Sam
No hay mejor sensación que estar acostado en una cama de lujo, en una habitación de lujo,
con una chica de lujo, o bueno, eso era lo que pensaba sinceramente, pero cada vez que me
encuentro durmiendo en una cama tan suave y empiezo a sentir esa paz reconfortante, aquel
maldito sueño aparece y me quita toda la tranquilidad que con esfuerzo lograba acumular, es
por eso que nunca me gusto dormir tan cómodamente.
Este era un caso igual. Encima de mi pecho yacía Chloe dormida profundamente, su respirar
era suave como el viento tenue de una mañana soleada, su cuerpo completamente desnudo
hacía que mi piel se pusiera sensible. Los senos se apachurraron contra mi pecho y me hacían
sentir en el paraíso. Esa noche cualquier hombre la hubiera deseado, incluso matarían por
estar en mi lugar. Por un momento me sentí pleno, creo que ese fue mi mayor error, pues
volví a soñar.
Yo estaba en una cama igual de cómoda como esta. La habitación no era tan elegante sino
más bien rudimentaria, un lugar igual que cualquier casa campestre. A mi lado no estaba
Chloe sino mi Madelein tan hermosa como cualquier otra mujer, era su versión de joven, "la
perla morena" como le decían llamar. La sensación era igual que la de ahora, tranquila y feliz.
Quería quedarme ahí, abrazar a mi amada y permanecer junto a ella para siempre aunque
fuera una dulce mentira, pero yo sentía que ese no era mi lugar, yo sabía que lo había perdido
hace años. En ese momento lo volví a ver, pequeño, gordo y feo, con una antorcha en su
mano. Era el gobernador Cesar. Me miró macabramente antes de soltar la antorcha de sus
manos. No me enoje, ni sentí ira, ya había soñado tantas veces lo mismo que me daba igual,
lo que en verdad me dolía era lo que sucedía después.
En el sueño intentaba huir con mi esposa, pero después de haberlo hecho tantas veces y
siempre acabar con el mismo final, me volví consciente de lo que sucedía, así que empecé a
desistir de ese plan, lo que provocó que cada vez que soñaba y la veía, ella empezaba a
transformarse en una mujer horrible, tenía la cara quemada y sus ojos me miraban con rabia,
pero esa mirada... siempre la veo cuando pierdo el juicio por el alcohol. Me levanté despacio
y caminé hacia afuera, sin paso apresurado, quería recordar cada detalle del hogar que me
arrebataron. Todo estaba en llamas y quemaban con una fuerza mortífera como el infierno.
Llegué a la habitación de mis hijos, no la quería abrir, me temblaban las manos, porque sabía
lo que había detrás, pues no era un cuarto, no era un corredor, era la viva imagen del recuerdo
del día en que lo perdí... Tras atravesar la puerta, esta me llevaba a las afueras del rancho
donde podía mirar toda la escena con sumo detalle, lo que me hacía sentir impotente,
observaba como mi yo del pasado intentaba huir con todo lo que tenía, pero olvidó algo
importante por el ajetreo del miedo a morir, su hijo.
La escena era tan real que me daba miedo, pues escuchaba los gritos míos en aquel entonces,
escuchaba a Rodri pedir ayuda, lo veía corriendo por su vida, pero el destino fue cruel y en el
último momento lo perdí, no pude tomar su mano. Verlo revolcándose mientras todo su
cuerpecito se quemaba me impacta, y aunque quería apartar la vista no podía. Después una
voz me decía.
—Lo dejaste morir, lo dejaste que se quemara vivo y por eso te quemaras junto a él en el
infierno.
Me levanté de inmediato sudando frío. Chloe ni se inmuto, siguió durmiendo, recordándome
que su comportamiento era solo por una imposición mía por medio de un artefacto poderoso
que ya no poseía. Una realidad falsa que en cualquier momento iba a expirar, era como si
estuviera en ese sueño y en cualquier momento el gobernador vendría arrebatármela.
Con las cobijas me sequé el rostro, aunque descubrí un poco el cuerpo tapado de Chole,
mostrando un poco su esplendor.
Un leve quejido salió de su boca y jaló las cobijas para taparse. Se veía adorable. Una sonrisa
se iluminó en mi rostro. Toqué sus muslos y subí mis manos hasta su cadera, para luego
recostarme de nuevo a su lado.
Si la iba a perder, mínimo tendría que disfrutar cada momento.
Escritor
Oh bella ciudad de Timitry, tan hermosa en las noches y tan normal en las mañanas. Aquí en
estas bellas tierras iluminadas por la depravación misma. Ark se levantaba inmerso en la
tranquilidad y comodidad. Solo en aquella vasta cama, se da la vuelta para intentar
levantarse.
«Cariño como amaneciste» Le dice Canaly dulcemente.
La espada brillaba tenuemente encima de la cama, aunque espiritualmente yacía una hermosa
chica vestida celestialmente abrazando a Ark.
—Muy bien señorita, tu compañía siempre es suficiente para una buena noche- Ark se sienta
en uno de los extremos de la cama.
«Pero que lindo» Canaly hace lo mismo y soba sus mejillas en el hombro de Ark.
"Ojalá así se calme y deje de molestarme" Pensó mientras tomaba la espada y la devolvía a su
funda.
Intento tomar su túnica de asesino la cual la había puesto en uno de los armarios, más cuando
abrió para tomarla, se percato de que allí no había nada, solo el traje Vinotinto que ayer
Rebeca le había comprado, junto a este reposaba una nota colgada en un gancho que decía
—"No se si sepas leer, pero si puedes, este es el traje con el que saldremos hoy al medio día,
te lo dejo aquí para que te vistas más tarde, supondré que ya sabes cómo ponértelo, aunque si
no puedes, yo te ayudare. Sobre tu túnica bueno... estaba un poco sucia y desgastada, así que
la bote, no te preocupes mis sirvientas te traerán otra del mismo estilo y aún más elegante.
Con cariño Tu caramela"—
Ark leía la carta con una sonrisa en el rostro, mientras que Canaly estaba enojada, y se enojó
más cuando noto la sonrisa de Ark
«¿Por qué te Ríes? No ves que te quiere conquistar para aprovecharse de ti, es la típica
zorrita que solo busca meterse en tu cama»
—Jajaja, lo que tu digas— Ark toma el traje que está en el armario y se viste como Rebeca le
recomendó.
Seguidamente sale de la habitación y baja hacia el comedor. En el camino, Las sirvientas que
lo miraban caminar, agachaban su cabeza y hacían una reverencia mostrando respeto.
Para Ark esta era la primera vez que lo respetaban, aunque solo fuera por su vestimenta.
Instantes después llega a su destino.
—Pero que guapo. Ves Chloe, te dije que lo haría ver como un noble—
Rebeca estaba hablando con su hermana. No había nadie más en el comedor, solo ellas dos.
—¿Dónde están los demás?— Pregunto Ark.
