tal de casarte con alguien de su
familia?—Decía Rebeca enojada
—Cálmate hermanita, solo estaba asegurando un puesto en la familia del gobernador, no
tienes porque regañarme.
—Pero es que.... ¡Ahhhh!, no entiendo cómo me metí en esto, ni siquiera tuve porque seguirte
cuando me dijiste que fuéramos hablar con el Gobernador.
—Siempre me sigues en lo que quiero, además esto fue por el bien de las dos, imagínate, tu y
yo tomando café en alguna de las casas de nuestros maridos, hablando de cómo es nuestra
nueva vida.
Rebeca entonces se imaginó el mundo que ella dijo, se vio llegando a la casa de Chloe,
sentada en la sala de estar mientras se tomaban un buen café.
—Como te decía hermanita, mi marido no aguanta ni 5 minutos y siempre se va a dormir
después de la primera ronda, siempre me deja alborotada. ¿A ti cómo te ha ido con Cesar?—
Decía Chloe en ese mundo ficticio.
Un hombre gordo riendo aparecía entonces en su mente
Rebeca se estremecía en tan solo pensar en eso "¿Dónde está mi Ark en este mundo?" Luego
volvió a imaginar aquella situación, pero en vez de Cesar, aparecía Ark.
—Yo estoy muy bien, Ark siempre está conmigo y me trata como una reina, sin mencionar
que siempre paseo con él en las noches tomados de la mano y cuando nos vamos a la cama, él
me aguanta toda la noche.
—Hay hermanita cuanto te envidio.
Su semblante cambió y su rostro mostraba paz.
—Si ves, te agrada la idea— Dijo Chole sacándola de sus pensamientos.
—No es por eso tonta.
—Si, si lo que tú digas, aunque en el fondo estás feliz de casarte de una vez.
Ya las dos estaban en el portón de la casa gubernamental. Chloe empieza a mover la mano
como señal de que ya están listas para irse. Farseo entonces las nota y va a recogerlas.
Cuando la carroza ya está al frente de ellas, Farseo se baja para ayudarlas a subir. Chloe
entonces le da un beso en el cachete y se sube. Rebeca intentó seguir sin prestarle atención,
pero Farseo la detiene.
—Señorita Rebeca, esta carta viene de la empresa, un mensajero vino a dejársela.
Rebeca la toma sin más y sube. Dentro estaba su hermana toda feliz jugando con su cabello,
tenía las piernas cruzadas y su rostros mostraba una pequeña sonrisa picara.
—¿Te dio una carta? ¿Qué dice? De seguro te quiere confesar su amor.
—Nada de eso, es de la empresa.
Rebeca empieza a leerla y comienza a emocionarse, en ella estaba Ark diciendo que iba a
estar en la avenida para The Uty, que si quería podía estar allí con él.
—Chloe ahora que lleguemos a la casa, voy a ir a un lugar— Dijo emocionada sin despegar
sus ojos del papel.
—¿Eh? Préstame la carta— Chloe se la quita de las manos y comienza a leerla, después
voltea a ver a Rebeca con una mirada picara— awwww, te atrape, te vas a ver con él, pero no
vayas acabar en su cama, mañana tenemos que estar temprano en la empresa arreglando el
transportador que está empezando a sufrir daños.
—Si, no te preocupes—
Rebeca estaba feliz.
***
En la avenida sureste de Timitry, espaciosa y hermosa como la principal, dos hombres
caminaban como sombras que siempre han permanecido ocultas en medio de multitudes. La
luz de Ahet ya empezaba a trabajar y llenaba de brillo aquel lugar.
—Mira Yuan— Ark mueve la cabeza en dirección hacia unos trabajadores- por lo que parece,
están ensamblando una tarima.
—Si es ahí donde el gobernador va a dar su discurso, será muy difícil llegar a él por el aire,
los techos de las casas están muy alejados del centro.
Ark asiente para luego hablar —Si intentamos llegar a él por tierra, lo más probable es que
nos atasquemos en la mitad por la multitud, sin mencionar que los Guardias Reales estarán
siempre cerca de él.
—Aunque apagáramos las luces, acercarnos lo suficiente para asesinarlo, seguiría siendo
complicado.
Los dos siguieron caminando, pasando al lado de la tarima en construcción. Unos obreros
trabajaban ensamblando y martillando tablas de madera, haciendo ruido en el proceso.
—¿Crees que será mejor neutralizarlo cuando todo esto acabe?— Pregunto Ark dudando un
poco.
—Sería lo más lógico— contestó Yuan— Pero no tendría el mismo impacto a puerta cerrada
que en público.
—Descansemos un poco, caminar tanto ya me está acalambrando los músculos.
—¿Qué?— Gritó Yuan ya que no escuchaba nada de lo que Ark le decía debido al ruido de
los obreros.
—Que descansemos un poco
—¿Qué deseas ver porno?
—¿Eh? No, Descansar, descansar.
—Ah—
Los dos se recuestan al lado de una puerta delineada con flores. El momento no era del todo
tranquilo; cientos de carrozas y personas pasaban al frente de ellos, aunque con una
intensidad menor que la avenida principal, esto debido probablemente a la tarima en
construcción.
Una señora cargada con muchas flores, tantas que casi el rostro no se le podía ver, llega al
lado de ellos e intenta abrir la puerta, pero al no encontrar sus llaves y al forcejear mucho con
el bolsillo tratando de encontrarlas, deja caer una de las flores que, si no fuera por Ark, la
maseta y la flor se hubieran dañado por completo.
—Muchas gracias— Dice la señora— Es reconfortante saber que todavía existen jóvenes que
ayudan a sus mayores.
La señora con esfuerzo encuentra las llaves, abre la puerta y entra. Tras de ella estaba Ark
que todavía cargaba la flor de loto que no había dejado caer.
—Déjala ahí— Dice la señora señalando una mesita en donde colocarla.
Ark obedece.
—También dile a tu amigo que pase, necesito a unos jóvenes valerosos para que me ayuden
en algo.
Yuan que estaba viéndolos a través de la puerta de vidrio, entra.
—¿Podrían por favor ayudarme a organizar el lugar poniendo flores en distintos sitios para la
venta? Es que estoy muy vieja y no puedo cargar muchas flores a la vez
—Sí señora— Respondió Ark educadamente. Yuan responde que sí con un gesto educado.
La señora entonces comienza a cargarlos de flores a ambos, haciéndolos ver como a ella hace
un momento. Los dos muchachos que, apenas se podían mover, seguían a la señora por todo
el local como si fueran mulas que son cabestreados por sus dueños. La señora les iba
quitando flores y las iba acomodando en lugares específicos, en menos de nada el local se
había transformado completamente, pasó de ser una jungla con maleza por doquier, a ser un
lugar idéntico a un jardín de nobles.
—Bueno, aquí ya está organizado, muchas gracias.
—De nada señora.
Cuando Ark y Yuan se disponen a salir, son detenidos por las palabras de aquella mujer de
unos 60 años.
—Pero ya que están aquí, ¿También podrían ayudarme a regar las plantas que tengo
sembradas en el techo? Yo los guío hasta halla.
