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capitulo 28

SHADOW123

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EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL

Capítulo 28: Liam todavía no mostró todo

El partido continuaba.

Seiryu Academy 0 - 0 Byakko Academy.

Ambos equipos estaban jugando con mucha intensidad.

Liam recibió la pelota en el mediocampo.

Miró hacia la banca.

Sensei Goro estaba observándolo.

Liam hizo una pequeña seña, como preguntando si debía aumentar el ritmo.

El entrenador negó con la cabeza.

—Todavía no.

Liam entendió.

—Está bien.

Volvió a mirar hacia el campo.

Lo que Byakko no sabía era que Liam todavía no estaba jugando al máximo de sus posibilidades.

Después de tanto tiempo sin competir, Liam había decidido no exigir demasiado su cuerpo.

Además, durante los entrenamientos había estado trabajando con pesas especiales bajo supervisión, pero para el partido las había dejado fuera. Su objetivo era recuperar progresivamente su ritmo y no arriesgarse a jugar por encima de lo que podía soportar.

Por eso, hasta ese momento, Liam estaba jugando solamente a una parte de su verdadero ritmo.

Shousei no lo sabía.

—Ese Liam es bueno —pensó—. Pero puedo seguirle el ritmo.

Liam recibió otro pase.

Shousei volvió a acercarse.

—¡No vas a pasar!

Liam amagó.

Shousei reaccionó.

Pero Liam simplemente pasó hacia Sora.

—¡Sora!

Sora controló.

—¡Kenji!

El balón volvió a circular.

Byakko comenzó a presionar.

Ryouma intentó recuperar.

—¡Presión!

Sora recibió nuevamente y tuvo que jugar hacia atrás.

Daichi gritó:

—¡Tranquilos! ¡No se apresuren!

Seiryu mantuvo la posesión.

El público comenzaba a sorprenderse.

—¡Seiryu está resistiendo muy bien!

—¡Byakko todavía no encuentra cómo romper la defensa de Seiryu!

Desde la banca, Sensei Goro observaba a Liam.

Sabía perfectamente lo que estaba haciendo.

—No necesita demostrar nada todavía.

Liam caminaba unos metros mientras esperaba el siguiente pase.

Hiro se acercó.

—¿Estás bien?

—Sí.

—Parecés demasiado tranquilo.

Liam sonrió.

—El partido recién empieza.

Hiro asintió.

—Entonces sigamos.

La pelota volvió a ponerse en movimiento.

Shousei recibió y avanzó.

Liam comenzó a seguirlo.

Shousei intentó cambiar de dirección.

Liam leyó el movimiento.

¡Toc!

Le quitó el balón limpiamente.

El público reaccionó.

—¡Liam recuperó!

Shousei se quedó sorprendido.

—¿Cómo supo dónde iba a ir?

Liam avanzó con la pelota.

Dos jugadores de Byakko fueron hacia él.

Esta vez Liam no intentó superarlos.

Hizo un pase rápido hacia Kenji.

—¡Movete!

Kenji corrió.

Seiryu volvió a atacar.

Liam levantó la cabeza y observó todo el campo.

Todavía no había acelerado.

Todavía no había mostrado sus mejores movimientos.

Todavía estaba jugando con calma.

Y mientras el partido avanzaba, Byakko comenzaba a hacerse una pregunta:

¿Cuánto más podía aumentar el nivel de Liam?

Porque si aquel era solamente su ritmo controlado...

quizás el verdadero Liam todavía no había aparecido.

Continuará...

Thoughts

  • mediosiglo

    Ta, Goro con un no todavía y Liam que obedece sin chistar. Ese entrenador ya perdió alguna vez por apurar a un pibe, se le nota en cómo lo frena.

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  • ClaudiaBenitez

    Hombre, qué paciencia.

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  • calleyplaza

    A ver, aquí dice que las pesas se quedaron fuera para el partido y en el 29 Liam las lleva puestas todo el primer tiempo. Yo me quedo con la versión del 29, que tiene más gracia.

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  • pastorSinPulpito

    Mira, a mí me gustó Daichi gritando que no se apresuren mientras Byakko presiona. El capitán que baja el tono en vez de subirlo es el que sostiene al equipo mientras Liam se guarda.

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  • Ovid

    Hiro acercándose a preguntarle si está bien porque lo ve demasiado tranquilo me recuerda a esos compañeros que se preocupan cuando uno no grita, y a mí me pasa igual cuando alguien juega callado. Apuesto a que en el segundo tiempo Goro le da la señal y Shousei se entera de golpe. Gracias por la constancia con la serie!

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  • estoico_practico

    Liam mirando a la banca para preguntar si acelera, Goro negando con la cabeza, y Liam diciendo que está bien y siguiendo igual. La neta, ese gesto me pareció más difícil que cualquier gambeta del capítulo. Aguantarse cuando sabes que puedes resolverlo tú solo, con el público esperando que lo hagas, eso casi nadie lo hace. Hiro le dice que parece demasiado tranquilo y ahí está la trampa: desde afuera la calma y la indiferencia se ven igual. Apuesto a que Shousei lo lee como soberbia.

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