—Creo que están durmiendo. Sabes te vestiste muy temprano, la fiesta es al medio día—
Rebeca se levanta de la mesa y se dirige hacia él. Ella llevaba una pijama con un escote muy
pronunciado, no llevaba sostén, por lo que sus senos se dejaban llevar por el movimiento.
—Así no va el cuello— Ella le arremanga el cuello de la camisa que estaba mal doblado—
Quítate la espada, un noble no debe de portar un arma, al menos de que este sea parte del
ejército, además, su arma debe de verse bien con él y la tuya no se ve tan hermosa como tu.
«¿Que dijiste de mi?» Canaly había inflado sus cachetes viéndose adorable.
Rebeca le quita la funda a Ark de su espalda.
«Oye que haces. No me vas a separar de mi amado. Ark detenla»
—Ja, tu espada tiene el grabado del creador ¿tú se lo hiciste?— Preguntó Rebeca.
—No, el grabado ya lo tenía cuando la encontré. Esa espada es muy importante para mi.
—Ya veo, bueno te la dejaré por aquí. Ven y siéntate con nosotras para comer—
Rebeca toma su mano y lo jala hacia la mesa. Sentados los tres, empiezan a comer de lo que
las sirvientas les traen.
Cuando Ark vio el plato se desanimó un poco. Sólo eran frutas y algunos cereales. No había
nada de carne ni proteínas, era un plato triste para un cazador como él.
—¿Pasa algo?— preguntó Rebeca al mirarlo desanimado.
—No, no es nada— Ark jugaba con su comida sin querer probarla, pero al final decidió
comer
Los tres comieron en silencio hasta que Rebeca lo rompió.
—Oye Ark ¿Quieres acompañarme a seleccionar mi traje para ir a la fiesta?— Lo mira
pícaramente, con una doble intención muy obvia.
—Eh... creo que no debería, no tengo buen gusto.
—No pasa nada, solo necesito de tu presencia para saber que ponerme, ya que ya estás
vestido, podemos modelar para saber que combina con ambos.
—¿Y por qué debería de combinar con ambos?— dijo Ark tímidamente intentando buscar
una forma de escaparse.
—Tu eres mi acompañante, al igual que mi hermana lleva a Sam, yo te llevo a ti— Una
sonrisa se dibujó en los labios de Rebeca.
«¡Ark no tiene acompañantes!, yo soy la única que puede decir eso, ¡yo soy su arma, yo soy
su filo, yo soy su protectora!»
Gritaba Canaly desde el sofá. Ark no podía hacer más que avergonzarse, era el único que
podía escuchar a Canaly y sus ataques de celos resonaban en su oído.
—...—
Ark se quedó mudo ante las tres mujeres; Dos humanas y una angelical.
—Vamos—
Rebeca se levanta de la mesa y toma de las manos a Ark.
—Todavía no has acabado de comer— Fue lo que se le ocurrió a Ark para intentar
persuadirla.
—Ya estoy llena, puedo decirle a mis sirvientas que lo guarden y no lo desperdicien.
—Pero tu hermana ¿La vas a dejar sola?
—No pasa nada, yo también voy hacer lo mismo con Sam— dijo Chloe mientras tomaba un
poco de jugo— Los acompaño al segundo piso.
Salieron del comedor con un Ark incómodo ante la situación que debía de afrontar. Él
caminaba lentamente detrás de las hermanas, intentando desesperadamente no salir corriendo
por el miedo que le causaba estar solo con esas dos chicas. Sabía exactamente que su palito
sería incapaz de resistir tanta intensidad.
«¿Por que siempre me tienen que dejar tan solita? Chico estúpido. Ni siquiera debería
amarte. Hmph.»
Caminando por las escaleras, Rebeca se inclina un poco hacia su hermana y le dice en
susurros —Gracias Chloe- A lo cual ella le responde —De nada hermanita, disfruta tu
también- Intercambiando entre ellas una sonrisa.
Las hermanas llevaron a Ark a una gran sala donde el piso era blanco, las paredes estaban
recubiertas por lo que al parecer era un gran closet de madera con puertas corredizas y frente
a ellos, un gran espejo con bordes dorados. Al cuarto entraron solo Rebeca y Ark. Chloe se
había quedado afuera mientras Rebeca cerraba la puerta.
Ark no se dio cuenta, estaba observando la habitación.
—Wao, ¿Esto que es?—
—Este es el lugar donde guardamos toda nuestra ropa— Contestó volteando a mirarlo
después de que el sonido de la chapa cerrándose retumbó por el lugar. En su rostro se podía
ver la emoción del momento. Ella está sola en un cuarto con el chico que le gusta. Una gata
había acorralado a su ratón.
—Es grande—
Ark había mirado todo el cuarto y cuando se percató de que Chloe no estaba, se intimidó un
poco —¿Dónde está Chloe?— Pregunto
—Dijo que iba a esperar afuera para no estorbarnos.
Rebeca miró a Ark descaradamente.
—Así que tendremos tiempo para mirar que me queda bien para salir contigo—
Ella abrió una de las múltiples puertas que había en la habitación y sacó un vestido —¿Que te
parece este?
—Se ve lindo—
—Bien me lo pondré— Empieza a quitarse la ropa delante de Ark.
—Espera un momento ¿Te vas a desvestir delante de mí? —Preguntó antes de que los senos
de Rebeca fueran revelados delante de él.
—Supongo ¿No?— Respondió un poco confundida
—Está bien, simplemente mirare hacia allá—
Ark voltea su rostro hacia una parte del gran closet.
"Quiero que me mires idiota, para eso fue que te traje" Suspira "Si no lo haces entonces hare
que me vistas"
Bueno... creo que me pase con lo ardiente del personaje, pero seamos sinceros, a cualquier
hombre le gustaría a alguien así o ¿NO? No me miren raro, no me miren raro, solo estoy
bromeando. Sigamos.
Ella quedó con su espalda totalmente desnuda. Su hermosa figura hizo que Ark la mirara de
reojo, pero rápidamente desistió de su deseo y siguió mirando a la nada.
—Ark— Dijo dulcemente— Podrías ponerme el sostén por favor.
—¿Quién yo?—
—¿Ves alguien más que tú en la habitación?
Ark traga saliva y se acerca despacio.
—Toma—
Rebeca estaba de espaldas mirándolo con una sonrisa pícara. En su mano izquierda tiene el
sostén, mientras su mano derecha va moviendo el cabello a un lado para que no estorbe a
Ark.
Él toma tímidamente el sostén, para luego poner sus manos a unos centímetros de los senos
de Rebeca. Procuro no tocarlos, pero no fue posible, la suavidad de sus pechos era
sorprendente. Rebeca estaba sonrojándose en cada movimiento que Ark hacía, ya que le
fascinaban los pequeños roces entre sus senos y las manos de él.
Intentó ponérselo, pero como era la primera vez que hacía eso no pudo a la primera, además
sus manos temblaban un poco, dificultando aún más dicha tarea.