Con un disgusto creciente al no dejarlos ir a continuar su análisis del terreno, Ark y Yuan
asienten positivamente.
—Ay, muchas gracias.
La señora le da a cada uno dos baldes llenos hasta arriba de agua. —Tengan cuidado de no
regar la tienda— A paso lento, pero muy lento, la señora va subiendo unas escaleras, Ark y
Yuan, comenzaban a desesperarse de la lentitud de la anciana.
"Muévase más rápido, lenta hijue…" Pensó Yuan.
"Que lentitud la de esta anciana, ojala se tropiece y se eche a rodar" Pensó Ark
Cinco minutos después llegaron al techo, frente a ellos, la ciudad de Timitry brillaba con
fuerza, opacando la oscuridad que se avecinaba. Una brisa recorrió el lugar, haciendo que sus
capuchas en punta se echarán para atrás y mostraran su rostro. Los dos se asomaron hacia el
vacío mientras caminaban hacia un pequeño huerto unos metros más allá. La casa era de tres
pisos y desde ahí se veía toda la avenida de extremo a extremo, desapareciendo de la vista la
punta que se dirige hacia el centro de la ciudad.
—Déjenme el agua aquí— dijo la señora.
Los dos descargan el agua y ella comienza a regar las plantas con una cuenquita pequeña. Su
lentitud los aburrió, así que decidieron caminar por la azotea del lugar. En su recorrido vieron
a lo lejos una pequeña plataforma encima de un tejado que sobresalía unos dos metros hacia
la calle. Ark golpea con un codazo a Yuan para que la viera, aunque Yuan la había visto
primero. Ark voltea a mirar donde la señora y al ver que ella está sumamente concentrada
regando las plantas, decide dar un salto hacia el otro tejado, pues la casa donde estaban era
una esquinera. Yuan lo sigue después de que su él haya llegado hasta el otro extremo.
La vista desde ese lugar era espectacular, casi podías olvidar todo lo que sucedía en tu vida
con un simple vistazo a tan espléndida ciudad. Ark se quedó unos segundos observando hacia
el frente, fácilmente podía quedarse a observar el paisaje. Con paso lento, Ark se acerca hasta
el filo de la plataforma y ve la avenida.
—Desde aquí si podría alcanzar el gobernador.
—¿No crees que está muy alto? —preguntó Yuan que estaba repentinamente al lado de Ark.
—Ten cuidado estúpido, nos podemos caer— Alego Ark empujando a Yuan hacia la orilla,
estaba un poco asustado por la altura
—Espérate, espérate— Yuan intentaba mantener el equilibrio.
Ya en el techo, Ark contestó su pregunta.
—Podría amortiguar la caída con el cuerpo del gobernador, solo tendré que calcular el
momento preciso de las luces cuando se apaguen.
—Eso va a ser lo complicado, no tendremos forma de comunicarnos, por ende, no tendremos
forma de coordinar el momento en que el gobernador cruce esta parte de la calle para que la
oscuridad consuma todo, además el discurso es por halla, a doscientos metros de aquí, ni por
más que lo intentes, jamás llegarías hasta halla.
—Tienes razón en eso, tendremos que buscar otra forma de llegar ante él. Dudo que pase por
aquí.
Ark pone su mano derecha en su mentón para pensar, pero no lo hace por mucho tiempo, ya
que la señora estaba a punto de terminar de regar y tenían que volver (Fue Yuan que noto esto
y le dio un codazo para que saliera de sus pensamientos)
Los dos se reúnen con la señora que les agradece nuevamente su cooperación, les da las
cubetas para que las carguen y comienzan la marcha hacia abajo con la misma lentitud con la
que subieron. Ark incluso estuvo tentado a darle una patada para que se cayera, pero por
obvias razones no lo hizo, tampoco son unos monstruos.
—Ahora si ya acabamos, tomen estos pascales de bronce y salgan de la tienda, ya voy a
cerrar.
La señora deposita en las manos de Yuan tres pascales de bronce.
Ark y Yuan salieron de la tienda un poco alegres, pues aunque hayan perdido tiempo en
ayudarla, fueron recompensados con algo a cambio. Cuando se disponían a caminar, una
dulce voz llamó a Ark a la distancia.
—Hola Ark, ya llegue—
Era Rebeca, la dulce y bella Rebeca, que sin duda se veía espléndida. En su rostro se dibujaba
una sonrisa que surgió por las miradas de Ark "Por fin me ve"
—¿Qué haces por aquí?— Voltea a mirar a Yuan— ¿Y qué haces tú con él? Creí que íbamos
a estar los dos solos— Rebeca lo dice con un aire de enojo.
Canaly se enoja y comienza a brillar.
«Si fuera por mi jamás lo dejaría solo contigo, pero tiene que ser hombre y llevarle siempre
la contraría a su amada»
—Estábamos observando el lugar para... ya tu sabes, ni modo que lo diga en público—
Responde Ark —Aunque nos detuvimos unos minutos ayudando a una señora con unas flores
en este local— Ark señala la puerta donde hace unos instantes salieron.
Cuando Rebeca vio el marco de la puerta decorado con las flores, sintió miedo y deseos de
salir de ahí, su semblante cambió por completo, era como si hubiera visto las puertas del
infierno, pero eso no fue todo, en el momento que la señora salió del local, su rostro mostro el
miedo que trataba de esconder. No se movió, sino que se quedó quieta en su lugar.
La señora salió y nuevamente agradeció a Ark y Yuan que estaban a su derecha, pero cuando
volteo a la izquierda para irse, vio de frente a Rebeca que intentaba esconder sus ojos de los
de ella. Un ligero susto salió de la señora al verla.
—Tu— Dijo en un tono señalador— Como te atreves a volver aquí, serpiente ponzoñosa—
La señora le da una cachetada a Rebeca que, aún permanecía callada y con la vista aparte, en
su rostro se podía ver una tristeza creciente que en cualquier momento estallaría en llanto-
¿Por qué vienes aquí después de todo lo que nos hiciste? ¿Acaso no te apiadas de nuestras
pobres vidas?
Ark y Yuan no intervinieron, solo se quedaron observando como buenos chismosos que son.
—¿Acaso no te avergüenzas de lo que hiciste y haces? Te volviste una prostituta con plata,
una ladrona sin escrúpulos, una vergüenza para tu familia, ya hasta me da pena decir que eres
mi sobrina, ¿Por que no dejas de atormentarnos? ¿Por qué mejor no consigues un muchacho
bueno que te ame y dejas toda tu vagabundería? Todos los días me llegan noticias tuyas de
con quienes te has acostado, todos en el barrio te conocen como la "puta de seda"
Hubo una pausa que llevó a que la señora llorar desconsoladamente —Nos dejaste sin nada
mija, a la ruina nos llevaste con tu avaricia— Suspira— Incluso te llevaste a mi Chloe, a mi
preciada chiquita, tu madre me dijo que la cuidara, pero no pude salvarla de su hermana.
Rebeca seguía sin mirarla, su vista estaba enfocada hacia el suelo mientras la tristeza o la
culpa se apoderaba de su rostro.
