El ambiente en la carroza era totalmente lamentable, una Chloe que era incapaz de callarse
ante cualquier movimiento, gesto o suspiro de Sam, ya que lo insultaba todo lo que fuera
posible. Una irritada Rebeca intentaba callar desesperadamente a su hermana de sangre que
ignoraba todo lo que le decían. Sentado al lado de la ventana, Yuan observaba las praderas
con aburrimiento en sus ojos. Ark, el más desafortunado de los mortales, yacía en la mitad de
la acalorada discusión entre Chloe y el contrabandista. Cualquier clase de joyas, objetos y
tacones volaban en los aires hacia Sam, él pobre hombre intentaba cubrirse mientras repetía
dolorosamente "Perdóname"
—No te voy a perdonar, eres un sínico despreciable, la peor escoria que ha visto este Reino,
dejaste que tu familia te repudiara por esta clase de estupideces. Pagaras en esta vida o en la
otra todo lo que le has hecho a tus seres queridos.
Sam tenía la cabeza gacha y sus brazos cubrían su cabeza.
-Pues no eres tan diferente a él, lo amas y después hace que te odie por medio de tus
acciones- Habló Ark en medio de los insultos mientras también se cubría.
—Yo no lo amo—
Chloe lo voltea a mirar con total furia.
—Él solo me utilizó para desahogar sus frustraciones— voltea a ver a Rebeca— Hermana
controla a tu noviecito.
—Estúpida si es la verdad, a todos lados que íbamos lo presentabas como tu novio, y ahora
que lo miras de otra manera, lo odias.
—Porque hice eso— Comienza a llorar escondiendo su cabeza en sus piernas. Suspiros se
oyen por toda la carroza— Tuve que haber parecido una idiota mientras les decía a todos que
lo amaba.
Rebeca se acerca a ella. —Tranquila hermanita— Con cariño le acaricia la cabeza.
—Por favor hermanita, deshazte de él, no lo quiero volver a ver.
—Yo me encargo, tu tranquila.
Un rato más tarde llegaron a Timitry. La avenida principal como siempre, era todo un caos.
Caballos, coches y gente pasaban de un lado a otro. El sol todavía iluminaba brillantemente la
ciudad, pues todavía era de día cuando llegaron.
—Ustedes tres vendrán a la casa con nosotras, sacaran sus cosas y se irán, pero Ark—
Cambio el tono a uno más tierno y sensual— tú te quedas conmigo— Hablo Rebeca.
"Por favor querido, quédate conmigo esta noche y la que sigue, y también la que le sigue a
esa, quédate conmigo hasta que el sol deje de salir por el oriente y se esconda en el occidente,
quédate conmigo hasta que las flores de primavera pierdan su color, quédate conmigo hasta
que..."
—Muchas gracias por su invitación, pero debo de acompañar a Sam.
"Que dices tonto, esta claro como el agua que es una propuesta de matrimonio, quiero que
seas tu el único hombre que este en mi cama. Bueno eso espero…"
Rebeca tartamudeo un poco sin saber que decir —Entiendo—
Llegaron a la casa de las señoritas cuando el sol empezaba a perder su fuerza. Todos de la
carroza se bajaron y entraron a la casa.
Rebeca les había dicho que esperaran en la sala de estar mientras ella les decía a sus
sirvientas que trajeran sus ropas, para que se cambiaran y les devolvieran los trajes elegantes
que les habían comprado, después de eso ya podrían marcharse
Los tres se quedan esperando en la sala de estar.
«Al fin volviste» Canaly tenía los brazos abiertos hacia Ark, aunque claro, la espada
realmente estaba quieta en un sillón mientras brillaba un poco.
Ark se acerca a ella y la acopla en su espalda.
«No me engañaste ¿Verdad? Te estaba esperando con ansias. Me sentía muy solita sin ti,
creía que me ibas abandonar...»
—Oye Ark—
«¡NO ME INTERRUMPAS! Es de mala educación interrumpir a una dama cuando está
declarando sus sentimientos a su amado»
—¿Que vamos hacer cuando nos vayamos de aquí? Creo que sería buena idea que te quedes
con Rebeca unos días en su casa.
«Mi Ark no se va a quedar ni una noche más con esa víbora de Rebeca»
—No Yuan, yo no estoy aquí para pasar tiempo con ella, yo vine para intentar encontrar al
gobernador y mirar si tenía el colmillo, y ahora que pasó lo de Chloe y que su obediencia fue
cortada en su casa, no me cabe duda que lo tiene. Tenemos que recuperarlo.
—Y sigues con eso, Ark déjaselo, no tenemos necesidad de hacerlo, no nos va afectar en
nada, mejor concentrémonos en cómo sobrevivir a partir de ahora, que miren cómo resuelven
los demás si ese colmillo los llega a perjudicar.
—¡No puedo hacerlo!— le grito—
Un silencio se interpuso entre ellos dos.
—No quiero que los demás sufran.
Una sirvienta llega y los interrumpe.
—Aquí tienen la ropa, cámbiense rápido y váyanse—
Con desprecio hace caer las prendas al suelo y se retira.
Yuan deja de mirar a Ark y va a recoger su túnica. Lo mismo hace Ark y a su vez Sam.
Oye Ark no debiste gritarlo, ni siquiera había escalado a una conversación que lo
ameritaba, ¿Acaso no sabes controlar tus propios impulsos o que? Si sigues así van a decir
que eres un personaje escrito con las patas, no me hagas quedar mal.
—No había necesidad de gritarme— Dijo Yuan mientras recogía su túnica,
—Lo siento, es que simplemente se me salió.
—Ni siquiera estábamos peleando, solo te estaba dando mi opinión.
—Perdón.
Eso es, así me gusta Yuan, siempre salvando las burradas de Ark, tu deberías de ser mi
personaje principal.
Los tres se desnudaron ahí mismo y se vistieron. No había pena entre ellos, eran solo tres
hombres quitándose la ropa para continuar su diario vivir. Eso sí la musculatura de estos
tipos, Creador mío, la envidio, más la de Yuan.
Un rato después los tres salieron de la casa. Rebeca fue la única que se despidió, aunque
claro, solo lo hizo con Ark, a los demás ni los volteo a mirar, parecían ser que ni siquiera
existían.
"Por favor no te vallas, te amo" Pensaba, pues no tenía el valor de confesarle sus sentimientos
a un pordiosero sin clase como lo era Ark.
Rebeca le sostenía las manos.
«Ya suéltalo maníaca» Decía Canaly.
***
Y así volvemos desde el principio. La noche brillaba como el día, las luces relucían de todas
los colores y formas posibles, no había color fijo excepto para los postes que iluminaban las
calles. Entre fiestas sin fin, los tres se abrían paso como fantasmas. Ark y Yuan no tenían las
capuchas puestas, así que su rostro y cabello estaban al aire libre. Sam tenía puesto su típico
sombrero, su rostro estaba serio mientras bebía de su cantimplora lo que al parecer era
alcohol. lindas mujeres pasaban a su alrededor, Sam no les ponía mucha atención, lo mismo
era para Ark y Yuan.
