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🌸 BAJO EL MISMO CIELO

ZAFIRO
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Géneros: Romance juvenil · Drama · Comedia · Misterio · Amistad · Superación

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Pensamiento

Pensamiento

kilometrosola

Subir para ver la ciudad chiquita desde arriba es de las mejores razones que he leído para meterse a una montaña. Yo madrugo a subir la mía casi cada semana y ese rato de arriba nunca se gasta, parce.

Subir para ver la ciudad chiquita desde arriba es de las mejores razones que he leído para meterse a una montaña. Yo madrugo a subir la mía casi cada semana y ese rato de arriba nunca se gasta, parce.

Contenido de la publicación

Un K-drama de amor, secretos y segundas oportunidades

Géneros: Romance juvenil · Drama · Comedia · Misterio · Amistad · Superación


🌧️ PRÓLOGO — EL DÍA QUE CAMBIÓ TODO

Seúl despertó aquella mañana bajo una lluvia tranquila.

Las calles estaban cubiertas por pequeños charcos que reflejaban las luces de los edificios, mientras los autobuses pasaban llenos de estudiantes con uniformes impecables y paraguas de todos los colores.

Entre ellos caminaba una chica de diecisiete años llamada Han Seo-ah.

Llevaba el uniforme del instituto Haedam, una mochila algo vieja y un paraguas transparente que tenía una pequeña estrella dibujada en una esquina.

Seo-ah no era la estudiante más popular.

Tampoco era la más inteligente.

Ni siquiera era especialmente buena en los deportes.

Pero tenía algo que pocas personas conservaban:

seguía creyendo que las cosas podían mejorar.

Aquella mañana llegó tarde.

—¡No, no, no, no! —murmuró mientras corría.

Miró su reloj.

—¡Otra vez voy tarde!

Subió las escaleras del instituto de dos en dos.

Cuando llegó al pasillo, dobló rápidamente una esquina...

Y chocó contra alguien.

—¡Ah!

Sus libros cayeron al suelo.

El paraguas salió disparado.

Y durante unos segundos, todo quedó en silencio.

Frente a ella estaba un chico.

Alto, serio, con el uniforme perfectamente acomodado.

Tenía el cabello negro ligeramente despeinado y una expresión que parecía decir que el mundo entero le resultaba agotador.

Seo-ah lo reconoció inmediatamente.

Kang Ji-hyun.

El estudiante número uno de la escuela.

El hijo de una familia muy conocida.

El capitán del club de baloncesto.

Y, según todos los rumores...

El chico que nunca sonreía.

Ji-hyun miró los libros en el suelo.

Después la miró a ella.

—Llegas tarde.

Seo-ah parpadeó.

—¿Eso es lo primero que vas a decir?

—Es la verdad.

—¡Pero tú también estabas caminando por aquí!

—Yo no llegué tarde.

Seo-ah abrió la boca.

La cerró.

Volvió a abrirla.

—Eres insoportable.

Ji-hyun levantó una ceja.

—Gracias.

—¡Eso no era un cumplido!

Él se agachó y comenzó a recoger sus libros.

Seo-ah se quedó mirándolo, sorprendida.

—¿Qué haces?

—Ayudarte.

—Pensé que eras insoportable.

—Lo soy.

Le entregó el último cuaderno.

Seo-ah lo tomó.

—Gracias...

Ji-hyun comenzó a caminar.

Pero entonces se detuvo.

—Han Seo-ah.

Ella levantó la cabeza.

—¿Sí?

—Tu paraguas.

Miró hacia el suelo.

El paraguas transparente estaba completamente doblado.

Ji-hyun lo recogió y se lo entregó.

—Está roto.

Seo-ah suspiró.

—Perfecto. Mi día no podía empezar peor.

Ji-hyun la observó durante un instante.

Y, sin decir nada más, continuó caminando.

Seo-ah lo miró alejarse.

—Qué chico tan raro...

No sabía que aquella sería la primera vez que sus caminos se cruzarían.

Y tampoco sabía que, meses después, recordaría aquella mañana como el comienzo de la historia que cambiaría su vida.


🌸 CAPÍTULO 1 — EL CHICO DE LA ÚLTIMA FILA

Seo-ah entró al salón justo cuando sonó el timbre.

—¡Han Seo-ah! —exclamó la profesora.

Todos voltearon.

—Perdón...

—Siéntate.

Seo-ah caminó rápidamente hasta su lugar.

Su mejor amiga, Choi Min-ji, se inclinó hacia ella.

—¿Por qué llegaste tarde?

—Mi despertador no sonó.

—Eso dijiste ayer.

—Porque ayer tampoco sonó.

Min-ji la miró fijamente.

—Necesitas comprar otro despertador.

—Necesito dormir más.

—Eso también.

Ambas rieron.

Entonces la profesora dejó unos documentos sobre el escritorio.

—Antes de comenzar la clase, quiero anunciar algo.

Los estudiantes guardaron silencio.

—Este semestre tendremos un proyecto especial. Cada estudiante deberá trabajar con un compañero durante varios meses.

Un murmullo recorrió el salón.

Seo-ah sintió inmediatamente que algo iba mal.

—Los equipos serán asignados al azar.

—¡Nooo! —protestaron algunos.

La profesora comenzó a leer nombres.

—Park Do-yun con Kim Ha-rin.

—¡Sí!

—Lee Soo-min con Choi Min-ji.

Min-ji levantó los brazos.

—¡Nos salvamos!