—Tu tío murió después de lo que hiciste, no pudo sostenernos más económicamente y cayó
enfermo, no aguanto nada, estaba completamente débil. Tu novio Joseph se terminó
ahorcando después de que lo dejaras por irte con ese noble que al final terminaste engañando
con otro. Solo desgracias nos has traído y no entiendo como después de todo te vuelves
aparecer, al menos deja que los muertos entierren a sus muertos.
—Perdóname tía.
—Tu no tienes perdón descarada, ni aunque mi vida dependiera de dártelo lo haría, le
arrebataste todo a los que confiaron en ti.
Rebeca se arma de amor e intenta verla, pero cuando sus ojos se cruzan, su rostro es sacudido
por otra bofetada.
—Ni siquiera trates de mirarme, serpiente manipuladora.
La señora inicia nuevamente su caminata, su semblante había cambiado, ahora se veía más
aliviada, como si se hubiera sacado un gran peso de encima, como si todo el veneno que
escondía lo hubiera inyectado a su presa. Rebeca no la ve alejarse, no quería verla.
Cuando ya todo se había calmado, Ark y Yuan se acercaron a ella, ninguno dijo algo. Rebeca
estaba llorando, lágrimas salían de sus ojos como si de un torrencial se tratara, sus labios
estaban temblando, era como ver a una niña desamparada.
Yuan vio el lamento en su rostro, así que con un codazo, llamó la atención de Ark y con una
mirada penetrante le decía con los ojos "Has algo no ves que está llorando" Incluso movía su
cabeza en dirección a Rebeca repetidas veces.
Ark le devolvía la mirada y con gestos que decían entre líneas "No se que hacer" Con un
suspiro se acerca a ella, que al parecer estaba esperándolo desde hace rato, porque apenas lo
siente al lado, Rebeca lo abraza con intensidad y comienza a sollozar nuevamente, pero esta
vez, recostada en un pecho que le da seguridad.
—Tranquila— Ark comienza acariciarle el cabello.
Canaly esta vez no dijo nada, al parecer pudo comprender el dolor que Rebeca estaba
sintiendo o simplemente ya estaba harta de decirle que cosas hacer a Ark y que este la
ignorara de todas formas.
—Toda mi vida me la he pasado haciendo cosas horribles para estar donde estoy. Snif.
—No eres la única Rebeca, no lo eres.
—Destruí a quienes me dieron su confianza.
Rebeca siguió llorando hasta derramar su última gota, sin nada más que hacer y bajo la
tranquilidad que le brindaba el pecho de su amado; se limpia los ojos y mira de frente a Ark
—¿Para qué me necesitabas?—Dice ya menos congestionada.
—Ahora te digo, por el momento arréglate que te ves un poco mal—
El collar de rubí con forma de corazón que siempre cargaba Rebeca estaba hacia un lado de
ella, pues la fuerza de la cachetada lo había descolocado de su sitio habitual que eran sus
senos, así que Ark como todo un caballero, toma el collar con sus manos y lo pone en el sitio
correspondiente, haciendo que Rebeca se sonrojara.
—Quiero que me digas tu opinión de todo esto— Ark saca un pañuelo color Vinotinto de su
túnica y lo pasa por los ojos de Rebeca, secando sus pupilas aguadas— ¿Cómo tú llegarías al
gobernador sin que nadie te detuviera en el proceso?
Rebeca estaba complacida por la atención de Ark, aunque la saco un poco de serie la
pregunta tan repentina, que hasta llegó a pensar que era un insulto hacia el momento que los
dos estaban formando.
—Mmmm, déjame pensar— Rebeca toma el hombro de Ark y comienzan avanzar junto a él
por las calles —Sería muy complicado la verdad, cuando anda en esta clase de eventos
públicos, siempre anda escoltado por dos o más guardias Reales, además de que su
mayordomo no se despega nunca de él.
—Ya veo, sería aún más complicado con las luces apagadas, puede que me llegue a equivocar
de objetivo y termine matando a un tipo cualquiera.
—Sobre eso... Las luces no se apagaran como ustedes creen, no va a quedar todo el sector
oscuro en un instante, sino que sería más bien que se va a ir apagando un lugar antes que otro.
—Explícate— Dijo Ark sin entender
—Veras, Chloe diseño un método para que si llegase a ver un corto circuito en alguna parte
de la ciudad, la máquina con que se opera todo no se quemara, este método funciona de la
siguiente manera- A Rebeca le favorecía mucho hablar de sus inventos, ya que haciendo esto,
se olvidaba de todo a su alrededor y se enfocaba profundamente en lo que trataba de enseñar,
porque el inteligente solo recuerda quien es verdaderamente, cuando habla de lo que nació
para hacer— Chloe dividió cada sector de la ciudad en sectores más pequeños, cada uno de
estos tiene una función de cortarse directamente si nota alguna interferencia en la frecuencia
correcta.
—Ya— Dijo Ark aun sin comprender nada.
—Por ende, si yo deseo apagar las luces, primero se apagará el sector más cercano a la
empresa en forma de cadena hasta que llegue al final.
—Ahhh, si eso es así, primero se apagará...— Ark mira alrededor de la avenida— De allá
para acá— Señala la parte central de la ciudad y mueve su dedo hacia el extremo final de la
avenida.
—Exactamente, lo cual complica aún más lo que queremos hacer, ya que la tarima donde el
gobernador va a estar es móvil.
—¿Eh? ¿Es móvil?— pregunta Ark sorprendido— ¿Se mueve esa cosa?
—Si es móvil, tiene unas llantas que la hacen moverse al mismo ritmo de las personas, con el
fin de que la gente no se quede dormida o esté haciendo otras cosas al momento de
escucharlo.
Ark voltea a ver a Yuan que de igual forma estaba sorprendido.
—Eso quiere decir que el gobernador pasaría con su tarima por esa parte de la avenida
¿cierto?— Ark señala la casa en donde estaba la plataforma donde hace unos momentos
estaba con Yuan.
—Claro, él pasará por ahí ¿Por qué preguntas?
Ark sonríe descaradamente —Ya está todo lo necesario para cazar a la presa.
—¿Eh?
Rebeca estaba un poco atónita por la respuesta de Ark, pero no le dio mucha importancia y
siguieron caminando. Yuan en cambio que está detrás de ellos escuchando cada palabra, dice
mientras movía de lado a lado la cabeza —Que loco pa de buenas sinceramente—
Los tres siguieron recorriendo toda la avenida de extremo a extremo, señalando donde
posiblemente habrían guardias, rutas fáciles para llegar a la plataforma. Toda esta
conversación solo giraba entre Ark y Yuan, ya que Rebeca no entendía casi nada de lo que
estaban diciendo; momento angular, velocidad de la caída, tiempo de reacción si eran
descubiertos. Todas estas cosas que hablan los asesinos experimentados detrás de cámara sin
que nadie les brinde atención, para luego ser juzgados por la gente que dice que es gracias al
guión por lo que lo lograron.
—¿Bueno entonces a qué tiempo exactamente se deben de apagar las luces?— Pregunto
YuanRebeca que, se había mantenido plácida aferrándose al hombro de Ark, por fin reacciona y
pone atención.