Continuaron andando. Sam cada vez le daba sorbos más grandes a su cantimplora y su rostro
empezaba a ponerse colorado.
—Mira esos letreros— Dijo Yuan a Ark- Brillan demasiado.
—Si, se ve increíble como el delineado de la figura brilla de color diferente para poder
diferenciar que es.
Su conversación parecía muy forzada, ningún tono de alegría se escuchaba entre ellos. Aquel
momento se sentía muy fantasioso, de pasar a estar entre la clase más alta de la ciudad, a estar
en medio de borrachos y prostitutas.
Sam se abalanzó hacia Ark tambaleando.
—¿Rodri? Tiempo sin verte ¿Cómo has estado? ¿Qué te parece Timitry? Siempre dijiste que
la querías ver más de cerca.
Ark lo mira con tristeza— Se ve increíble Sam.
—Saben, todavía está temprano como para regresar a mi casa, mi mujer debe de estar furiosa
porque hace días que no voy, mejor vayamos donde Esperanza, yo les costeó las cervezas—
Sam ya empezaba hablar como borracho y también caminaba medio mal. Los tres caminaron
hacia un bar que tenía las sillas afuera del local. En una de las mesitas se sentaron. Las sillas
eran de troncos.
—¡Esperanza!—Gritó Sam—
Una hermosa chica sale del local, tenía en cada mano cuatro cervezas. Sam la toma de la
cintura y la jala hacia sí.
—Lindurita, Me podrías traer tres cervezas por favor.
—Señor Sam, usted ya nos debe mucho.
—Ay linda, dile a Esperancita que me las anote a la libreta, que yo más tarde le pago, ahora
no tengo efectivo.
—No puedo hacerlo, lo siento, usted ya nos debe mucho.
—Pero que mierda de servicio es este— Sam la empuja hacia atrás, haciendo que toda la
cerveza que llevaba en las manos se le cayera y la empapara.
—Que te pasa estúpido— Dijo la chica enojada.
—Como se atreve avergonzarme delante de mis invitados— La rabia de Sam era tan grande
que apretaba sus dientes para contenerla—
Ark y Yuan se levantan de la mesa, a su alrededor, decenas de hombres los miraban con odio,
cualquier movimiento podría causar una pelea .
—Hey Sam— Ark pone su brazo en el hombro derecho de este— No vale la pena-
—Tienes razón Rodri, vámonos chicos, creo que tengo algo de cerveza en mi casa.
Ark y Yuan estaban avergonzados, las miradas de desprecio estaban presentes mientras ellos
salían junto a Sam, fue por eso que decidieron bajar sus capuchas para cubrir sus rostros.
Un rato más caminando por fin llegaron a la casa de Sam. La puerta estaba cerrada con llave,
no había luz dentro de ella. El chirrido de la puerta se escuchó como un grito en medio del
absoluto silencio y oscuridad. No había ninguna señal de que aquel lugar estuviera habitado
por alguien.
Sam entró sin más, su falta de conciencia le impedía entender la gravedad del asunto.
—Ya llegue— Grito— Madelein, cocina algo para Rodri, lo encontré en la ciudad mientras
caminaba. MadeleinNo hubo respuesta por ningún lugar. Ark y Yuan ya sabían que nadie los estaba esperando.
—¿Dónde están? Sabes que no me gusta que se escondan.
Sam entró por cada habitación buscando a su esposa e hijas, la desesperación empezaba a
inundar su rostro. Cada vez más se estaba dando cuenta de la situación en la que se
encontraba. Con desespero se acerca a Ark y lo sujeta de los dos hombros.
—Ellas no me abandonaron ¿Verdad Rodri?— Su voz se estaba rompiendo
—No se que decirte.
La brisa proveniente del exterior estaba entrando por la puerta. Esto hizo que un papel blanco
se moviera suavemente en la mesita que había en la sala.
Los tres lo notaron, pero solo Sam fue el que se acercó a tomarlo. Su caminata era lenta, ya
que temía de lo que podía encontrar escrito allí. Con manos temblorosas tomó el papel.
Intentó leerlo aunque no pudo, sus ojos veían las letras moverse de lado a lado.
—Rodri ven y léelo por mi.
Ark se acerca a él y toma la carta que le dan.
—"Lo siento Sam, pero no puedo permitir que nuestras hijas sigan sufriendo por tu culpa,
Talasha te odia como no te lo imaginas y Yanit ya empezó a tenerte miedo. Ya perdiste a una
de ellas, al menos déjame rescatar a la otra de tu frustración. No nos busques por favor,
déjanos vivir la vida alegre que nos quitaste. No me lleve nada de tu dinero, simplemente
tomamos nuestras ropas y nos fuimos. Espero que tengas una vida alegre como la que
teníamos antes, aunque se que no te la mereces, con amor, Madelein"
Sam tenía la vista de un hombre desesperado e incrédulo. Incluso podías sentir pena tras
verlo. Él estaba al borde de un colapso, su respiración se estaba tornando muy agitada, y en
ese momento sumamente desesperanzador, sucede lo que cualquier hombre cobarde haría
ante estos casos. Sam rápidamente corre hacia el sofá grande que había en la sala, se agacha
ante este y de abajo saca una espada la cual intenta clavarse en el pecho.
Ark se temía de que algo así fuera a pasar, por ende ya estaba preparado. Apenas vio que Sam
sacaba una espada del sofá; desenfunda la suya y se abalanza hacia Sam que estaba dándole
la espalda, logrando bloquear él golpe suicida, lo que genera que la espada con la que se
quería arrebatar la vida cayera lejos de él, pues no la agarraba con la fuerza suficiente.
Después Ark lo sujeta de frente.
—Tranquilo Sam, cálmate un poco.
—Rodri lo perdí todo— Sam empieza a llorar- ¿Qué más puedo hacer si no es quitarme la
vida? Yo soy culpable de que me odien y me teman. Viví creyendo en que si me hacía
renombre en el bajo mundo, algún día podría vengarme de aquel que me quito la paz. Ya no
valgo para nada, ya causé demasiado daño, no hay perdón para mí, merezco la muerte
cobarde de mi propia mano, déjame hacerlo.
Ark lo suelta y Sam se desploma en el suelo. Cae de rodillas, su sombrero se sale de su
cabeza. Él cubre las manos en su rostro para ocultar su llanto y desesperanza.
Ark entonces se acerca a Yuan y se posa al lado de él.
—Yuan dale un golpe en la cabeza para que se desmaye, dejémoslo descansar un poco.
Yuan asienta con un suspiro y se acerca a Sam, propinándole un golpe certero con la
empuñadura de su mazo en la cabeza de Sam, este se desploma inmediatamente.
—Dejémoslo en el sofá, no vaya ser que si lo dejamos solo en su cuarto termine
suicidándose.
Yuan toma el cuerpo y lo empieza a mover hacia el sofá —No entiendo por qué no lo dejas
que se mate, este hombre no vale para nada— Dice mientras lo descarga como un bulto de
carga.
Ark no dice nada.
—Pero habla Ark, dime un motivo por el cual dejarlo vivir.
—No lo sé...
