EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL
Capítulo 37: Los once de Invictus
La conversación en la cafetería continuaba entre risas y comentarios sobre el torneo.
De repente, Maxi miró a Liam.
—Oye, Liam. ¿Puedo preguntarte algo?
Liam dejó su batido sobre la mesa.
—Sí, claro.
—¿Cómo era tu antiguo equipo?
Liam guardó silencio unos segundos.
Después sonrió.
—Invictus era un equipo muy especial.
Daichi preguntó:
—¿Ganaban mucho?
—Sí.
—¿Qué ganaban?
Liam comenzó a recordar.
—Torneos, ligas... prácticamente siempre estábamos peleando por los primeros lugares contra Inter de miami.
Hiro abrió los ojos.
—Entonces eran realmente buenos.
—Sí.
Daichi se quedó pensando.
—¿Vos creés que alguna de las academias de Japón está al nivel de Invictus?
Liam miró su vaso.
Pensó durante unos segundos.
Finalmente respondió:
—No.
Todos quedaron sorprendidos.
—¿Ninguna? —preguntó Kazuki.
Liam negó con la cabeza.
—Al menos por lo que vi hasta ahora.
Daichi sonrió.
—Entonces tendremos que trabajar mucho.
—Sí.
Hiro miró a Liam.
—¿Podés contarnos quiénes eran tus compañeros?
Liam asintió.
—Claro.
Tomó su teléfono y mostró una antigua fotografía del equipo.
—Estos eran los jugadores de Invictus.
INVICTUS
#1 — Ethan Morrison — GK (C)
#2 — Tyler Stone — DEF LD
#3 — Mason Brooks — DEF LI
#4 — Jayden Cole — DEF DFC
#5 — Logan Hayes — DEF DFC
#6 — Chase Walker — MID MCD
#7 — Dylan Hunter — MID MD
#11 — Caleb Rivers — MID MI
#8 — Adam Carter Sterling — MID MCO
#10 — Liam Anders Ryuzaki — FW/MID MCO
#9 — Jackson King — FW DC
Todos observaron la fotografía.
Hito miró a Liam.
—¿Cómo conociste a todos?
Liam comenzó a contar.
—A Ethan lo conocí cuando entré al primer equipo. Era el capitán y nuestro arquero.
—Tyler y Mason fueron de los primeros defensores con los que jugué.
—Jayden y Logan llegaron después. Eran muy buenos leyendo las jugadas.
Liam continuó.
—Chase era nuestro mediocampista defensivo. Siempre estaba ayudando al equipo.
—Dylan y Caleb jugaban por las bandas. Eran rapidísimos.
Hiro preguntó:
—¿Y Jackson?
Liam sonrió.
—Jackson era nuestro delantero. Tenía una gran conexión con nosotros.
Después Liam llegó al nombre que estaba en el centro de la fotografía.
#8 — Adam Carter Sterling.
Su expresión cambió ligeramente.
—Y Adam...
Todos guardaron silencio.
Liam miró la fotografía.
—Adam fue diferente.
Hito preguntó suavemente:
—¿Era tu mejor amigo?
Liam asintió.
—Sí.
—¿Cómo se conocieron?
Liam sonrió.
—Nos conocimos cuando éramos chicos. Al principio solamente jugábamos juntos. Después empezamos a entrenar juntos todos los días.
—Con el tiempo creamos Invictus.
Daichi escuchaba atentamente.
—¿Ustedes dos lo crearon?
—Sí.
Liam miró nuevamente la fotografía.
—Adam era el número 8 y yo el número 10. Él veía pases que casi nadie podía ver.
Hiro sonrió.
—Entonces hacían una gran dupla.
—La mejor.
Liam se quedó callado unos segundos.
Después habló con voz más baja.
—Pero Adam falleció.
La mesa quedó completamente en silencio.
Nadie sabía qué decir.
Liam continuó:
—Después de eso dejé de jugar.
Hito bajó la mirada.
—Lo siento.
Liam asintió.
—Gracias.
Daichi miró la fotografía.
Ahora entendía por qué Liam había tardado tanto en volver.
No había dejado el fútbol porque realmente lo odiara.
Había dejado de jugar porque el fútbol le recordaba demasiado a su mejor amigo.
Liam guardó el teléfono.
—Pero ahora volví.
Hiro sonrió.
—Y Adam estaría orgulloso de verte jugando otra vez.
Liam se quedó pensativo.
Después sonrió.
—Eso espero.
Por primera vez, sus compañeros conocieron la historia detrás del número 10.
No solamente habían conocido al antiguo genio de Invictus.
Habían conocido al chico que había perdido a su mejor amigo y que, poco a poco, estaba aprendiendo a disfrutar nuevamente del fútbol.
Y ahora Liam tenía un nuevo equipo.
Seiryu Academy.
Continuará...