—¿Sabes cual es la fórmula del tiempo?— Dijo Ark contestando su pregunta con otra
pregunta, al igual que todas las personas pendejas que responden así. Me incluyo yo también.
—Claro, tiempo es igual a distancia sobre velocidad.
—Rebeca dice que la tarima se mueve al ritmo que una persona o incluso un poco más lento,
así que redondeamos eso a tres kilómetros por hora o 50 metros por minuto. La tarima se ve
que está a unos 400 metros de la plataforma.
—Se tardaría aproximadamente 8 minutos, más precisamente 480 segundos.
—Teniendo eso en cuenta, sabemos que el discurso dará inicio a las ocho de la noche dentro
de tres días.
Estos dos tipos sabían complementar lo que cada uno decía, era como si fueran uno solo
dividido en dos entes apartes.
—Ahhhh, Ya entiendo, entonces tendré que apagar las luces unos 20 segundos antes para que
este sector que quieres esté completamente en la oscuridad en el momento preciso— Dijo
Rebeca por fin comprendiendo lo que trataban de mostrarle.
—Exacto— Respondió Ark agitando un poco su hombro. A Rebeca le encanta esta especie
de mimo— Yuan también te ayudará a calcular ese momento.
—Bueno.
Rebeca tenía los ojos cerrados mientras abrazaba con desespero el brazo de Ark. Una sonrisa
se dibujaba en su rostro, viéndose tan adorable como una niña que abraza a su padre.
Canaly que se había mantenido callada en todo este tiempo, no aguanta más la insolencia de
aquella chica que intentaba quitarle lo más preciado para ella en ese instante.
«Podré permitir que utilices el pecho de mi Ark para que te consueles, pero intentar
arrebatármelo con tus encantos, eso sí no»
Canaly no se movió, solo hizo que la espada brillara con una luz rojo-naranja palpitante.
Continuaron hablando por un poco más de tiempo, hasta que las altas horas de la noche los
separó como vil egoísta que no puede ver a una pareja disfrutar de la compañía que se
brindan.
Rebeca se despidió como toda señorita que sabe que tres son multitud; un beso junto a una
mirada tierna para Ark y un agarre de mano bajo una mirada de "Me da igual tu" para Yuan.
—Que tierna es— Dijo Ark observando como el hermoso semblante de Rebeca se alejaba.
Canaly empezó a golpear a Ark por la espalda y Yuan no le dio importancia a lo que dijo. Ya
sin más que hacer, los dos se devolvieron a la casa de Sam con un poco de paz, pues ya tenían
claro que iban hacer para lograr el objetivo de Ark.
***
Eran las 10 de la noche cuando Rebeca llegó a su cálida y tranquila casa. Las calles del barrio
estaban iluminadas de un tono amarillento claro que convergía con la paz que había en
Rebeca. Casi no había personas en las calles, solo unos cuantos jóvenes y ancianos
caminando atontada mente como si fueran zombis hacía la casa de Rebeca, al parecer, algún
olor emanante de allí los tenía así.
Cuando entro, noto de inmediato una embriagante fragancia muy femenina, capaz de
convertir a una mujer fea en la más bella de las mujeres. La casa estaba vacía, pues las
sirvientas dormían en un lugar aparte de la casa principal.
—¿Chloe?— Dijo Rebeca caminando despacio— ¿Estás aquí verdad? Tu eres la única mujer
que conozco capaz de echarse tanto perfume encima.
No hubo respuesta.
Rebeca siguió caminando un poco más, logrando escuchar un ligero sonido constante en el
segundo piso. Este ruido hizo que su curiosidad la llevará donde surgía.
En el segundo piso el sonido agarró un poco más de fuerza, además de que empezó a
escuchar una especie de suspiros entrecortados, casi como lamentos desde el cuarto de su
hermana. Entre más se acercaba a ese lugar, más la fragancia se sentía, que incluso logró
embobar un poco a Rebeca, ya que ese olor contenía una esencia afrodisíaca que la prendió.
—¿Chloe eres tú?— preguntó Rebeca antes de entrar al cuarto de su hermana.
No hubo respuesta
—Voy a entrar ¿Vale?
Cuando Rebeca abrió la puerta, lo primero que vio fue a su hermana encima de Farseo. Chloe
no paró, sino que siguió con intensidad, Farseo tampoco le puso cuidado, él estaba en el
paraíso. Rebeca ante esta situación, se ruboriza un poco para luego cerrar la puerta e irse a su
cuarto. El olor tan intenso hizo que perdiera el control de sí misma, así que, en su cuarto,
necesitó complacerse un poco para calmarse y no cometer una barbaridad junto a Chloe como
era de costumbre.
Sus dedos estaban en su interior húmedo. Ella los movía en un círculo perfecto sincronizado
pues así a ella le gustaba. En cada oleaje de placer sujetaba las sabanas con fuerza mientras
susurraba de forma tierna y gentil el nombre de Ark.
“Como me gustaría que fueras tú el que hiciera esto” Pensó a lo último cuando había
alcanzado la cumbre del gozo solitario.
***
Al siguiente día Rebeca se levantó un poco somnolienta, eran las cuatro de la mañana y debía
estar en su empresa a las seis. En su rostro habían claras ojeras, pues aunque mantenía
durmiendo bien, tener que madrugar aunque sea un día, lograba dañar una pequeña parte de
su rostro. También estaba despelucada y sin maquillaje, bajando un poco más su belleza, pero
aun así, seguía viéndose totalmente hermosa, incluso de esa forma, ella era sensual.
Lo primero que hizo al levantarse fue bañarse, despertar su cuerpo con un poco de agua fría
siempre vendría bien. Luego se ponía enfrente de su espejo envuelta en una toalla con el
objetivo de peinarse, luego de eso salía de su cuarto y se dirigía a la habitación donde estaba
toda la ropa tanto de su hermana como la suya, allí se vistió sola, ya que por lo general lo
hacía acompañada de su hermana o de hombres... Rebeca volvió a su cuarto para maquillarse.
A eso de las 5 bajo al primer piso para comer, en el pasillo se encontró a Farseo con el torso
desnudo. Él le dirigió una sonrisa un tanto forzada. Rebeca lo vio con desagrado y no le dio
ningún saludo.
En el comedor sus sirvientas ya estaban organizando todo para que comiera. Allí en el
comedor, yacía Chloe arreglada esperando la comida. Tenía las piernas cruzadas y estaba
tomando una taza de café, en el rostro se notaba alegría, complacencia y paz.
—Hola hermanita, veo que ya estas arreglada—
Rebeca se sienta al frente de ella.
—Perdón por no saludarte anoche, estaba un poco ocupada...
—Si, eso me di cuenta.
Una sirvienta llega al lado de ella sujetando una bandeja con una taza de café, azúcar y leche,
las cuales deja encima de la mesa.
Rebeca le agrega al café dos cucharadas de azúcar y un poco de leche. —Veo que la pasaste
muy bien— Dice mientras tomaba un sorbo de su café.
—Yo diría que normal, la noche no fue tan agitada como la vez pasada que estuve con él.