—¿Ya acabaste?— preguntó Rebeca nerviosa.
De tantos hombres que la habían desnudado y vestido incontables veces, esta era la primera
vez que a ella le gustaba este juego.
—Espera un poco, es mi primera vez haciendo esto, no tardó.
Ark respiro hondo y reuniendo concentración en sí, pudo sujetar bien el sostén. —Listo—
—Bien, entonces empezare a vestirme, dime qué te parece ¿vale?
Y así comenzó la mañana más incómoda que Ark haya tenido en su vida, pues aunque intentó
apartar la vista, él era hombre y no podía simplemente dejar de verla, de vez en cuando un ojo
suyo lo traicionaba y volvía a mirar a Rebeca. Ella se daba cuenta y de aposta, mostraba su
cuerpo sensualmente, se agachaba de vez en cuando y soltaba algunos gemidos... bueno un
poco fuera de lugar. Ark se sonrojaba con todo esto.
—¿Qué te parece?—
Rebeca vestía con un vestido de linos rojos que cubrían todo su cuerpo. Estos linos caían al
suelo y se arrastraban a su caminar, también llevaba un velo del mismo color cubriendo un
poco su cabello.
—Te ves muy linda.
—Tienes razón, pero parezco como si fuera una noble del reino de Farez, voy a buscar otro.
Rebeca vuelve a buscar entre los closets.
—¿Y este?—
Este era un traje de completo descaro, igual a todas las chicas de Timitry con la única
diferencia de que era de calidad. Una minifalda muy provocativa y una blusa que dejaba ver
gran parte de sus senos.
—¿No crees que es muy común y un tanto provocativo?
"Se puso celoso, no quiere que nadie me vea, ¡Si! lo estoy logrando. jijiji. Esta bien, no dejare
que esta bella dama que ves muestre su hermoso cuerpo a otros hombres" Pensó con un rubor.
—Tienes razón, voy a buscar algo más—
Sigue escarbando más entre su closet. Ark entonces siente cierta curiosidad por el lugar y lo
recorre con curiosidad. Entre tanta ropa, encuentra un cajón ancho en donde hay varias
alhajas organizados meticulosamente, cada uno tenía su posición y espacio. Habían collares
con gemas, la pulsera que le dio el gobernador junto a más de esta clase. En el centro del
cajón, estaba el collar con forma de corazón hecho con un rubí. Ark lo toma y lo revisa
meticulosamente; la cadena que lo sujetaba estaba hecha de oro y el rubí brillaba con
intensidad.
—Ark ya que estas ahí, puedes traerme ese collar de oro que está en la parte superior porfa
—Si— Asienta Ark sin verla, pues está concentrado en las maravillas de accesorios que tiene
al frente.
El collar que ella decía estaba formado por varias láminas de oro unidas por una misma
cadena del material. No era tan único, pero sí daba la impresión de poder y prestigio. Cuando
Ark lo tomó y se dio la vuelta, se quedó sorprendido de tal belleza.
Un traje que no estaba ceñido a su cuerpo, sino uno largo que cubría la mayor parte de este,
sin embargo, sus senos si relucían como su mayor orgullo. Cada parte de su traje tenía
algunos bordados de oro al igual que el de Ark. Su cabello tenía flores de color rojo claro
diferentes a su tono de cabello que formaban una balaca.
Elegantemente se acerca a Ark y toma de sus manos congeladas, el collar de oro.
—¿Cómo me queda?— Preguntó cuando se lo puso y se lo acomodó.
Ella sacó un poco de su pecho para mostrar claramente mejor el collar.
—Te queda muy bien—
—¿Cierto que si? Ah apropósito ¿Me puedes poner los tacones? Es que maltrataría el vestido
y no quiero hacer eso ahora.
Ella se sienta en una sillita que había en la habitación, cruza las piernas primeramente y
sujeta el par de tacones rojos con su mano derecha, formando así una pose que mezclaba
seguridad, sensualidad y provocación.
Ark se quedó en su lugar sin moverse. Estaba observando a Rebeca de pies a cabezas.
—¡Ya ven!— Gritó no por incomodidad, sino porque quería sentir sus manos tocando sus
pies.
Ark se acerca y toma los tacones que Rebeca le da, seguidamente se agacha. Ella deja de
cruzar los pies y estira el pie derecho.
Sus pies eran blancos, bien cuidados y olían a flores. Tras tocarlos ella se estremece un poco
y suelta un ligero gemido. Aquellos pies se sentían muy suaves y algo sedosos. Sus uñas
estaban perfectamente cortadas, incluso estaban limadas. Eran los pies de una reina.
Poner los tacones fue fácil, se sentía extrañamente reconfortante.
—Listo ya acabé— Ark se levanta.
La cara de Rebeca estaba roja y completamente complacida. —Bueno, salgamos— Dijo
titubeando un poco. Ella estira su mano para que Ark le ayude a levantarse.
Elegantemente él responde el gesto y ambos salen del lugar como si fueran una pareja alegre.
Tras abrir la puerta, Chloe y Sam los estaban esperando afuera.
—¿Ya acabaron?— Preguntó Chloe.
—Si— Contestó Rebeca con una sonrisa.
—Bueno, es mi turno. Vamos Sam—
Chloe jala a Sam hacia dentro.
Rebeca y Ark salen caminando juntos con los codos cruzados entre sí. Tras bajar las escaleras
hacia el comedor, Canaly que los estaba esperando los mira con tristeza.
«Como pudiste engañarme» Unas pequeñas lágrimas salen de su rostro. Cielos que
exagerada eres Canaly, no es para tanto.
En la mesa, Yuan tomaba café lentamente mientras observaba a través de la ventana. No
había ninguna expresión en su rostro, lo que lo hacía ver como una tranquilidad aterradora.
Ya tenía puesto el traje con el que iban a ir a la reunión, estaba vestido adecuadamente sin
ninguna arruga.
Ark saluda a Yuan con un "Buenos días" se acerca a Canaly y la acomoda en su espalda.
«No me toques con tus manos llenas de traición» Alegaba impotente. «No puedes venir y
tocarme como si no hubiera pasado nada»
Yuan lo saluda como de costumbre —¿Ya comieron? Creo que me levante un poco tarde, esa
cama estaba muy cómoda—
—Si ya comimos, de hecho ya Chloe y Sam se están preparando para salir hacia el lugar
donde invitaron a las hermanas.
—Lástima haber llegado tarde al desayuno, pero bueno, con este café y pan que encontré por
ahí me conformo.
Ark entonces deja el comedor y se dirige hacia uno de los sofás que hay en la sala. En la
soledad se sienta y acaricia a Canaly encima de su pecho. Por lo que en el mundo espiritual,
era como si ella estuviera sentada en su pelvis pero dándole la espalda.
«No creas que con caricias te voy a perdonar. Hmph.»
—Te ves tan linda enfadada. Tranquila no te engañe.