Yuan mueve su cabeza de izquierda a derecha en señal de desaprobación. Seguidamente se va
hacia uno de los cuartos de la casa —Me voy a dormir, si quieres que él viva, cuídalo tú—
Ark se queda solo observando a Sam inconsciente. Todavía tenía la espada en su mano
derecha con la punta inclinada hacia abajo, así que en el mundo espiritual, era como si Canaly
lo estuviera tomando de la mano.
—No se que estoy haciendo Canaly, no se porque mi corazón le está perdonando la vida a
gente tan impía.
«Tranquilo amor mío, es el peso que cargan los héroes»
—Pero yo no soy un héroe, solo soy un cazador que día a día trata de sobrevivir. Debería de
matarlo y quedarme con lo que tiene, pero... no puedo hacerlo, algo me lo impide.
Canaly callo, no sabía qué decirle.
Tras su silencio, Ark enfunda su espada en la espalda, para posteriormente desplomarse en un
sillón. Observó a Sam por un tiempo, pero el cansancio le ganó y se quedó dormido.
***
Como es de costumbre en la casa de Sam, fueron las luces del sol que atravesaban las
persianas las que despertó a Ark. El sueño todavía estaba presente en su rostro, algunas
lagañas yacían en sus ojos, por ende se las quitó suavemente con su mano mientras un
bostezo salía de su boca.
Sam todavía estaba durmiendo en el sofá y Yuan, descansaba infernalmente en una de las
habitaciones, ya que como estas no tenían ventanas y estaban completamente encerradas para
que ninguna luz entrara, el calor que se formaba allí era digno de competir con cualquier
desierto.
«Ya te levantaste querido, ven y abrázame» Canaly siempre se mantenía muy pegajosa en los
primeros instantes de la mañana, pues así, su portador podía iniciar el día de una muy buena
forma. Fue una de las acciones que el creador puso en ella.
—No voy hacer eso, pero si te voy a decir buenos días, abrazar una espada me resulta un
tanto raro.
«Tonto, pero te acepto el buenos días»
Ark se dirige a la cocina para ver qué puede preparar. Tras abrir las alacenas un olor
nauseabundo sale de esta, todo lo que había adentro estaba podrido o dañado, las verduras, la
carne, etc. Ark no se rindió y con la nariz tapada por su mano, escarbo un poco más adentro
encontrando una libra de arroz todavía en buen estado.
20 minutos después, un rico aroma a arroz inundó toda la casa, pero solo era arroz, no tenía
nada de verduras, ni sal, ni sabor. Ark sirvió tres platos, se llevó uno y dejó los otros dos en la
barra que estaba al frente de la cocina.
Ark comió solo sentado en un sillón. Al tiempo se levantó Sam, su rostro se veía cansado,
como si el sueño no le hubiera hecho bien. Yuan también se levantó atraído por el olor del
arroz, su cuerpo estaba pegajoso, su frente llena de gotas de sudor y su cabello estaba
húmedo.
-Yuan el arroz está en la barra, trae también el de Sam.
Los tres estaban sentados cada uno en un sofá en un triángulo perfecto. Nadie habló mientras
comían, no fue hasta que Yuan acabó que empezó una conversación.
—¿Qué vamos a hacer a partir de ahora?- Fue lo que pregunto.
—Primero báñate, luego robaremos el colmillo al gobernador.
—No huelo tan mal- Yuan suspira -¿Cómo piensas hacer eso?
—Llevarte al baño y prender la ducha, te obligo a entrar y te paso una barra de jabón que vi
que tienen aquí, no como en lino blanco que nuestro jabón era la grasa de los animales.
—Eso no, lo segundo.
—Ah de eso, primero tendré que saber donde vive para luego irrumpir en su casa y buscarlo,
aunque también está el riesgo de que el colmillo lo cargue siempre y no lo deje en cualquier
lugar.
—Suena bien, te acompaño.
—No va ser posible, Sam no se encuentra en condiciones para dejarlo solo, corremos el
riesgo de que se mate y si eso llega a pasar, tendremos problemas para permanecer en
Timitry, incluso podrán culparnos a nosotros de su muerte. Lo mejor será que te quedes y lo
cuides, yo probablemente vuelva en la noche.
Se quedaron callados. Sam ni siquiera comía, había perdido su alma y solo era un saco de
carne que respiraba con dificultad.
—No me digas que también le tendré que cucharear— Dijo Yuan después de observarlo así.
—No creo, él ya decidió su muerte, pero no tiene las agallas de resistir una lenta y dolorosa
como la que es morir de hambre.
—Entre más dolor sienta, menos castigo recibiré en el juicio de mi alma— Dijo Sam
llamando la atención de los otros dos.
—Ya se volvió loco— Repuso Yuan.— Imagínate si intentara atravesar Lino Blanco, no
aguantaría ni dos días.
Ark luego llevó el plato de Yuan y el suyo hacia la cocina, Sam no quiso comer, así que fue
Yuan quien terminó comiendo.
—Deja eso, yo los lavo—
Yuan se había acercado a Ark y lo había empujado a un lado.
—No lo descuides, en cualquier momento podrá sacar algún arma de cualquier sitio y se
matara.
—Ya lo sé.
La conversación torno a silencio.
—Perdón Yuan, no debí gritarte, ni siquiera entendí lo que me pasó.
-No te preocupes, al final de cuentas eres como mi hermano, y si no soy capaz de apoyarte en
lo que necesites eso me convierte en alguien igual a Sam y no quiero eso. espero que te vaya
bien amigo.
—Gracias Yuan.
—No hay de que, ahora vete que solo estorbas aquí.
Con una sonrisa Ark se va de la casa a buscar con desespero lo que una vez ignoro sin recelo
***
Timitry tiene tres caras, cada una muy diferente al anterior, las cuales muestra algunas al
extranjero y otras al habitante. La primera que es la que todo mundo conoce, es la más fácil
de reconocer, pues es su show de luces que muestra a todos sin excepciones, las hermosas
vistas nocturnas que cautivan a cualquiera. La segunda cara ya es un poco más personal y no
a todos se les revela, y son sus fiestas que degeneran su belleza sofisticada y a sus lindas
mujeres, debilitan a sus fuertes hombres y corrompen a sus futuras generaciones, fiestas que
van más allá de la diversión y entran a un sector llamado la depravación, esta es una cara que
va muy a la par con la de las luces, pues con estas hacen que tu cerebro se desconecte de la
realidad y te lleve a un nuevo mundo exclusivo de este lugar. La tercera es la que todos odian
y solo se muestra a sus habitantes, y es la tormenta después del placer mal planteado, la
destrucción de su propio vivir; Cientos o incluso miles de personas yacían en las calles
borrachas, basura y botellas por todos lados, gente vomitando y otras que parecían muertas,
incluso habían otros arrastrándose en la calle dejando manchas de sangre a su paso. A todo
esto los de la provincia norte del Reino lo conocían como "desmadre" los de la provincia Real
como "Mierdero" y los del sur como "Un Quilombo"
Ark pateaba botellas para abrirse paso. Todo el encanto que tenía la ciudad se veía
contrarrestado por la visión que ahora se veía de ella; De noche era espléndida, de día era
como cualquier zona de guerra. Las imágenes de niños saqueando cuerpos intoxicados por el
alcohol eran degradantes.