—Dejaste la casa llena de tu perfume, todavía sigue oliendo a esas flores que trajiste de La
mancomunidad de los ocho reinos.
—Es que huelen rico y encima son afrodisíacas, perfectas para mi.
Tania aparece en la mesa con unos papeles en una bandeja, detrás de ella tres sirvientas
cargaban la comida para las hermanas.
—Mis señoras, aquí les traigo el reporte del daño de la empresa que me encargaron ayer en la
noche, también está lista su comida.
Las sirvientas dejan la comida en la mesa junto a los papeles.
Rebeca y Chloe comienzan a comer, mientras cada una lee los reportes. Un silencio invade la
hora de la comida, Rebeca y Chloe permanecían completamente sumergidas en la lectura,
mostrando una parte de ellas que muy pocas personas conocen, ya no eran las putas que todos
veían, ellas ahora eran las intelectuales y científicas del Reino de Ahet-Mit, se habían
transformado en las mujeres que todo buen hombre desearía tener como esposa.
Diez minutos permanecieron así hasta que Chloe habló.
—Es fácil de solucionar, solo toca reemplazar los circuitos de Banadit que se quemaron.
—Sip, la fuerza eléctrica del transportador terminó dañando algunos componentes del
mecanismo, debemos de apurarnos en construir los reguladores para no sufrir tantas pérdidas.
—Oye ¿Cómo te fue ayer con Ark? ¿Si la pasaste bien?— Chloe soltó los papeles y comenzó
a deleitarse con su plato de comida.
Rebeca quería esconder lo que había sucedido con su tía en la cita con Ark, así que omitió esa
parte en el relato general de lo que aconteció.
—Que lastima por ti, no pudiste pasar con él la noche y yo creí que lo habías traído a la casa.
Cómo eres tú, es fácil saber que no me harías caso y te hubieras acostado con él.
—No todo es llevarlo a la cama, también me complace poder abrazarlo y sentir su cálido
cuerpo tan cerca del mío.
—Ay hermanita, en serio te estás enamorando, y tu que tanto me fastidiaste cuando estaba
con Sam.
—Ni siquiera entiendo lo que pasó con él, parecías completamente enamorada y de la nada
"pum" lo empezaste a odiar.
—El amor es raro ¿Verdad? Probablemente te pase lo mismo con Ark, aunque antes de que
eso suceda, te recomiendo tener una noche apasionada con él.
Rebeca se sonroja por completo. Ella había tenido muchas conversaciones similares con su
hermana, pero esta era la primera vez que amaba a alguien, así que esas charlas se sentían un
poco diferentes, como si estuvieran fuera de lugar. No es lo mismo hablar cuando no te
importa nada, que hablar cuando sientes de verdad algo.
—Yo me haré cargo de que eso suceda— Dijo Chloe mientras le guiñaba— Esta noche
iremos juntas donde Ark y disfrutaras por completo del chico que amas, será tu despedida de
soltera.
***
Cuando el sol de la mañana ya había dejado de ser mañana y comenzaba a volverse en tarde,
Yuan con un dolor insoportable en el cuello, se levanta. La incomodidad del suelo de la sala,
había hecho estragos en su cuerpo, pues la blanda tierra fértil de Lino blanco, era mucho
mejor que un duro suelo de cemento. A su lado, Ark dormía como un bebe acostado en cuna
de oro.
—No entiendo cómo alguien puede dormir en esto. ¡Levántate!— Gritó a Ark— No ves que
ya está bien tarde, creo que es medio día.
Además de Ark y Yuan, Sam también estaba tirado en el suelo junto a botellas de Whisky
regadas a su alrededor.
Ark sin moverse de su posición le responde.
—Duerme un poco más, así evitamos almorzar y rematamos el día cenando algo.
—Que miserable eres— Yuan se levanta del suelo— Yo invito hoy el almuerzo— Yuan
golpea a Ark para despertarlo. Cuando Ark abre los ojos, procede a soltar un Pascal de plata
que golpea la cabeza de su amigo.
Ark lo toma entre sus manos y procede a pararse —¿Como lo conseguiste?— Pregunta.
—Lo tomé del tipo que volviste cenizas en Rimbrin.
Sam permanecía tirado en el suelo, roncando plácidamente, sin ninguna preocupación
aparente.
—A veces me gustaría ser ese tipo— Dijo Yuan pasando por encima de él sin tocarlo para no
despertarlo.
—No te gustaría Yuan, está encarcelado bajo un mismo círculo, sin posibilidad de salir ya
que si lo hace se suicidara, su tiempo en este mundo depende de su reserva de alcohol, es una
vida muy triste— Responde Ark haciendo casi lo mismo que Yuan para no tocar a Sam.
Ambos salen de la casa y comienzan a caminar por Timitry, como siempre las mañanas le
traen las mismas vistas desalentadoras. Recorrieron unos barrios con casas de segundo piso y
algunos parques. Unas cuadras más adelante, casi llegando a la avenida principal, se detienen
en una panadería en donde compran una bolsa de bizcochos para cada uno, pero en vez de
devolverse a la casa de Sam, siguen recorriendo la ciudad un poco.
Yuan todavía movía un poco su cuello por el dolor.
—Es horrible dormir en un suelo de cemento— Suspira— Como desearía que Sam nos dejara
entrar a las habitaciones—
—Todavía piensa que su familia va a volver y quiere dejar esos cuartos intactos, pobre tipo—
—Le hubiéramos quitado las llaves cuando tuvimos la oportunidad, ahora no podremos
volver a sentir esa suavidad tan majestuosa de un colchón.
Ark comía bizcochos lentamente, disfrutando cada momento de ese sabor tostado que traían
los hechos por queso.
—Lo más difícil será encontrar esas llaves, las escondió muy bien— Dice Ark con un
bizcocho en su boca.
—Y ni modo de tumbar las puertas, se pondrá histérico como ayer que llegamos y movimos
su aparato de música hacia un lado, casi nos da con un pico de la botella.
Continuaron caminando sin hacer nada más que eso. No tenían nada más que hacer en el día,
así que un poco de caminata no vendría nada mal para sus piernas, bueno eso fue lo que se
dijeron, aunque la verdad es que no querían estar en la casa de Sam, era muy aburrido
convivir con un tipo que, borracho tenía múltiples facetas, primero bromeaba y era muy
carismático, luego se ponía malgeniado sin razón aparente y comenzaba a insultarlos
echándoles la culpa de todo lo que le había sucedido, para al final caer en una charla
motivacional y de culpabilidad que lo hacía tomar aún más cerveza, repitiendo el ciclo una y
otra vez hasta quedar inconsciente. Una total pérdida de tiempo estar en esa casa, era mil
veces mejor permanecer afuera.
Los dos llegaron a un parque un tanto espacioso donde los árboles no eran muy grandes y los
caminos no estaban cubiertos por piedra sino que era pura tierra, allí decidieron permanecer
el resto de la tarde. Se la pasaron chebre sinceramente, los dos se arrojaban cuchillos que
atrapaban y los lanzaban entre sí. Practicaban puntería en un árbol y observaban a las mujeres
hermosas que pasaban por el parque.