Canaly hace una mueca «Oye ¿Puedo preguntarte algo fuera de todo esto?»
—Adelante preciosa.
«¿Cómo fue que pudiste disparar esa llamarada de fuego en la pelea contra los de Ornir en
Rimbrin? ¿Eres un profeta de fuego o algo así? Pues no me estabas sujetando como para que
te trasmitiera poder de la espada»
—La verdad ni yo sé que fue lo que hice, nunca he utilizado las oraciones o algunas cosas de
ese estilo, así que no entiendo casi lo que sucedió. Solo pude sentir como poder manaba de
los alrededores hacia mi, suerte supongo.
«Ya veo, aunque sería curioso que lo fueras, ninguno de mis portadores anteriores era
profeta, todos eran espadachines diestros en combate muy superiores a ti, por lo que sus
principales ataques era por parte de la espada y no por la canalización del poder que emana
de esta»
Lo que puede hacer el poder del guión, pero Hey no te creas mucho Ark, probablemente
haga que no vuelva a pasar.
—Auch, eso dolió, Pero tendré que tener más cuidado en no meterme en situaciones
parecidas, probablemente no me vuelva ocurrir.
Así me gusta.
En esas en que Ark al parecer hablaba solo, Rebeca llega para entrometerse entre su soledad.
—¿Con quien hablas Ark?
«Ya llego otra vez esta, ahora ve y arrástrate a sus pies como todo idiota. Hmph.»
—Conmigo mismo.
—Okey...— Dice un poco confundida.
Rebeca se sienta al frente de él en un sofá un poco más amplio. Ella cruza sus piernas y pone
las manos juntas en su regazo, para luego comenzar a mirar a Ark con una sonrisa en su
rostro.
La incomodidad hace presencia en el rostro de Ark que, intenta no prestar atención.
«Mira como te pone, y luego dices que no me engañas»
—¿Chloe y Sam tardaran mucho en arreglarse?
—Probablemente, a mi hermana le encanta organizar su vestido perfectamente.
Después de un rato de incomodidad por las miradas intensas de Rebeca, Ark termina
ignorándola mirando a sus alrededores.
"¡Ponme atención tonto!" Pensó Rebeca mientras hacía una mueca de frustración.
—¿Te pasa algo Rebeca?—
—No nada, simplemente estoy un poco desesperada porque mi hermana todavía no sale—
Tras decir estas palabras, de las escaleras sale Chloe tomada de la manos de Sam. La vista de
Ark se puso tras ella, su elegancia era de otra categoría; Un vestido de la nobleza con telas
moradas con algunas partes de un verde oscuro que se degradan perfectamente, llevaba
además una sombrilla morada con una figura de una flor en la punta. En su muñeca relucía
espléndidamente la pulsera que el gobernador le había dado a Rebeca.
—Hermanita me puse la pulsera que te dieron para que me combinara, se me ve divina con el
vestido que tengo ¿Me la puedo llevar?
Rebeca al principio no la ve, pues su visión se encontraba pegada al rostro de Ark.
—Si, si, llévatela— Responde malgeniada— "No es justo, él debería de verme a mi, no a ti"
—Bueno ya estamos todos listos ¿Cierto?— Pregunta Chloe.
—No, falta todavía Yuan— Responde Ark.
—Pues dile que se apure, ya la carroza vendrá por nosotros.
—¡Yuan!— Grita Ark
Yuan entra en la sala —¿Me llamaban?
—Si, ya nos vamos, el lugar a donde nos invitaron queda a media hora de Timitry, así que
vámonos ya para poder salir a tiempo de esta ciudad y su tráfico del caos— Dice Chloe tras
verlo llegar
«¿ Y yo qué? No me vas a dejar ¿verdad? Ark... ¿Por qué te alejas? ven para acá, oye, oye
no me dejes, Ark te estoy hablando ¡Ark!» Estaba furiosa «¿Por qué me dejas?» Dijo con
total tristeza.
Todos salieron afuera de la casa en donde los estaba esperando la carroza de siempre junto al
conductor que habían contratado ayer.
El dulce sonido del galopar de los caballos hacía eco mientras atravesaban la avenida hecha
de piedra. La carroza se estaba dirigiendo hacia las afueras de la ciudad por la vía hacia Ornir.
El flujo del tránsito en ese día no era tan pesado, pero aun así habían carrozas cruzando por
ambas vías de la avenida. Fue una muy rara tranquilidad salir de Timitry, más ahora
comenzaba la verdadera incomodidad. Tras salir de la ciudad, el camino por el cual andaba la
carroza pasó de ser piedra a tierra, por ende, esta empezaba a moverse de lado a lado por la
inestabilidad del suelo. A veces daban saltos por las grandes piedras que golpeaban y en otras
las llantas de la carroza caían en un hueco profundo.
—Por eso odio salir de la ciudad, estos caminos son una porquería— decía Chloe.
—¿Para dónde vamos?— preguntó Ark tras observar la ventana y mirar que estaban en unas
praderas con algunos árboles.
—Vamos hacia una de las casas del gobernador, es una de las más grandes y prósperas que
tiene, es muy refinada para ser una finca.
Sam que había estado ignorando la conversación, ve a través de la ventana y como si la
muerte lo hubiera saludado, se asusta tras reconocer el lugar. Abre sus ojos de par en par y se
inclina para atrás dando un sonoro grito. Chloe que estaba sentada junto a él se sorprende.
—¿Qué te pasa?— Pregunta
Sam no respondió, sus ojos están clavados en el paisaje, la agitación de su respirar delata su
ansiedad, los recuerdos que de aquella noche aparecieron ante él —Es... mi finca— Logra
decir tartamudeando.
Chloe lo mira con amor— Tranquilo, no va a pasar nada vas a ir conmigo— Le acaricia el
cabello y luego se acuesta en su hombro.
Sam continuó mirando el paisaje con una vista llena de miedo.
***
Diez minutos después llegan a su destino. Una hermosa y ancha casa los recibe. El corredor
de la entrada tenía macetas con flores sujetadas al techo, las vigas eran verdes lo mismo que
la parte inferior de la casa. Gallinas rebuscaban en la tierra algo de comer y algunos caballos
sumamente finos se encontraban amarrados en los postes. Más allá de ellos, habían muchas
más carrozas igualmente elegantes o incluso más que la de las hermanas.
Sam estaba sumamente tenso, en sus recuerdos todo esto se estaba incendiando, las vigas
callándose y sus gallinas corriendo por su vida
Un mayordomo llegó donde ellos.
—Buenas tardes señoritas Güitrago es un gusto tenerlas por aquí- Él se inclina con respetoLos demás invitados están dentro, bien puedan y pasen, siéntanse como en casa—
Ark y Rebeca avanzan primero, seguidos por Yuan, pero cuando Chloe intentó seguir, Sam
permaneció quieto en su lugar.