Con su capucha puesta intentaba ignorar todo, pero no podía, de reojo observaba lo que
sucedía a su alrededor, sintiendo repulsión y tristeza.
«Timitry no era así cuando yo estaba hace 250 años, esta ciudad era más linda y organizada,
orgullosa capital del Reino de Ahet, ahora solo parece un burdel gigante» Fueron las
palabras de Canaly.
Uno de los motivos por el cual nadie conocía esta versión de la ciudad, era que los
extranjeros por lo general no se adentran tanto en ella y decidían permanecer más en las
avenidas de la ciudad que conectan con Rimbrin, Ornir y The Uty, que en las calles que
conformaban Timitry. Las hermanas Güitrago habían decorado las avenidas de forma tan
maravillosa que cautivaba la atención de todos, lo que hacían que no sintieran ninguna clase
de deseo de abandonar las calles principales.
Ark avanzó hasta la avenida y se unió a las miles de personas que la atravesaban, avanzar por
ahí era un completo caos en el que en cualquier momento alguien te podría robar.
—Oye Canaly, tu que has vivido tanto, ¿Podrías explicarme por que esta ciudad es tan
transcurrida?
«La verdad no lo se, pero cuando yo estuve aquí hace tiempo, esta ciudad estaba conectada
con todos los pueblitos que ahora conforman la provincia, además de que tenía la vía
principal hacia The Uty, supondré que ahora es por lo mismo, aunque Ornir no era tan
importante en mi tiempo, ese lugar apenas era una aldea conformada por no más de 100
personas, por lo que nadie iba hacia allá. A propósito ¿A dónde vamos?» Canaly caminaba
junto a Ark como una pareja completamente desequilibrada y rara de ver, pues ella vestía con
las ropas más divinas que pudieran existir, mientras que Ark... bueno caminaba con una
túnica de asesino nueva.
—Ya lo dije en la casa, estoy buscando la casa del gobernador.
«Ah entiendo, estás yendo hacia la zona donde habitan los nobles, que está al otro lado de la
zona donde está la casa de las hermanitas esas»
—Exactamente. Pero oye, ya que estamos hablando del pasado...Me dijiste que cuando
estabas en este reino, Rimbrin todavía era muy pequeño y que yo sepa, esa ciudad se fundó
hace unos 300 años, ¿Cuántos años has estado en este mundo?
«Uh, mi amado tiene curiosidad de saber la historia de su chica, pues bien, si no mal
cálculo, tendré aproximadamente más de mil años desde que el creador me mandó a este
mundo»
—Has estado antes de la fundación de este reino. Vaya, eso me sorprende, no creí que fueras
tan anciana—
«Anciana tu abuela» Dijo enojada «A verdad no tienes» Una sonrisa picara se dibujo en su
rostro.
-Ja, tonta. Aunque tengo una duda más.
«Pregúntame»
-¿Cómo fue que acabaste en el cielo?
«Verás, antes de ti tuve otro portador llamado Goten, no se si su nombre todavía será
recordado, pero fue un gran guerrero en su tiempo, tanto así que logró unificar toda esta isla
continental en un solo reino con ayuda de la espada que ahora cargas. Después de su
muerte, yo quedé guardada como custodia en Ornir, lugar donde vivía Goten y su familia.
Pase años como decoración en una pared sirviendo para nada, pero como te podrás
imaginar, el poder de la espada era tanto que muchas personas con malas intenciones
intentaron robarla incontables veces, lo que hizo que el Creador le hablara a uno de sus
siervos, un profeta Navi, para que me sellara. Así que este buen hombre por medio de sus
oraciones hizo que llegara a ese plano celestial que tu viste cuando me tomaste»
—Entonces ¿Cómo fue que yo logre llegar a ese lugar que tu mencionas?
—De eso no estoy muy segura, pues todo ese poder que recibiste del Profeta Santo de la
Divinidad tuvo que haberte matado, no teletransportado hacia mi, así que supondré que fue
gracias al Creador que llegaste allí.
Después de esta conversación no hablaron nada por tres horas, que fue lo que duró todo el
recorrido hasta la residencia de los nobles. Ese lugar era hermoso, lleno de casas sumamente
decoradas y de tres pisos, algunas incluso parecían mansiones, aunque no eran tan grandiosas
como la de las hermanas Güitrago. Aquí solo pasaban carrozas de excelente calidad y
caballos sumamente finos. Las personas que caminaban por estos lares llevaban trajes
refinados y de alta costura.
Cada vez que Ark pasaba al lado de estas personas, ellos lo miraban con miedo y aceleraban
el paso e incluso algunas se cambiaban de banqueta.
—¿Qué le pasa a esta gente? ¿ Tan mal me veo?
«No es eso, tu te ves hermoso, el problema es que bueno... tu túnica llega a dar un poco de
miedo»
—¿Que de malo tiene? Se me ve genial.
Ark siguió avanzando. La zona donde residían los nobles de Timitry no era muy grande, unas
5 cuadras a lo mucho, pero lo que tenía este lugar, era lo enormes y decoradas que eran las
casas. La parejita continuó su camino buscando una casa más llamativa de lo normal, algo
que a simple vista dijera "Mírame soy única" así que mantenía observando a todos lados
levantando la sospecha de los lugareños, fue por eso que sucedió lo siguiente:
Dos oficiales de bajo rango llegaron donde Ark. Se veían furiosos de solo verlo. Uno era un
espadachín y el otro era un profeta.
—¿Y a ti que te trae por aquí?— Preguntó el espadachín.
—Pues verán...
Ark no pudo responder, pues el espadachín lo golpeó en el estómago inmovilizándolo por
completo.
—Este no es lugar para que ande gente como tú.
El espadachín lo hace arrodillar en el suelo.
—Fao— Dijo
—Líquido bendito haz que su ser no contemple el aliento de la vida.
En el instante dos líneas de agua aparecen a su lado, para luego dirigirse rápidamente hacia la
nariz y boca de Ark, tapando sus vías respiratorias y ahogándolo.
«¡Ark!» Grito Canaly
Ark intentaba respirar desesperadamente, pero cada vez que intentaba obtener oxígeno
tragaba agua, con el tiempo perdió la conciencia y cayó al suelo.
En fin fue fácil someterlo, quien diría que este man es uno de los cazadores más respetados
de Lino Blanco, pero que se puede hacer, así es la vida cuando no conoces lo que
enfrentas.
Tiempo después Ark recuperó la conciencia, estaba atado de las manos mientras dos oficiales
lo llevaban hacia la avenida principal de la ciudad, al parecer había estado inconsciente solo
unos minutos. Miró a su alrededor. Los oficiales tenían caras serías y frías.
—Al fin despertaste desgraciado, esto te servirá de lección de que alguien como tu no puede
simplemente entrar a la zona de residencia de los nobles de Timitry y pasearse como Pedro
por su casa— Habló el espadachín.