—Pero mira que linduras van por halla— Dijo Yuan.
—Si, están hermosas y mira como nos miran, las traemos muertas— Respondió Ark.
Si mirabas a las chicas de cerca, se observaba claramente que ellas los estaban mirando con
un asco y desprecio que fácilmente podría bajarte la autoestima.
«Aunque te consienta y te ame no dejas de ser hombre. A veces le pido al creador que me
vuelva la elegida de un eunuco, al menos ellos saben respetar más a una mujer que los ama»
Canaly nunca paraba de celar a Ark.
Así continuaron jugando.
—Sabes Yuan hace rato no hacemos fuerza, haber quien gana esta vez— Ark pone su codo
encima de una mesita de piedra que había en el parque para que la gente comiera.
—Tu sabes que siempre gano yo, pero acepto el reto— El toma la mano de Ark.
«No lo creo, mi amado es muy fuerte y te a salvado la vida en más de una ocasión, así que
fácilmente te barrera en esto»
Los dos comenzaron en un forcejeo muy violento en el cual cualquiera podría ganar. Canaly
apoyaba a Ark con todas sus fuerzas, pero no sirvió de nada, Yuan en un solo momento
utilizó su fuerza descomunal dejando sin oportunidad a Ark, golpeando fuertemente su brazo
con la mesa.
—¡Ah!— Gritó Ark tras sentir el golpe— Mi manito—
«Como te atreves a golpear a mi Ark, y sobre todo la mano con la que me sujeta, estas
idiota» Canaly siguió insultando y Ark la tuvo que calmar.
—Al menos ya me aguantas un poco más, antes te ganaba sin esforzarme.
—Cómo es que tienes tanta fuerza.
—Todo está en la paja amigo, ahí es donde verdaderamente sale la fuerza de voluntad para
mejorar.
Luego de eso caminaron un poco más y en el proceso salió la legendaria frase que une los
recuerdos de dos grandes amigos.
—Oye Yuan te acuerdas de la vez que nos montamos en el caballo de Parnik y nos lo
llevamos para Lino Blanco.
—Si me acuerdo muy bien, nos perdimos en el bosque y lloramos como niñas, tuvimos que
bajarnos del caballo y esperar a que este volviera por cuenta propia, la cuestión fue que al
pobre animalito lo mató el Triador (Un Jaguar con tres colmillos que habita en Lino Blanco)
—Sí, pero al final matamos a ese animal y lo llevamos como disculpas a Parnik, aunque este
no recibió muy bien la noticia y nos pegó demasiado.
—Me acuerdo que nos colgó en uno de los ganchos de carniceros toda la mañana solo con los
calzoncillos puestos.
—Los zancudos nos comieron vivos— Ark se estremece solo de recordar esa sensación de
impotencia. Unos segundos después vuelve a hablar —¿Entonces esta historia si fue real?—
—Más o menos, osea, sí nos montamos en un caballo, pero este era de un Guardia Real el
cual si nos colgó en un gancho.
—Jajajaja, entonces si me volvi loco por Lino Blanco y yo que creí que era inmune a sus
ilusiones.
«Ustedes sí que sufrieron cuando eran niños» Dijo Canaly
—No tanto como crees, solo fue una simple crianza que nos ayudó afrontar la vida que nos
rodeaba.
Yuan lo mira confundido al ver a Ark hablando solo —¿Con quien hablas?
—Con nadie. Oye deberíamos de hacer unas carreras pero saltando de árbol en árbol.
—No se, estamos en un parque público y sería algo... Es un chiste hagámoslo.
Ark iba ganando, pero una rama se rompió cuando la piso y cayó al suelo golpeándose
fuertemente, Yuan se río de su amigo antes de ayudarlo.
«No te burles de mi amor, no ves que casi se rompe la cabeza. Además, tu si que eres un
idiota Ark, como se te ocurre saltar a esa ramita que era ovio que se iba a romper con tu
peso»
Es triste saber que todo esto que hacen solo nos recuerda que son tan solo dos jovencitos de
18 años que lo único que buscan es disfrutar de una vida la cual su reino cautiva.
Si no fuera porque la noche llegó, ellos hubieran seguido haciendo cualquier estupidez en
aquel lugar.
—Bueno es momento de irnos— Dijo Ark.
Yuan asintió un poco triste.
Ellos habían pasado una buena tarde, igual a las que tenían en Lino Blanco; tranquila,
divertida y sin ningún contratiempo, esperando siempre a que el día se acabara para disfrutar
de lo más hermoso que tenían, la noche de un bosque hostil y devastador que siempre los
mantenía ocupados en sobrevivir, olvidándose por algunas horas, la situación tan deplorable
en la que se encontraban.
Ark y Yuan volvieron tristes y casi a rastras hacia su morada en Timitry, esperaban ver a Sam
completamente borracho apenas llegaran, pero lo que encontraron al ver, fue algo que nunca
esperaban imaginarse, un suceso sorprendente que iba en contra de toda razón y
entendimiento humano; Chloe estaba bailando y cantando a todo pulmón una canción de esas
tristonas junto a Sam, al parecer estaba un poco ebria, Rebeca estaba sentada en uno de los
sofás mientras leía unos papeles y tomaba un vaso de whisky perdida en su mundo sin
ponerle atención a lo que acontece a su alrededor. Como siempre las hermanas lucían
sensuales y provocadoras.
«Qué hacen estas estúpidas aquí ¿Tu no las invitas verdad Ark? No te aceptaré que te
acuestes con ninguna de ellas»
Chloe apenas vio que habían llegado, se movió lentamente hacia donde ellos.
—Que gusto tenerlos por acá, ya se habían demorado bastante allí afuera, un poco más y nos
íbamos.
Chloe es tomada de la cadera por Sam y es jalada hacia él que la envuelve entre sus manos y
le da unos besos, ella los acepta con emoción. Sin duda esta chica con o sin encantamiento
del colmillo, seguía siendo la misma mujerzuela de siempre.
Rebeca apenas vio a Ark, se le dibuja una pequeña sonrisa de esas que muestras cuando estas
apunto de hacer algo indebido, mientras bebe de la copa.
—¿Eh? ¿Qué hacen aquí?— preguntó Ark después de unos segundos en silencio
contemplando la escena.
—Rebeca quería hablar contigo de algo, yo solo la acompañe. Más despacio Sam, estas
moviéndote muy rápido- Chloe estaba bailando muy pegada a Sam, era como ver a dos
personas teniendo sexo con ropa.
—Ven hazte aquí— Rebeca golpea con palmaditas el sofá donde ella estaba.
Ark un poco inquieto y a la defensiva por lo ocurrido, se acerca despacio esperando a que
algo sucediera. Apenas se acerca lo suficiente, Rebeca lo jala del brazo y lo hace sentarse a su
lado, después de eso lo sujeta con fuerza.
—¿Qué hacías que te demorabas tanto?— Le pregunta sumamente de cerca al rostro de Ark
con un tono muy seductor.