—Ven vamos- Chloe lo jala y el cede—
Tras caminar por un corredor, llegan al lugar donde se estaba dirigiendo el evento, el cual era
al aire libre en el patio de la casa-finca, allí decenas de nobles estaban socializando entre
ellos.
—Hola buenas tardes- Saludo Rebeca con una sonrisa en el rostro mientras caminaba junto a
Ark.
—Pero miren quienes llegaron, las señoritas Güitrago— Dijo un noble.
De ahí los cinco comenzaron a caminar y saludar. Rebeca respondía a todos con una linda
sonrisa mientras apretaba a Ark junto a ella. A Yuan lo saludaban solo por cortesía, nadie lo
conocía. Por otro lado Chloe la tuvo un poco más difícil, pues ella tenía que arrastrar a Sam
que tenía la vista perdida en quien sabe donde.
—Hola Chloe que gusto verte ¿Quién es este galán que va contigo?— Le preguntó una
señora de unos 45 años.
—Es mi novio— Responde con orgullo Chloe.
La señora se sorprende por la respuesta de Chloe —Que bien por ti, aunque siento lastima por
mi hijo que me pidió que te hablara para ver si podías agendar una cita con él, está muy
enamorado de ti.
—Que lindo tu hijo, pero mi corazón ya le pertenece a mi amado Sam— Chloe lo abraza con
fuerza.
—Ya veo, se ve que son una linda pareja, aunque él parece un poco grande para ti.
—En el amor no hay edad.
Sam no estaba con ella, aunque físicamente lo estuvieran, su mente estaba en otro mundo.
Recordaba cada momento que vivió en la casa, acompañados luego con visiones de ese
mismo momento, pero en llamas. Parecía ser un muerto entre las personas, incluso la gente
murmuraba cuando lo veía.
A Chloe esto no le molestó, sino que con cariño apretó su mano para acompañarlo en el dolor
que se estuviera imaginando. "Tu no te preocupes, estaré para ti en todo momento que me
necesites"
Mientras tanto Rebeca y Ark seguían caminando y saludando a la gente, aunque los elogios y
saludos iban solo hacia Rebeca, porque a Ark lo habían trasladado a un segundo plano solo
como acompañante de una hermosa dama. Canaly no estaba con él, la había dejado en el sofá
y se lamentaba por ello, no porque quisiera su compañía, sino porque cuando la dejó, ella
intentó desesperadamente convencerlo de que la llevara junto a él, se sentía mal de
abandonarla en aquella solitaria casa.
—¿Qué te parece el lugar? Esta genial ¿Cierto?—
Rebeca habló con él para iniciar una conversación.
—Veo que eres muy querida por todos aquí.
—Aparte de mi hermosura, colaboró mucho en los negocios que ellos intentan hacer, la Luz
de Ahet deja muchos fondos y por lo general no los gasto todos.
Rebeca se acuesta en el brazo que sujetaba de Ark.
—Entonces así intentas ganarte la confianza de ellos ¿no es así?
—No entiendo ¿Qué me intentas decir?— Pregunta relajada en su hombro.
—Cuando estuve en la fiesta de tu mansión, me dijiste que intentabas hacerte parte de los
nobles.
—¿Enserio te dije eso? Tuve que haber estado borracha. Bueno, la cuestión es que nuestra
familia no hace parte de la nobleza, mi hermana y yo escalamos a esta posición debido al
invento de la electricidad, eso nos dio mucho dinero y con el apoyo de la comunidad a la que
pertenecíamos logramos mejorar y perfeccionar el mecanismo, lo que hizo que pudiéramos
administrar electricidad a toda la ciudad y algunas casas aledañas como estas.
—Oh ya veo, entonces me surge una duda más, si no eres noble, la familia Real no tiene
control absoluto sobre ti ¿O si?
—Más o menos, ósea si obedecemos al Rey, pero nuestra empresa tiene cierta autonomía,
pues la gobernación de nobles que administra la ciudad no tiene control sobre nosotras,
somos como así decirlo, un sector privado. Pero ya hablamos demasiado, ven y baila
conmigo.
Ark esta vez no fue esquivo y con una sonrisa en el rostro le dice —Tengo que aclararte que
bailo peor que Yuan, nunca he practicado—
—No pasa nada, yo te enseño.
—¿No te preocupa lo que digan los demás nobles?
—Nah, ven—
Rebeca lo toma de las manos y comienzan a bailar.
Mientras tanto Yuan estaba solitario, no tenía ninguna clase de compañía, no hablaba con
nadie, porque nadie quería hablar con él, simplemente cuando le preguntaban quién era él
contestaba humildemente "Un cazador de Lino Blanco" Solo eso bastaba para que no
quisieran acercársele. Observó a su alrededor buscando la compañía de Ark y lo vio bailando
con Rebeca. Los recuerdos de aquellas palabras resonaron suavemente en su cabeza.
“Es un gusano que solo vive pegado a Ark”
Chasqueo con la boca y volteo la mirada a otro luigar. Busco a Sam y Chloe, los encontró
hablando con algunos nobles.
Se acercó a ellos e intentó acoplarse a lo que fuera que estuvieran haciendo, pero fue
rechazado de inmediato. Apenas llegó, los nobles con los que estaba hablando Chloe lo
miraron.
—¿Quién es él? vino contigo ¿cierto Chloe?
Ella lo miró con inconformismo.
—No, no se quien es, simplemente llegó al mismo tiempo que nosotros.
—Dice que es un cazador de Lino Blanco, no entiendo como el gobernador invita a esta clase
de personas— Dijo otro noble entre ellos.
Yuan intentó defenderse, pero no pudo, no salía ninguna palabra de su boca -Bueno yo- Fue
lo único que pudo decir con tartamudeo. Miro a Sam que, tras cruzar vistas, la apartó.
—¿Por qué no vas afuera y observas las gallinas? Puede que atrapes a una y te la llevas para
tu cena.
Todos los nobles rieron, incluso Chloe. Sam no lo hiso, no porque tenía moral o respetara a
Yuan, simplemente estaba en otra sintonía, él se encontraba viendo todo en llamas desde que
entró, flash bag atravesaban su campo de visión.
Yuan avergonzado, frustrado y un poco enojado, se aleja del grupo. No se sentía cómodo, él
no era parte de ellos, era una pieza que no encajaba en el rompecabezas, un rezagado que
llegó quien sabe como, la oveja negra.
Mientras tanto al otro lado de la reunión, Ark había terminado de bailar con Rebeca en una
danza un poco extraña, pero encantadora a su manera, siguiendo el compas de la canción
hasta cierto punto, luego se perdían, pero al rato volvían a la sintonía, lo que genero un patrón
fuera de lo común.
—Para ser tu primera vez no bailas tan mal.
—Bueno, es que tu eres una maestra excelente.
—Vas hacer que me sonroje.