Ark se percató que no tenía la espada en su espalda, se la habían quitado y no la veía por
ningún lado. Después noto de que la tenía el profeta que era de agua, su vestimenta se lo
decía; llevaba un báculo con una gema que cambiaba de color solo en tonos azules, una
cúpula protegía su parte superior, dejando solo a la vista la parte de abajo. Su túnica de mago
era la típica que daba el ejército a sus profetas, en su cintura estaba la espada.
«Ayúdame Ark, no quiero que un tipo como este me cargue, es tan asqueroso»
A pesar de todo Canaly seguía siendo igual de caprichosa cuando se trataba de la atención de
Ark.
—Solo me había perdido y las llamativas casas llamaron mi atención, no estaba haciendo
nada malo, por favor suéltenme, no volveré allí— dijo Ark tosiendo un poco, todavía tenía
agua en sus pulmones.
—Idiota—
Fue lo único que le respondieron.
—¿A dónde me llevan?—
—Tranquilo, no irás a la cárcel, solo te unirás al glorioso ejército de Ahet-Mit, aunque es
prácticamente igual que una— Dijo el espadachín
A Ark se le vinieron a la mente todos los recuerdos de aquel momento que pasó en Zetex y se
asustó un poco.
—No me pueden llevar halla, tengo que trabajar para alguien aquí— Hablo desesperado
—Pues mala suerte—
Ark empezó analizar la situación y a pensar en formas de escapar sin ser detectado o visto. Ya
habían llegado a la avenida, lo que hizo que la aglomeración de la gente les complicara seguir
el paso. Ark aprovechó esto y en un descuido en que el espadachín lo soltó por un segundo,
golpeó al profeta con su codo y tomo la espada de su cintura. El espadachín rápidamente
desenvainó su espada y atacó a Ark, pero este bloqueó su golpe vertical que iba derecho a su
rostro. Con su fuerza logró repeler el golpe y empujó al oficial unos metros de él, dando
tiempo suficiente de cambiar la posición de su espada hacia abajo para cortar sus ataduras de
metal. Sin perder el tiempo vuelve arremeter rápidamente al oficial cortándole la garganta y
desapareciendo entre la multitud.
Nadie había puesto atención a la pelea. El profeta tras ver a su compañero abatido, corre
rápidamente hacia su cuerpo que estaba ya tirado en el suelo. El espadachín tenía la garganta
cortada y estaba saliendo chorros de sangre de ella.
-Ayuda- Gritó pero nadie lo vino a socorrer.
Los transeúntes solo pasaban de largo, algunos se detenían, pero después de ver el cuerpo
seguían caminando. Desesperado por no hacer nada, el profeta abraza a su compañero y le
pide perdón por no haber hecho nada para salvarlo.
***
Ark ya estaba lejos de ellos, su espada estaba chorreando sangre por las calles de la avenida.
«¡Ay! que asco, Ark límpiame»
Ark nota que las personas lo empiezan a ver con miedo, así que le hace caso a Canaly y con
su propia túnica la limpia.
—No seas tan irritante.
«Pues perdón por intentar mantenerme limpia y reluciente, no valla hacer que a mi querido
le pase algo por arreglar a su amada»
—Lo peor de todo es que perdí la funda y no se donde guardarte, estamos llamando la
atención y las personas ya nos están viendo de reojo.
«Sabes, creo que mejor será que te escondas en algún lugar, lo más probable es que el
profeta que dejaste con vida intente comunicarse con los demás soldados y te busquen»
—Tienes razón, por ahora me esconderé y en la noche continuamos nuestra búsqueda.
«Así podré pasar tiempo a solas contigo» Canaly lo mira con un rostro un poco perverso.
«Al final de cuentas ya puedes verme y también sentirme...»
Esta chica es tremenda, no entiendo por que la metí en el libro, así verdad, me gusta que
una chica linda le ande coqueteando todo el tiempo a mi personaje principal.
***
Ark se escondió en un callejón alejado de la zona de nobles y comerciantes. Busco un lugar
más común donde regularmente frecuentan la gente que vive en Timitry. Estaba sentado en el
suelo al lado de unas cajas sin la capucha puesta, mostrando su rostro, Canaly estaba al lado
de él; terrenalmente como una espada, pero espiritualmente lo estaba abrazando con cariño,
Ark lograba sentir su calidez. Al tiempo las luces de la ciudad se prendieron, lo mismo que
los carteles nocturnos y el delineado de las calles, la gente ya empezaba a beber y a bailar
descontroladamente. El ambiente había cambiado paulatinamente hasta ser el mismo de todas
las noches.
—Bueno es hora de continuar.
Ark se levanta haciendo que Canaly, tanto como espada y cuerpo cayeran al suelo.
«Ay pero que maleducado eres» Reprocho «Ven y ayúdame a levantar»
Ark la toma y sale del callejón.
«Yo quería seguir pasando tiempo junto a ti» La voz de Canaly tenía cierto dolor, pero seguía
escuchándose tierna.
Ark avanzó con su espada en mano, llamando la atención de las personas. Nadie se metía en
su camino, y no lo veían directamente a los ojos, su aura generaba miedo. Tenía su capucha
puesta sin mostrar tanto su rostro, caminaba con seguridad siempre con la vista hacía el suelo.
Aquella figura misteriosa se veía imponente solo con su presencia. Algunos susurraban y
decían entre sí diciendo que él era el mensajero de la muerte.
Tras avanzar hacia la avenida, la gente comenzó a ignorarlo, aunque algunas personas si lo
miraban y salían rápidamente de su camino.
—Esto no me gusta, las personas nos están observando.
«Ese es el precio de llevar contigo a una belleza»
—No te creo, ellos no pueden ver que me estás tomando de la mano, solo ven a una espada
siendo empuñada por mi. Te voy a guardar dentro de mi túnica, no me gusta como la gente
me ve y puede que traigan a otros soldados para arrestarme.
«No me guardes en esa túnica que te dio la mujercita esa, Ay aunque huele mucho a ti. Esta
bien, me quedaré aquí»
Ark continuó avanzando, pero de una forma rara, su caminar era un tanto particular, pues con
su mano izquierda presionaba su cuerpo para mantener la espada en su lugar y evitar que se
cayera o lo lastimara. Esto hacía que se pareciera a un loco o enfermo que tenía su brazo
paralizado.
Cuando llegó a la zona de la nobleza, supo que entrar en ella iba ser complicado; la zona
brillaba por completo sin dejar ningún lugar en la oscuridad. Lo habían cohibido de su mayor
aliado. Era como si intentara entrar a plena luz del día, incluso los techos de las casas
brillaban.
—¿Alguna idea de como entrar?— Preguntó Ark a Canaly.
«Sabes que no puedo ver nada desde aquí ¿verdad?»
—Tienes razón, ahora me invento algo.
Sin ningún buen plan que pudiera realizar, Ark decidió entrar sin más a la zona de la nobleza,
con la esperanza de que ningún soldado o guardia lo pudiera molestar. Su problema más
grande era que no había ningún lugar donde esconderse, como les decía, las luces brillaban
fuertemente en cualquier lugar al que le pusieras el ojo y por si fuera poco, los nobles que
caminaban por las calles volvían a mirarlo con cierto temor y desconfianza.
—Va volver a pasar— Ark comienza a mirar para todos lados buscando algo que lo ayude a
encubrirse.