Yuan los veía de lejos con una cara sorprendida y pícara, esperando a que todo esto estalle y
Ark fuera disecado completamente por Rebeca. Tomó un vaso de cerveza que había en la
mesa y se sentó en el sofá del lado izquierdo con punto de referencia la posición de Ark.
—Nada... pasear por Timitry supongo— Responde Ark nervioso.
«Rebeca ya te empezó a envolver como una vil anaconda, no la dejes que te sofoque, Ark,
Ark...»
La anaconda ya la había ahogado.
—Sabes, si me hubieras dicho te habría llevado a unos lindos lugares.
Ark intenta alejar un poco su rostro de la cercanía tan peligrosa con Rebeca.
—Lo sé, pero no creo que sea correcto molestar a una dama tan ocupada.
"Que tierno, me derrito, bueno Rebeca vuelve al papel" —Para mi no eres una molestia sabes,
sería chévere compartir más tiempo contigo— Rebeca mueve sus dedos como si caminaran
por la mano y luego el brazo de Ark, pero él toma su mano antes de que suba hasta su cuello
y la sujeta con cariño.
"Solo déjate que te acaricie. (Suspira). Esta bien, si cuerdo no quieres, tendré que atontarte un
poco" —Debes de estar sediento ¿Quieres un poco de jugo de naranja con Whisky? Te
asentara bien—
—Bueno— Ark toma del vaso que Rebeca le dio, pero apenas siente en su lengua el primer
sorbo, se da cuenta de que el vaso tiene demasiado alcohol que intenta disimular con una
concentración excesiva de zumo de naranja. Lo toma despacio, sin prisa. Rebeca ve como
bebe despacio y se pone ansiosa.
"Esta rico, así que tómatelo rápido" Su rostro comenzaba a mostrar un poquito de frustración
y rabia —¿Que te parece eh? Está rico ¿no?—
—Esta muy bueno, aunque tiene mucho alcohol- Responde Ark dejando el vaso encima de la
mesa—
—Pero sigue tomando para que te sirva más, no todos los días puedes tomar algo así.
Ark agarra el vaso y se lo toma de un solo, el alcohol lo golpea de lleno y comienza a sentir
euforia. Entiende que si sigue bebiendo muy pronto acabará igual de borracho como Sam y
conociendo como son las hermanas, eso sería muy peligroso para su pureza.
Rebeca vuelve a servirle el vaso hasta arriba mientras lo mira con una sonrisa en el rostro.
—Pero no vayas a beberlo solo, déjame acompañarte— Rebeca se sirve un vaso para ella "Si
ve que tomó junto a él, se sentirá más seguro y beberá más, jijiji" —Brindemos por lo que
sucederá mañana— Los dos golpean los vasos de vidrio.
—¿Qué sucederá mañana?— Pregunta Ark.
—¿No sabes? El gobernador adelantó su discurso para mañana en la noche.
—Oh
—Vamos— Rebeca se va llevando lentamente el vaso hacia la boca esperando a que Ark
haga lo mismo. Cuando ve que ya está bebiendo ella cierra los ojos y comienza a deleitarse
con el sabor. Ark al mirar que se distrajo un poco, le da el vaso a Yuan que esta a su lado,
Yuan se rehúsa a beberlo, pero la insistencia de Ark lo termina convenciendo, lo toma y a Ark
le da el vaso con el que él estaba bebiendo que ya se encontraba vacío.
Tras terminar de beber, Rebeca ahora se encuentra más animada y un poco más lanzada,
mostrando la verdadera naturaleza suya ante Ark, como lo hizo la vez pasada cuando lo vio
por primera vez.
Siguieron tomando de la misma manera; Rebeca esperaba a que Ark tuviera los labios
pegados al vaso y luego bebía sin mirarlo, Ark aprovechaba esto y le entregaba el vaso a
Yuan para que lo bebiera.
—¿Quieres bailar?— preguntó Rebeca con coquetería— La vez pasada me dijiste que no—
Cambió su tono a uno más sumiso.
—No sé bailar.
—Tu si sabes bailar, me lo demostraste en la fiesta.
-Bueno, fue simple casualidad que ese día mis piernas si quisieran coordinarse
Rebeca tomó las manos de Ark. —Vamos, yo te ayudo— Lo jala con fuerza para que se pare.
—Por favor Rebeca, simplemente no quiero.
Ella quedó aburrida, agacho la cabeza como aceptando una derrota. Un suspiro desalentador
salió de ella, pero rápidamente se recompuso.
—Permíteme un pequeño momento, ya vuelvo.
Rebeca se levanta del sofá y se dirige hacia el baño, en el camino jala a Chloe de los brazos
de Sam y se encierra junto a ella.
—Ella si esta loca por ti— Dice yuan un poco ebrio.
—Está desesperada por algo— Su voz sonaba un poco cansada— Y ella no está loca por mi,
simplemente es así— Diciendo esto último con una voz más alegosa.
—Lo que tú digas— Yuan mira el vaso que está vació y se lo muestra a Ark para que se lo
llene, este suspira y cumple el capricho de su amigo.
En el cuarto de baño Rebeca se encontraba caminando de un lado para el otro sin saber muy
bien qué hacer, Chloe solo la miraba sin importancia, ya que ya estaba ebria.
—No se que hacer Chloe, simplemente no cae, este es el primer tipo que se resiste a mis
encantos. Me saca fuera de quicio, cada vez que se pone necio a mis provocaciones solo logra
que yo quiera abalanzarme más hacia él, ¿Qué hago hermanita?
Chloe tenía la vista perdida, ella estaba en otro mundo.
—¿Qué me decías?
Un "Ahhhh" desalentador sale de Rebeca —Que Ark no cae—
—Eso se soluciona fácilmente, toma— Chloe le entrega un frasco en forma de corazón a
Rebeca- Aplícate esto y empieza a actuar como una gata en celo, veras que no tarda en caer-
—¿Qué es esto? ¿Tu loción?—
—Sip, un muy fuerte afrodisiaco, hará que Ark caiga a tus pies deseándote tener entre sus
brazos, lo mismo le pasó a Farseo, solo procura no acabarlo, ayer gaste mucho con ese tipo y
ya casi no me queda.
Rebeca entonces procede aplicarlo en todo el cuerpo, para luego salir completamente
empoderada a tomar entre sus garras su tan amada presa.
Ella se sentó con nuevos aires frente a Ark. Ya no lucía igual ante los ojos de su amado, sino
que al primer olfato de su olor, Ark comenzó a sentir sus instintos más primates, así que los
tuvo que reprimir, pero no de la mejor forma, sus pies comenzaron a temblar y sus dedos no
podían mantenerse quietos. Rebeca noto el cambio en el comportamiento de Ark y se
relambio su boca "Al fin serás mío, pero tu tranquilo, seré muy tierna contigo y quien sabe,
después de todo esto podrías ser mi amante te compraría una casa lejos del norte y te hiria a
visitar seguidamente, tendríamos dos hijos, un perrito y... Ya concéntrate, primero lo primero,
que me desee como nunca"
—Quieres...— Rebeca se va acercando cada vez más a Ark pero no va hacia su rostro, sino
que hacia su pecho —no se, un poco más...— Sus senos empiezan a pronunciar hacía la vista
de Ark, que comienza a respirar con ansiedad— De esto— Rebeca le da una sonrisa
ampliamente descarada mientras le muestra, aparte de sus senos, un poco más del jugo de
naranja.