Una sonrisa se dibuja en el rostro de ambos, algo estaba empezando a formarse en Ark que,
veía a Rebeca ya no como una mujer cualquiera, sino como a una dulce chica que no sabía
cómo encajar entre la sociedad y termino haciendo cosas que no debía, una víctima indirecta
del Reino. Una química se estaba formando entre ellos, en cualquier momento se podían
besar.
Ark fue el que tomó la iniciativa, el rostro dulce de Rebeca lo jalaba lentamente como un
imán hacia sus labios. Rebeca noto el deseo de Ark "Al fin te entregas a mí" Ella también se
acercó a Ark, poniéndose de puntitas con sus pies.
Pero... cuando por fin se podía materializar el acto de su amor sincero, un ente ajeno a ellos
los interrumpe como si fuera una escena previamente planeada, dañando el acto en el mejor
momento.
—Señorita Rebeca un gusto tenerla por aquí—
Un hombre de estatura baja y gordo los interrumpe.
"No podías interrumpirnos en otro momento maldito enano"
—Señor Gobernador, me alegra verlo- Con todo el dolor de su alma, Rebeca deja de prestarle
atención a Ark, ahora estaba enfocada en el hombre que tenía al frente y que a duras penas
llegaba hasta su cuello.
—Usted hoy se ve hermosa, pero deje de decirme señor gobernador, puede llamarme Cesar.
César había tomado la mano de Rebeca y la estaba llevando lejos de Ark "Esta es mucha
mujer para ti" Pensaba cuando la alejaba.
Rebeca voltea a ver a Ark que, la miraba con cierta tristeza. "Yo también quiero besarte,
espera tan solo un poco y yo me desocupo de él"
"Genial, el gobernador ya apareció. Voy a vigilarlo de cerca sin que me note, aunque este
traje no colabora mucho, me veo muy llamativo" Ark ya sabía lo que debía hacer.
Es por eso que es uno de mis personajes principales, malparido loco para pensar tan
rápido.
Gobernador
Que hombre tan despreciable con el que estaba este bombón, sin duda se le había acercado
con el motivo de coquetearle, menos mal la rescate de sus garras, aunque claro está que esta
señorita tiene la reputación de acostarse con cualquier hombre que se lo pida, así que no dudo
que ella también haya querido estar con él, pero es tan linda que lo pasaré por alto, solo mira
como camina con elegancia y sus senos ufff, se ven tan encantadores de cerca que incluso
quiero tocarlos. Su hermosura hace que me olvide de todo, ojalá te pueda llevar a la cama
para hacerte... Cálmate, cálmate, más tarde intentó hacer eso.
—Señorita Rebeca, veo que no trae la pulsera que le regalé ¿Se le ha olvidado?—
—No es eso señor Cesar, es que no combina muy bien con mi traje, pero si con el de mi
hermana Chloe, así que se la preste a ella, perdóneme por eso.
Que clase de ofensa es esta, has lastimado mi orgullo, te lo di para que tu lo tuvieras no tu
hermana, pero bueno al menos me pidió perdón.
—Señorita usted es una mujer muy bella, creo que se vería hermosa con todo lo que se
ponga.
—Me halaga usted Don Cesar.
Jijiji, todavía tengo el talento de hacer sentir bien a una mujer, tendré que seguir, lo que le
tengo que proponer en un futuro necesita que el terreno esté bien preparado.
—Y dígame señorita, ¿Mi fiesta si está a su altura? Digo alguien tan bella como usted debe
de tener estándares muy altos.
—Bueno... La verdad toda reunión que usted haga tiene todo el prestigio que se le acredita a
su buen nombre.
—No soy digno de los cumplidos de tan hermosa dama que, aparte de bella es sumamente
inteligente.
—Como cree Don Cesar—
Su dulce carita se veía avergonzada, claramente mis palabras deben de crearle un buen
impacto.
Sigue pensando eso amigo mío, literalmente ella está pensando en este momento "Que tipo
tan fastidioso, como es posible que me aleje de mi Ark justo en ese momento solo para
hablarme de cosas tan triviales, ojala te calles porque me comienzas a desesperar"
Yo como todo un noble de Ahet-Mit, le ofrecí un vaso del mejor vino que se podía encontrar
en Timitry.
—Tome señorita
Ella lo tomó con inconformismo. ¡Claro! como no se me ocurrió, a ella de seguro le debe de
encantar más el vino de Sambri que es dulce y no este tan lleno de alcohol y de simple sabor.
—¿No le gusta el vino de los viñedos Timitrianos?
—No es eso, de hecho este vino es muy sabroso, la cuestión es que no me quiero embriagar.
—Ya veo, el alcohol de estos vinos debe de ser mucho para usted, sin embargo no creo que
uno le perjudique mucho, además este vino le dejará un delicioso sabor en sus labios.
"Eso es, así a Ark le encantará aún más el sabor de mis labios cuando lo bese" Pensó Rebeca.
¿Qué es esto escritor? ¿Acaso esta no es la mente de César? No entiendo porque metes a
Rebeca aquí, no tiene lógica. Se nota a leguas que no sabes escribir este género literario
¿porque no mejor te vas a escribir poemas y los publicas en alguna pagina porno?
Nadie te esta preguntando estúpido, calla y lee.
Eso es bebe y calma tus ansias de lo que sea que tengas, si sigues así, todo será más fácil para
mi.
—Señorita, hace rato la vi bailando con alguien, y la verdad, pensaba en que usted me
concediera también a mí aquel dicho privilegio.
"Este tipo tiene otras intenciones conmigo, lo puedo ver clarito en su rostro, pero ya que, por
bailar junto a él no creo que pase nada"
César era totalmente opuesto a Ark en el baile, desde joven sus padres le enseñaron la
etiqueta de la nobleza, y entre esas enseñanzas, saber bailar era muy importante, pues te
permite acercarte más profundamente con las personas.
Pasos elegantes y perfectamente sincronizados con la música, relucían en la pareja.
—Valla Don Cesar, para estar un poco mayor, usted se sabe mover muy bien.
—Patrañas, es lo que un noble debe hacer para que reluzca aún más la mujer con la que se
baila, es por así decirlo, el cortejo hacia una dama.
—Es usted muy dulce
Sin duda Rebeca es muy linda, mira la gracia que desprende en cada movimiento es única, las
demás mujeres nunca podrían igualarla en gracia, si la hubiera conocido cuando yo era joven
la hubiera convertido en mi primer esposa. Es una mujer completa y solo le debe de
pertenecer a alguien grande como yo.
El baile concluyó y yo todavía seguía agitado por los movimientos que había realizado, ya
estoy viejo y no me puedo mover de la misma manera que antes. Ah, necesito respirar un
poco.
—Lo veo cansado Don Cesar, ¿Por que no va y descansa más bien? ¿Le parece?
—No Señorita, quiero presentarte a unos amigos míos, pero primero déjame respirar un poco.
Creador mío, que vergüenza estar así delante de esta hermosa chica, si ve que no puedo con
un baile, va a pensar que no puedo también con ella en la cama...