Y entonces a lo lejos vio su salvación, una carroza que estaba descargando mercancías en una
de las grandes casas.
—Perfecto.
«¿Que es perfecto? ¿Yo?»
Ark hace un chasquido con su boca debido a la irritación que le causaban los constantes
comentarios indiferentes de Canaly.
Se dirige hacia la carroza caminando tranquilamente para no levantar sospechas. El conductor
estaba descargando lo que parecía ser comida, cerca de una de las sirvientas de la casa, por el
tono en el que el hombre hablaba, era obvio que intentaba conquistarla con algunos halagos,
incluso la llegó apretar con fuerza hacia su cuerpo, apretando los senos de la chica con su
pecho.
Sin ser descubierto, Ark entró a la carroza.
La sirvienta mientras tanto, respondía a todas las palabras y acciones del chofer con una
sonrisa y un "Gracias". Su forma de actuar decía que a ella le gustaba que la tratasen así.
El chofer se dirigió feliz hacia su asiento de conductor para iniciar la marcha — Si sigo así,
pronto me la llevaré a la cama, es tan linda— Dijo
Dentro de la carroza había toda clase de comida, pero no era como la normal, se olía que era
fresca y única; había mermelada, frutas, vegetales, carne encurtida y algunos dulces. También
había vino y botellas de Ron muy finas. Era el paraíso para todo pobre.
—Pero mira que delicias— Decía Ark lamiéndose los labios y moviendo sus dedos con
intención de agarrar algo.
«Vaya, todavía producen el dulce de Kiveve, creí que lo dejarían de hacer por su extraño
sabor, pero aquí sigue»
Ark empieza a agarrar dulces, carnes y vino para comer, se atraganto de todo lo que había
tosiendo un poco, forzándolo a tapar su boca y beber del vino para bajar todo por su garganta.
«Tranquilo Ark, nadie te va a quitar nada»
—De todo lo que he pasado, para mi no hay nada mejor que la buena y dulce comida.
«¿Y yo qué? También estoy bien buena y soy muy dulce. Hmphm.»
La carroza arrancó y Ark casi se cae al suelo, sino fuera por unas cuerdas amarradas en la
carroza, las cuales sujeta, prácticamente hubiera salido hacia la calle. Se incorporó
lentamente para agarrar un pedazo de queso y untarlo en Kiveve.
—Qué delicia, si estuvieras conmigo te dejaría probar esto.
«¿Si sabes que soy uno contigo verdad? Prácticamente lo que tu sientas yo lo siento»
—Si yo estoy con una mujer ¿Tú sentirías mi placer o el de ella?
Canaly se pone roja y enojada «Eso no se le pregunta a una señorita santa como yo»
—Pues santa, santa, no eres.
«Eso sucede por entremezclar mi corazón con el corazón del hombre, ustedes los humanos
son muy perversos»
Ark siguió comiendo de todo lo que encontraba, incluso dejó a Canaly encima de una caja
para poder comer con más comodidad. Ya su ser se encontraba en otro mundo, él estaba en el
paraíso de la gastronomía refinada de la nobleza.
«Oye Ark, concéntrate en lo que viniste hacer»
—Ah verdad, lo siento, me perdí en los encantos de esta comida—
Ark se pone a observar el pedazo de queso que tenía en sus manos.
«Ojala me miraras así»
—¿Qué dijiste?
«Nada»
Ark sacó el rostro fuera de la carroza para observar por donde estaban pasando. No pudo
encontrar una casa-mansión digna de ser habitada por un gobernador de provincia, así que
volvió a meter su cabeza.
—No se si así encontraremos la casa del gobernador, todos los edificios de esta zona son
hermosos, pero ninguno llama tanto la atención.
«Tendremos que buscar de otra manera ¿Ya le has preguntado a alguien en donde vive el
gobernador?»
—La verdad es que no, y lo más probable es que tampoco me digan, tendremos que...
La carroza paro de golpe haciendo que esta vez Ark si se cayera. —Ay— Dijo suavemente
sobándose la cabeza. Una voz se escuchó del exterior, seguida de unos pasos hacia la parte de
atrás de la carroza. —Mierda— Fue lo que dijo Ark antes de tomar su espada y esconderse
entre algunas cajas.
Un hombre abre las sabanas de par en par, mostrando todo lo que hay en el interior. Ark
permaneció quieto para no ser visto.
—Aquí traigo sus encargos— Dijo el hombre.
Una sirvienta hizo vista hacia adentro y noto migajas de comida en el suelo y pedazos de
queso regados por todo el lugar. Con cara de disgusto y como esperando una respuesta
razonable mira hacia el hombre.
El tipo solo la miro con temor y sin saber qué decir.
—¿Enserio tienes ratas en la carroza?
—La verdad esto nunca me había pasado, es la primera vez.
—Eso fue lo mismo que me dijiste cuando estuvimos juntos, pero ese no es el caso, tu sabes
perfectamente que los nobles son muy quisquillosos con su comida, si alguien de aquí se
llega a enterar de que en tu carroza cargas ratas, tu reputación ser ira al suelo y nunca más
volverás hacer encargos por este lugar.
—Por favor no le digas a nadie.
La sirvienta toma una caja llena de comida de las que previamente Ark había comido. —No
se lo diré a nadie, pero tendrás que pasar una noche entera conmigo, todavía estoy muy
inconforme con lo de la vez pasada, simplemente acabaste y te fuiste a dormir.
Ark y Canaly estaban escuchando esta conversación, Ark con cara de curiosidad, mientras
Canaly estaba llena de desagrado «Estas mujeres de Timitry si son lo peor»
La sirvienta abre la caja delante de él y nota que incluso hay comida mordisqueada dentro de
ella.
—Que sean dos noches.
—Si...— Respondió el hombre un poco avergonzado.
—Hasta luego precioso—
La sirvienta le da un beso en la mejilla y se va moviendo sus caderas.
El hombre cierra las sábanas y se va caminando hacia la parte del "pescante"
—Menos mal las sirvientas del gobernador son un poco más relajadas que las demás, sino ya
estaría muerto. Tendré que limpiar la carroza cuando vuelva a casa.
Ark escuchó esto y una expresión de felicidad apodero su rostro.
—Es aquí.
Inmediatamente cuando la carroza avanzó, Ark sale de esta y queda de frente a la casa del
gobernador.
Esta era una mansión casi del mismo tamaño que la de las hermanas Güitrago, estaba rodeada
de igual manera de una verja, pero en vez de oro, era de plata, además una fuente decoraba la
entrada, esta fuente era la figura del gobernador soltando agua por su boca mientras tenía una
mano en el bolsillo de su traje y con la otra se apoyaba en un bastón. Este lugar no brillaba
tanto como la otra mansión, era más bien elegante y no tan estrambótica con el tema de las
luces. Su color era de un tono gris de gris azulado.
—Que linda, aunque está bien protegida.
Dentro de la verja, habían cuatro Guardias reales con su armadura Vinotinto patrullando cada
centímetro, sin mencionar que habían otros dos protegiendo la entrada. Por suerte, estos dos
últimos todavía no habían visto a Ark.