—Si...— Ark lo recibe un poco tembloroso.
"Que tierno se ve así, ¿Cómo se pondrá en la cama? ¿Será que se desmayara por unos
segundos? Sería tan lindo"
—Te ves un poco despelucado, déjame arreglar eso— Rebeca comienza a jugar con el
cabello de Ark agachando la cabeza de él hasta el nivel de sus senos.
Ark se encontraba atrapado entre sus deseos y su cordura, por un lado deseaba con todo su
cuerpo abalanzarse sobre ella y despojarla de toda su ropa, ver el esplendor de su cuerpo y
deleitarse profundamente con el, pero por otra parte sabía que cientos de hombres habían
estado en la misma situación que él, muchos hombres la habían tocado, manoseado y hecho
suya, creía que solo era uno más en su lista interminable, y eso le repudiaba por completo. No
la odiaba, simplemente no podía estar con ella.
Rebeca paró de cortejar su cabello y lo miró a los ojos, su rostro se veía espléndido, su
sonrisa cautivadora y su olor único. Ella lo sujetaba del cuello con amor. Era solo cuestión de
tiempo que sus labios se besaran, aunque no podían entregarse a sus pasiones delante de
testigos, esto debía de ser privado. Entonces como si el destino lo retratará, Sam es llevado
por Chloe a un cuarto para estar solo ellos dos y Yuan se va al baño probablemente a vomitar,
quedando ellos dos solos por unos instantes.
«Por favor Ark, no me falles» Dice Canaly en forma de suplica.
—Siempre quise complacerte— Rebeca ahora estaba sumisa debido a la forma con la que la
miraba Ark; con deseo contenido, sin saber si actuar o no— Pero nunca podía, siempre había
gente o tu no te animabas. Ya que estamos solos ¿Quisieras...?— Rebeca mueve sus senos de
lado a lado invitándolo a que los toque.
Ark entonces... se dejó guiar por sus instintos, ya ninguna voz suprema vino a detenerlo. Sus
manos tocan por primera vez los senos de una mujer, sintiéndose como en el paraíso, suaves,
blandos, perfectos, un momento que jamás iba a olvidar. Rebeca cierra los ojos y disfruta de
las caricias de Ark. Ella no pierde la oportunidad y se sube encima de él para besarlo
apasionadamente, no una, ni dos, ni tres, varias veces, en sus labios, en su frente, en su cuello
y en su oreja. Ark solo la toma de esa perfecta cintura parecida a una guitarra, se deleita
manoseando unas curvas talladas por los mismísimos ángeles. Ella lo sigue besando
apasionadamente. Ark entonces mueve sus manos hacia sus muslos, recorriendo toda su
cadera. Su mano izquierda siente la fría tela, pero su mano derecha toca su cálida piel, debido
a la abertura de su vestido. Rebeca comienza a desnudarlo, primero quita la espada y la tira a
un lado, luego le quita la túnica y el buzo, dejando al descubierto el musculoso torso de Ark.
Pero mientras Rebeca lo desvestía, Ark vio como la espada que el creador le había entregado
caía a un lado de él. Aquella arma se había apagado por completo
Rebeca lo mira con intensidad, era la primera vez que deseaba con tanto desespero a un
hombre.
—Vamos a una habitación, tengo las llaves— Rebeca se las muestra con una pícara sonrisa.
Ark no la ve, está mirando la espada -—Si— Contesta —Pero...— Ahora la mira de
frente—No puedo hacerlo, sinceramente no puedo-
—¿Eh?— Signos de interrogación cubrían su cabeza.
—No puedo— Dijo Ark casi en suplicación— No puedo.
Rebeca se enoja con él y le reclama —¿Por qué no quieres estar conmigo? Yo te amo de
verdad y solo deseo que estés a mi lado- Parecía que estaba a punto de llorar.
—Es que... no quiero estar con alguien como tu.
—¿Como yo?—
—No puedo besar los labios de alguien que ya beso a cientos, no puedo recorrer el mismo
cuerpo que cientos ya recorrieron, no puedo entregarme a alguien que es capaz de tirar por la
borda a su propia familia, no puedo... amarte.
Rebeca lo mira con gran tristeza, incluso comienza a soltar pequeñas lágrimas entre sus ojos.
Con rabia aparta las manos de Ark que todavía la estaban tocando, torpemente se baja encima
de él. Perdida y sin rumbo, camina lentamente hacia el cuarto donde estaban Sam y Chloe
disfrutando el uno del otro. En el camino se topa a Yuan que aparta con violencia hacia un
lado.
Ella no estaba en si, había perdido lo único que le empezaba dar color a su vida, no le dolía
sus reproches sobre con cuantos hombres había estado, pues ella entendía los celos que Ark
podía sentir, lo que verdaderamente le dolió, fue lo último, la frase "No puedo amarte" Era lo
que verdaderamente la había destrozado.
Abrió con violencia la puerta de la habitación e interrumpe en ella, en esta estaba Chloe
encima de Sam. Rebeca con violencia aparta a Chloe de este y procede ella a subirse encima
de él.
Estaba segada de rabia y dolor, era la mayor humillación que recibía, experimentaba el peor
sentimiento; aquel de saber que no eres lo suficiente para el ser que amas. Rápidamente se
desviste y comienza a tener sexo con el hombre que había enamorado a su hermana.
Chloe en vez de enojarse, disfruta y se excita por la situación que está viendo, pues esto no
era un capricho de su hermana, era una liberación de lo que era, para convertirse en lo que
será... había aceptado su destino de morir en vida para volverse... La primera dama de
Timitry.
Ark estaba semi desnudo encima del sofá, todavía ansioso por lo que había pasado. Se pasó la
mano por encima de su cabello para poder entrar en razón de lo que sucedía. Miró la espada y
rápidamente se acercó a tomarla, luego agarró su ropa y se vistió rápidamente. Había vuelto
en sí, pero Ark era hombre y obviamente aquella situación lo había dejado completamente
encendido, así que con la espada en su mano, se dirige hacia el baño, donde se encuentra a
Yuan y con violencia lo aparta hacia un lado.
—¿Pero qué les pasa a estos?— Se pregunta, para luego alzar sus hombros— Allá ellos, yo
seguiré tomando esta buena bebida— Con amor mira su vaso medio lleno de naranja con
licor.
Ya en el baño, Ark desahoga frente a su espada toda la pasión que Rebeca le causó. Tras
acabar se derrumba y llora amargamente por ser tan.... hombre.
Canaly tras verlo así se acerca a él y lo comienza acariciar como aquella noche y Ark
nuevamente se queda dormido en sus delicados y suaves senos como un niño que lo único
que busca es consuelo.
CAPÍTULO 16: UNA NOCHE PARA EL OLVIDO
Y así los días pasaron sin nada importante que contar. Ark esperaba con ansias el momento en que se anunciara por los periódicos de la ciudad un discurso del gran Gobernador, mientras que Yuan, se…
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