—Ya estoy mejor, ven—
Ella entrelazo su brazo con el mío. ¡Ay que rico! Sus senos se sienten tan suaves y eso que no
los está apretando junto a mi. Caminamos un poco más y nos detuvimos en una mesa en
donde algunos nobles estaban hablando cálidamente mientras disfrutaban de los aperitivos
que preparé.
—Señorita Rebeca déjeme presentarles a la familia Berciainy, me imagino que usted ya habrá
escuchado algo de ellos, pero de todas maneras le explico: Ellos ayudan en la administración
de la parte norte de la provincia de Timitry, y son dueños de la mayor parte de las tierras
cultivadas en ese sector.
—Es un gusto conocerla señorita Rebeca—
Uno de los nobles tomó su mano y la besó. No se imaginan lo mucho que me molesta eso.
—Es usted alguien muy importante para nosotros, sus descubrimientos en la ciencia han
puesto a Timitry en lo más alto, hizo que recuperara su gloria perdida con esas luces que
iluminan toda la ciudad.
—Gracias—
La dulce sonrisa de Rebeca no solo me cautivo a mi, sino a ese estúpido de Jalisco.
—Me presento, soy Jalisco Berciainy, noble de Timitry.
—Soy Rebeca Güitrago, eh... Científica de Timitry.
—Sabes tu invento revolucionó por completo la ciudad- Dijo un señor aun más mayor que
Jalisco- No sabes lo impresionado que estuve cuando vi el inicio de tu proyecto en ese barrio
tan horrendo en el que vivías, me decía ¿Cómo es posible que algo tan hermoso como esto se
esté perdiendo en un lugar tan despreciable como este? Pero mostraste inteligencia y te
expandiste por toda la ciudad, eso demuestra mucho tu visión empresarial y se que no solo te
conformaras con estar en esta ciudad, sino que tu invento estará en todas las partes del reino.
—Como ya te podrás imaginar, lo que buscamos con esta reunión que hizo el gobernador, es
llevar de esa electricidad a nuestro pueblo en el norte de Timitry— Complemento otro noble
de la misma familia— Siéntase orgullosa de ser tan importante como para hacer todo esto por
usted.
—Tu glorioso invento no se puede solo quedar aquí, debería de expandirse por todo el Reino
y qué mejor lugar para empezar que en nuestra tierra— Concluyó Jalisco.
—Nos gustaría tener un poco de luz en nuestra casa, además de esos shows que podremos
armar en nuestras reuniones como lo hacen las señoritas Güitrago en su mansión, son
divinos— Hablo una de las jovencitas de la familia.
—¿Qué te parece Rebeca? Es espléndido, sin mencionar que te puedes expandir incluso a
Ornir debido a su cercanía con nosotros- Reafirmó el anciano.
La dulce carita de Rebeca lo decía todo, emoción, felicidad y ansiedad. Que linda.
—Yo, no sé qué decir— tartamudeó un poco— Esto es maravilloso, aunque será un poco
complicado, construir una sucursal eléctrica requiere de mucha infraestructura y cableado que
costará demasiado.
—No se preocupe por eso— Respondí— Yo como gobernador de Timitry necesito velar para
que esta provincia se desarrolle y crezca incluso más que la propia Capital. Nosotros
pondremos los recursos que usted necesite para construir esa electricidad que inventó. ¿Qué
dice? Suena muy tentador ¿No?
—Si ese es el caso, claro que acepto.
—Brindemos por ello— Alcé mi copa.
Todos los presentes alzaron sus copas de vino y brindamos junto a Rebeca que, se veía como
parte de nosotros los Nobles de Timitry.
—Sabes Rebeca, espero que nadie interrumpa nuestros planes y con nadie, me refiero a tu
hermana Chloe, ella es muy impulsiva y toma decisiones un poco cuestionables, arrastrándote
junto a ella, se que la puedes controlar, pero si no llegara a pasar, tendré que hablar con ella y
decirle que deje de obedecer todo aquello que domina sus pensamientos.
Por algún motivo lleve mi mano al bolsillo en donde tenía el colmillo que encontré y lo toque
suavemente. Su cobertura era lisa y agradable al tacto, era muy bueno para calmar
emociones.
Escritor
¡El poder del guión lectores! Aunque en esta clase de escenas si debería de sonar estúpido
que cosas tan especificas pasaran, pero Hey, la ley de Milo Murphy, si algo puede pasar,
pasara.
"No me jodas" El rostro de Ark se tenso al instante tras escuchar las palabras del Gobernador.
Él estaba escondido entre los nobles escuchando detalladamente la conversación.
Inmediatamente empezó a mirar a sus alrededores buscando a Sam.
"Si es como me sucedió a mí, que pude recordar todo lo que hice mientras estaba siendo
manipulado por el colmillo excepto cuando dicen que lo olvide, no quiero saber como estará
Chloe, debe de sentirse utilizada para llenar ese vacío que tiene Sam. Cálmate Ark, puede que
no haya tocado el colmillo y no haya pasado nada, pero será mejor que los encuentre y me
asegure de eso. Aparte de eso ¿Dónde estará Yuan? Necesito que me ayude"
Ark atravesó la multitud sin causar problemas.
"Dónde están, dónde están" Se repetía. En esas vio a Yuan bebiendo vino solo en una silla.
—Yuan me alegra encontrarte, ayúdame a buscar a Sam y Chloe lo más rápido que puedas.
—¿Qué sucede?— Contestó.
—No hay tiempo de explicar, ayúdame—
Yuan suelta un suspiro, deja el vaso encima de la mesa y se levanta para iniciar la búsqueda
junto a Ark. No tardaron mucho en encontrarlos, pues un fuerte "Idiota" Resonó por todo el
lugar.
-Creo que los encontré- Dijo Yuan sin importarle nada, parecía estar sumido en su propio
mundoUna escena se empezaba a formar entre los nobles. Chloe completamente enojada, lanzaba
cualquier clase de cosas hacia el rostro de Sam mientras le gritaba todo insulto que se
pudiera.
—Como pudiste, te aprovechaste de mi, me utilizaste para desahogar tu frustración, eres un
desgraciado, un canalla, un violador en toda la expresión de la palabra— Gritaba Chloe a los
cuatro vientos.
Sam en cambio solo se cubría el rostro que, estaba pálido y sin vida.
—Perdóname—
—Como quieres que te perdone después de lo que me hiciste, por eso tu familia te dejo, por
eso nadie te quiere, no vales para nada, no sirves como hombre porque eres incapaz de
proteger a quienes amas y valoras.
Todos los nobles alrededor empezaron a murmurar entre ellos "¿Acaso ella no dijo que lo
amaba?" "¿Qué le pasa a esa tipa? Ella dijo que era su novio y que se quería casar con él,
mira ahora cómo lo trata" "Aunque el pobre se vista de seda, pobre se queda" "Ni sangre de
noble debe de tener ese cualquiera, mira la falta de etiqueta que se trae ¿Alguien sabe porque
la invitaron?"