Ark se hizo un poco lejos del lugar y se puso a observar detalladamente el comportamiento de
los vigilantes dentro de la verja. Para un buen cazador, la información del hábitat de su presa
es crucial. Esto hizo que notara lo siguiente: Los cuatro Guardias Reales nunca se cruzaban,
cada quien abarcaba un perímetro y reemplazaba al otro al instante cada vez que cambiaban
de posición, tal como se debí hacer, solo que había una debilidad un tanto crucial, tanto la
mansión y la reja, estaban muy pegadas una de sí en la parte izquierda del terreno, incluso
estaban relativamente cerca de una casa que, si se subía hacia el techo, podías saltar a través
de la reja y llegar a una ventana de la mansión con facilidad, el problema es que los Guardias
Reales te verán de frente si lo hacías, por ende se necesitaba una distracción.
Entonces nuestro querido cazador se puso a analizar como lo haría, pero cuando lo hacía, un
ruido llamó su atención y vio desde la misma casa donde intentaría saltar, a dos hombres
entre las sombras.
—¿Qué estará pasando?— Se preguntó.
Cuando observó más detalladamente toda la escena, se percató de que el Guardia Real estaba
muerto y estaba recostado en la pared.
—Solo tengo dos minutos para entrar antes de que el cuerpo sea descubierto y esto se vuelva
un infierno.
«¿Dos minutos para que. ¡Ahhhh!? »
Canaly no pudo terminar la frase, pues Ark ya se había movido con total agilidad hacia la
casa. Con destreza escaló como si se tratase de un árbol. En el techo miro con aún más
precisión el cadáver del tipo y vio que no había sangre en él, sino que tenía una especie de
dardo en el cuello.
«¿Vas a saltar? ¿Si estás seguro de que puedes alcanzar?» Pregunto Canaly temerosa
Ark entonces salta, pero no alcanza a llegar a la ventana y cae al lado del cuerpo.
«Sabía que no alcanzarías la ventana, estaba muy lejana»
—Mi objetivo no era la ventana.
«¿Ah no? Entonces ¿Qué era?»
—Voy a llevar este cuerpo hacia el cuarto al que conecta la ventana.
«No creo que tengas la suficiente fuerza para…¡Ahhh!»
Ark había tomado el cuerpo del hombre con su mano izquierda y con la derecha la utilizaba
para escalar más fácilmente hasta llegar a la ventana.
«Guau, tienes mucha fuerza ¿Es lo que hacías en Lino Blanco?»
—Si, a veces debías cargar tus presas a los árboles para que los otros animales no te la
quitaran.
«Por eso estoy tan enamorada de ti» Canaly lo mira con esa cara de las mujeres cuando
quieren conquistar y llamar la atención de un hombre. Si lo está mirando lascivamente. « Y
bueno ¿Dónde estamos?»
—No sé, parece un lugar de estudio.
El cuarto estaba lleno de estantes con libros y papeles regados en un escritorio. Ark toma uno
de esos papeles y lo lee.
—Informe de las impertinencias ocurridas tras la extorsión de los revolucionarios en la
Hacienda " La arena cascoja" Los trabajadores y dueños exigen protección por parte del
ejército.
Ark deja el papel en el escritorio, pues escucha unos pasos afuera de la habitación.
Rápidamente esconde el cadáver junto a él.
—¡Sofía!— Se escuchó un grito a la distancia.
—Sí señora.
—Ayúdame a servir la mesa, el gobernador ya va a comer.
—Discúlpeme mi señora, pero me iba a poner a organizar el cuarto de estudio del gobernador
Cesar.
—Más tarde lo haces, ven y ayúdame.
Los pasos de la sirvienta ahora se escuchaban distantes, por ende Ark sale de su escondite.
—Será mejor que salga.— Dijo Ark apenas escuchó alejarse la sirvienta.
Tras abrir la puerta de la habitación, se topa con un hermoso pasillo hecho de roble y con una
alfombra roja encima, totalmente diferente al de las hermanas Güitrago que eran simples
baldosas. Las paredes estaban decoradas con emblemas del reino de Ahet-Mit y Timitry,
también habían cuadros alusivos a la ciudad, ya sea de sus inicios y la actualidad. El lugar
estaba siendo iluminado por unas líneas de luz ubicadas en el techo , haciendo que el
ambiente se sintiera tenue y no tan reluciente, lo que generaba tranquilidad.
Ark camino observando el lugar como un niño que descubre algo nuevo, de repente, se
golpeó la cabeza con una planta.
—¿Qué clase de imbécil pone plantas dentro de su casa?— Ark se empieza a sobar la cabeza.
Tras continuar caminando, vio las escaleras que conectaban al primer piso. Cuando se asomo
un poco, escucho las palabras del gobernador.
—¿Qué te pareció la comida?— Preguntó.
Ark mira un poco hacia abajo, escondido detrás de una pared. Una hermosa mujer estaba
siendo sujetada gentilmente de las manos por el gobernador.
—Estaba deliciosa, gracias por la invitación señor gobernador, la pase bien.
—Y la vas a pasar a un mejor- Dijo con una cara y tono un tanto pícaro— Acompáñame a la
sala, te tengo preparada una sorpresa.
El gobernador la jala de las manos y se la lleva a otra habitación.
—La invitación a comer no es gratis— Decía Ark que ya se tenía en mente la clase de
sorpresa que le iban a dar.
«Oye, no deberías decir esas cosas delante de una dama como yo» Canaly estaba un poquito
enojada.
—Si te lo dijera a ti, estoy seguro de que me seguirías el juego, así que no puedes recriminar
lo que dije.
«Hmph. Tonto»
Pero cuando Ark intentó cruzar al otro lado del corredor, vio a un niño salir del mismo lugar
donde el gobernador y la mujer habían salido.
—Que bien, a mami le darán un gran regalo, voy a ver si el señor gobernador me da también
uno a mi— Dijo con total inocencia.
Maldito enfermo, ya sabemos para dónde va esto.
Cálmense, cálmense, solo sigan leyendo y prepárense para lo que viene.
—¿Niño qué haces? No vayas para allá, te aseguro que ese regalo no te conviene ver—
Ark se desespera un poco por la situación a la que probablemente esto llegara, y de un salto
de cabeza seguido de una vuelta carnero llegó al otro lado del corredor. Siguió atravesando el
corredor, pero esta vez corría buscando una abertura que le permitiera ver lo que iba a pasar.
Ark llegó a una especie de balcón en donde podía observar todo lo que sucedía en el primer
piso. Su corazón estaba agitado y su ser estaba ansioso de lo que sucedería. Dentro de si,
deseaba con todas sus fuerzas que este Reino al menos tuviera un poco de moral, pero esto no
iba ser así, con horror vio lo que nunca pensó que sucedería; el exhibicionismo a un menor.
No quiero ser muy gráfico con esto, porque hasta yo sé que esto es un tema muy delicado,
así que pido disculpas con antelación.
El gobernador y la mujer estaban en un sofá haciendo lo suyo, ella estaba en la clásica
posición de cuatro extremidades, mientras el gobernador estaba detrás de ella.
El niño entró alegre al lugar y tarareando una canción, pero cuando vio a su madre en lo que
estaba... Su rostro perdió rigidez y cambió a pálido mientras una expresión de desconcierto se
apodera de él.
El gobernador cuando se dio cuenta, se le dibujó una sonrisa en el rostro y en vez de parar,
siguió.
—¡Espera! No puedo dejar que me vea así...— Dijo la chica antes de perder la razón por el
placer.
Los dos continuaron mientras el niño los observaba.
Ark también miró la escena con pavor en su rostro, incluso Canaly no tuvo palabras para
decir. Con todas sus ansias deseaba apartar la mirada de la escena, pero no podía, sus ojos se
encontraban fijos en la mirada de aquel niño que desde muy joven había perdido su
inocencia.
El gobernador César tras acabar, se sube los pantalones y va hacia donde el niño, al cual le
entrega una bolsita llena de pascales
—Ya es momento de que sepas como funciona la vida- Cesar se da la vuelta hacia otra
puerta- Si aprovechas el potencial de otros para ti, te volverás muy rico y tu madre si que lo
tiene, deberías de aprovechar eso.
Ark no aguanto más el enojo y la frustración, perdiendo el juicio de porqué había venido
aquí, así que con su espada en mano, intenta acabar con la vida de aquel miserable, más no
puede, en algún lugar entre la luz tenue de la mansión, sale un hombre sujetando una espada
con la cual, ataca directamente el cuello de Ark. Con sus reflejos logra hacerse para atrás
cayendo de espaldas, unos segundos después se encuentra de pie y entonces ve la figura de un
hombre realizando un corte sumamente rápido hacia donde él. Ark bloquea su ataque , luego
otro y por último un tercero que iba con ánimos de atravesarle el pecho, pero con un
movimiento fuera de lo común, blande su espada horizontalmente hacia arriba logrando
bloquearlo.
El sonido de los metales resonó por toda la mansión alertando a Cesar.
—¿Quién anda ahí? ¡Guardias!— Gritó un tanto histérico.
La mujer abraza al niño hacia sí para protegerlo.
«Creo que deberíamos huir» dijo Canaly observando la situación, aunque claro, es solo una
espada.
Ark con el temor de ser atrapado, prende huida por el pasillo a toda carrera, la sombra lo
persigue al instante y se da cuenta de algo, no era solo una, habían dos. Los pasos se sentían
cerca de él, un metro había a lo mucho entre ellos. Fue ahí donde Ark se dio cuenta de que si
seguía huyendo, lo matarían fácilmente.
El zumbido del metal yendo hacía su cabeza le dio la oportunidad de darse la vuelta, pues ese
ruido delató la posición de su enemigo. Bloqueo el golpe a centímetros de su rostro. La
segunda sombra también participó, esta se movió rápido hacia un lado para no estorbar a su
compañero y atacó con un corte diagonal hacia abajo. Ark con un pequeño salto hacia atrás
logró esquivarlo. Las sombras o bueno, dos hombres, recortaron en un instante la distancia
generada por Ark y siguieron atacando constantemente uno tras de otro. Ark bloqueaba por
las mínimas gracias al movimiento rápido de sus pies que generaban un pequeño espacio
entre ellos, ganando así tiempo para el bloqueo. Este combate parecía una danza con pasos
dobles hacía atrás.
Ark ya había llegado cerca de la puerta donde estaba la ventana para su salida, pero él la
había cerrado para no llamar las sospechas de las sirvientas y ahora se encontraba cerrada.
Ark hizo un movimiento para abrirla, haciendo que perdiera el ritmo de la pelea por un
instante. Este momento bastó para que uno de las sombras forcejeará con él. Entre el forcejeo
de sus armas, el hombre le da una patada y lo empuja dentro de la habitación. Él da una
voltereta hacia atrás y cae de pie.
"Que bien, es el momento justo para escapar" Pensó al ver de reojo la ventana.
Pero antes de que pudiera hacer su movimiento de huida, un rápido ataque de uno de los
hombres le quitó esas esperanzas, Ark no tuvo más opción que bloquear el ataque. El otro
hombre también ataca y Ark nuevamente bloquea el ataque, generando un tiempo en donde el
otro hombre podía atacar fácilmente al descubierto. Ark sabia eso y no hizo nada, sino que
esperó a que el hombre atacara, para mover su cuerpo hacia un lado, haciendo que el tipo
siguiera de largo, el otro hombre dejó de blandir su espada y camino lentamente hacia la
puerta, mientras seguía apuntando con la punta afilada de su arma hacia Ark.
Entonces aquel dúo salido de la nada, cubrieron las dos únicas salidas; la ventana y la puerta.
—¿Quién eres?
—Ni yo sé quien soy— Responde.
Ark mira a los dos hombres, el de la izquierda (Está al lado de la ventana y fue el que siguió
de largo) y el de la derecha (Está cubriendo la puerta y fue el que hizo la pregunta)
—Yo no veo esto justo— Dijo provocativamente.— Dos contra uno solo genera
desventajas...para ustedes.—
—¿Qué hacías aquí? ¿Acaso el Rey te envió a protegerlo?— Dijo el de la derecha.
Ambos tipos se veían con vestimentas iguales; eran harapos destrozados por algunas
cortaduras de espada y remendado con parches a más no poder.
—Que se joda el rey.
La espada se prende en llamas.
«¡Ay! Amo cuando te pones así»
Los dos hombres atacan al mismo tiempo, así que Ark en ves de esperar a recibir los golpes,
se mueve hacia su lado derecho acortando la distancia y acelerando el encuentro de sus
espadas, y con una estocada de suma elegancia para un cazador del montón, logra dejar al
hombre sin capacidad de seguirle el ritmo. El segundo venía con toda intención de matar, más
Ark, da un salto con un giro lateral y pasa sutilmente encima del hombro del atacante, pero
no se queda ahí, antes de tocar el suelo Ark pone su mano en el hombro del tipo, lo sujeta de
este y lo avienta hacia afuera por la ventana. Con una gran velocidad, Ark salta por la
ventana. En el aire se prepara para asesinar al hombre, y justo en el momento en que iba a
conectar la hoja de la espada con el rostro del sujeto, no lo hace y en vez de eso utiliza el
cuerpo del tipo para impulsarse un poco más y llegar al techo de la casa donde había estado
hace 12 minutos.
Ese impulso final fue lo que decidió que alcanzara a llegar al techo y no que cayera hacia la
calle.
—Eso estuvo cerca— Dijo colgado del techo, pues lo había alcanzado con sus brazos y ahora
estaba practicando un poco de calistenia para subir completamente.
Cuando observo hacia abajo, miró a varios Guardias correr por toda la mansión y entrando en
ella. El caos se estaba empezando a formar.
—Será mejor que me valla, si logran verme, pensaran que soy uno de ellos—
Ark entonces se deja caer hacia la calle dando un solo paso hacia el vacío.
CAPITULO 13: CONOCIENDO AL ENEMIGO
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El ambiente en la carroza era totalmente lamentable, una Chloe que era incapaz de callarse ante cualquier movimiento, gesto o suspiro de Sam, ya que lo insultaba todo lo que fuera posible. Una…