El escándalo hizo que Rebeca llegara e intentara controlar a Chloe.
—Chloe cálmate, estamos delante de personas.
Rebeca la sujeta con fuerza.
—No me voy a calmar, él prácticamente me utilizó para ser su juguete sexual y sentimental
sin mi consentimiento, me obligó amarlo en contra de mi voluntad. Tu contrabandista resultó
ser una escoria.
Todos en la reunión parecían sorprendidos bajo las palabras de Chloe
"Algo me decía que esas hermanas estaban metidas en malos pasos, que bochorno" "Siguen
siendo del bajo mundo"
—Cállate Chloe— Dice Rebeca sin separar los dientes y con fuerza.
-No lo voy hacer, quiero que todo el mundo se entere de la clase de porquería que es este tipo.
Por eso fue que el gobernador te quito esta propiedad, maldito.
Chloe no estaba en sus cabales, había perdido la razón de su ser y se estaba dejando llevar por
impulsos.
—Vámonos Chloe, no permitiré que nos dejes en ridículo.
Rebeca la empieza a jalar de la mano. —Suéltame, todavía no he acabado con él— Chloe
intentaba liberarse de su agarre desesperadamente y sin sentido, aunque pareciese ser que no
quería que la soltaran y estaba era haciendo un show.
Ark y Yuan observaban todo esto como dos sombras bien elegantes. Prácticamente era lo que
mejor sabían hacer, observar. Cuando Rebeca se llevó a Chloe, fueron por Sam.
-Se te acabó el paraíso- Dijo Ark como si fuera un suspiro.
-Ja, cada vez que estoy aquí me pasan cosas malas, ya lo veía venir desde que entramos.
Sam estaba en el suelo, hasta ese nivel lo había humillado Chloe. Ark le tendió la mano para
que se levantara, Sam no la aceptó. —Déjame haca, quiero que me juzguen todas estas
personas, para así alivianar el peso de mi culpa—
—Qué estás diciendo hombre, vámonos, alguien te debe de estar esperando en casa.
—Nadie me espera en ese solitario lugar.
—Es la paga de las acciones.
Ark vuelve a estirar la mano. Sam lo ve y con un chasquido en su boca procede a tomarla y
levantarse. Los tres caminaron hacia la salida. Eran dos ententes inexistentes del mundo,
caminando al lado de un hombre que se causó su propia muerte, cosas muy normales en este
Reino.
Rebeca caminaba enojada junto a Chloe, que la seguía molesta como a una niña que no la
dejan hacer lo que quiere. La seguridad con la que había entrado Rebeca la había perdido y
ahora solo la furia inundaba sus ojos. Su hermana no solo la había humillado, sino que
también le daño una negociación de expansión muy buena.
El chofer estaba recostado en una viga mientras bebía de una botella de vino que le habían
dejado, su vista estaba observando la gran ciudad que se mostraba hermosa en la lejanía.
—¿Se van tan rápido señoritas?— Preguntó tras verlas pasando a un lado de él.
—Si, es que doña falta de razón, no sabe controlarse en público.
—Tu sabes que tengo razón en esto, además estoy enojada contigo, ¿Por qué no evitaste que
Sam se aprovechara de mi?
—Lo intente y tú no cooperaste.
—Me hubieras amarrado o golpeado hasta que recuperara la razón.
—Ganas no me faltaron.
En esa charla, Ark, Yuan y Sam aparecen, este último escondido detrás de ellos.
—No nos vas a dejar aquí ¿verdad?— Dijo Ark a Rebeca.
Chloe lo mira con resentimiento y odio -No te dejes engañar de él, debe de ser igual que su
jefe, una calaña como Sam no puede dirigir a buena gente.
—Tu cállate Chloe, no tienes porque meterte con él, ellos intentaron ayudarte.
—Si como no— Chloe mueve su cabeza hacia un lado, lo cual hace que tenga que soplar
nuevamente su cabello para que no le estorbara —Pero a Sam si lo dejamos aquí. Punto—
Rebeca se veía avergonzada, cansada, agobiada, con ganas de que la tierra se la tragara, su
seguridad se había perdido por completo, estaba completamente vulnerable. —Súbanse a la
carroza y vámonos, no le pongan cuidado a esa loca.
—Loca tu—
Los seis caminaron hacia su vehículo; El chofer adelante para alistar lo más rápido a la
carroza y comenzar la marcha, Rebeca y Chloe detrás de él sin verse la una a la otra, Ark,
Yuan y Sam detrás de las hermanas intentando no estorbar en nada para no causarles
problemas.
Chloe fue la que primero se subió. No quiso la ayuda de Yajon que le estiró la mano para que
subiera más fácilmente, en vez de eso la golpeó con clase, pareciéndose a toda una princesa
caprichosa.
—Aquí Sam no entra me oyeron— Grito desde el interior.
Rebeca se veía muy cansada, frustrada y dolida. Todo los esfuerzos que había hecho para
llegar donde estaba, su hermana los había frustrado, su sueño de que todo Ahet-Mit fuera
iluminado bajo su empresa empezaba a desaparecer, desvaneciéndose en un horizonte oscuro
que trataba de comérsela viva.
Ark la mira con cariño intentando entender su dolor —Tranquila, todo saldrá bien—- Y con
esas palabras se subió a la carroza. Rebeca suspira intentando calmarse. Después se subió
Yuan que la miró con una mirada asesina. Rebeca se sorprende y se asusta un poco. El último
en subirse fue Sam, que ni siquiera tuvo el valor de mirarla, cuando él se subió, Chloe
empezó a gritar injurias.
Intentó subirse, pero un silbido la detiene. Voltea y mira que es el gobernador que le está
haciendo señas para que fuera junto a él. Ella muy avergonzada se acerca.
—Pido disculpas por lo de mi hermana.
—A eso me refería con lo de impulsiva, es fácil de leer cuando la ves coqueteando con
hombres, espero que soluciones esto.
—Supondré que la propuesta ya no está en la mesa.
—Tu no te preocupes por eso, ven a verme a mi casa en dos días, yo solucionaré lo de la
familia Berciainy y podremos hablar de cómo iniciar este proyecto.
—Muchas gracias gobernador, no sabe cómo le agradezco esto.
Rebeca le da un beso en el cachete derecho, haciendo que el gobernador se emocione.
Después ella se devuelve hacia la carroza y se sube.
Entre las verdes praderas de esta hermosa provincia, se ve a lo lejos una pequeña mancha
insignificante y vulgar, dirigiéndose humildemente hacia la gran ciudad que brillaba de fondo
con todo el esplendor que se le puede dar.
¿Qué les pasará a Sam después de haberse aprovechado completamente de una dulce
dama? Pues sigan sintonizando "La mamada" 98.3 FM donde todas las tramas quedan
totalmente deslecha...
¿Qué estás escribiendo escritor? Borra eso.
Ya va evangelista, es que me emocione un poco.