Seo-ah se rio.

Hasta que escuchó:

—Han Seo-ah...

Se quedó esperando.

—Con...

La profesora miró la lista.

—Kang Ji-hyun.

Silencio.

Seo-ah dejó caer el lápiz.

—¿QUÉ?

Todos comenzaron a murmurar.

Min-ji abrió los ojos.

—Seo-ah...

—No.

—Te tocó él.

—No.

—El chico perfecto.

—¡NO!

Desde el fondo del salón, Ji-hyun levantó lentamente la mirada.

Sus ojos se encontraron con los de Seo-ah.

Él simplemente dijo:

—Está bien.

Seo-ah lo miró indignada.

—¿"Está bien"? ¿Eso es todo?

—¿Qué quieres que diga?

—¡No sé! ¡Algo!

Ji-hyun volvió a mirar su libro.

—Algo.

Seo-ah apretó los labios.

—Lo odio.

Min-ji se acercó.

—Todavía no han empezado.

—Precisamente por eso.


Después de clases, Seo-ah se acercó al escritorio de Ji-hyun.

—Tenemos que trabajar.

—Lo sé.

—¿Cuándo puedes?

—Después de las seis.

—¿Todos los días?

—No.

—¿Entonces?

—Los martes y jueves.

Seo-ah sacó su agenda.

—Bien.

Él la miró.

—¿Tienes algo el jueves?

—No.

—Entonces jueves.

—¿Dónde?

Ji-hyun guardó sus libros.

—Biblioteca.

—¿A las seis?

—Sí.

Se levantó.

Seo-ah pensó que se iría.

Pero él se detuvo.

—Y Seo-ah.

—¿Qué?

—No llegues tarde.

Ella frunció el ceño.

—¡No prometo nada!

Por primera vez...

Ji-hyun sonrió ligeramente.

Fue apenas un segundo.

Pero Seo-ah lo vio.

Y se quedó completamente quieta.

—¿Acabas de sonreír?

La expresión de Ji-hyun volvió a ser seria.

—No.

—¡Sí!

—No.

—¡Sí!

—Adiós.

Y se marchó.

Seo-ah se quedó mirando la puerta.

—Ese chico definitivamente está loco.

Desde el otro lado del pasillo, Ji-hyun escuchó.

Y volvió a sonreír.


🌙 CAPÍTULO 2 — UNA PROMESA BAJO LAS ESTRELLAS

El jueves llegó.

Seo-ah llegó a la biblioteca exactamente a las seis.

Por primera vez en su vida.

Se sentó frente a Ji-hyun.

—¿Ves? No llegué tarde.

Él miró el reloj.

—Llegaste tres minutos antes.

—Exactamente.

—Eso es raro.

—¿Qué quieres decir?

—Nada.

Comenzaron a trabajar.

El proyecto consistía en investigar los sueños que tenían los estudiantes para el futuro.

Seo-ah escribió:

"Quiero viajar."

Ji-hyun la miró.

—¿Eso es todo?

—Sí.

—¿No tienes otra cosa?

Seo-ah pensó.

—Quiero conocer muchos lugares.

—¿Por qué?

Ella miró por la ventana.

—Porque siento que mi vida es demasiado pequeña.

Ji-hyun dejó de escribir.

—¿Pequeña?

—Sí.

—¿Y qué quieres hacer?

Seo-ah sonrió.

—Quiero subir a una montaña.

—¿Por qué?

—Para poder mirar todo desde arriba.

—Eso es peligroso.

—¡No dije que fuera a hacerlo sola!

Ji-hyun volvió a escribir.

—Entonces tendrás que encontrar a alguien que te acompañe.

Seo-ah lo miró.

—¿Tú subirías?

Ji-hyun se quedó callado.

—No lo sé.

—Cobarde.

—No.

—Entonces demuéstralo.

Él levantó la mirada.

—¿Cuándo?

Seo-ah se sorprendió.

—¿Qué?

—¿Cuándo quieres subir?

Ella pensó que estaba bromeando.

—Cuando terminemos el semestre.

—Está bien.

—¿En serio?

—Sí.

Seo-ah extendió la mano.

—Trato.

Ji-hyun miró su mano.

Después la estrechó.

—Trato.

Ninguno de los dos sabía que aquella pequeña promesa terminaría siendo una de las más importantes de sus vidas.


🌧️ CAPÍTULO 3 — EL SECRETO

Una semana después, Seo-ah comenzó a notar algo extraño.

Ji-hyun siempre se iba antes de que terminara el club.

Nunca hablaba de su familia.

Nunca participaba en las conversaciones.

Y cuando alguien mencionaba su padre...

su expresión cambiaba.

Una tarde, Seo-ah lo siguió accidentalmente.

No porque quisiera espiarlo.

Simplemente iban por el mismo camino.

Ji-hyun entró en un edificio enorme.

Seo-ah se detuvo.

—¿Qué hace aquí?

Entonces escuchó una voz.

—Kang Ji-hyun.

Era un hombre mayor.

Ji-hyun se quedó quieto.

—Llegas tarde.

—Lo siento.

—No deberías estar perdiendo el tiempo con ese proyecto escolar.

—Es importante para mí.

—¿Importante?

El hombre soltó una risa fría.

—Lo único importante es tu futuro.

Seo-ah se quedó escondida detrás de una pared.

Ji-hyun bajó la mirada.

—Lo sé.

—Entonces compórtate como corresponde.

El hombre se marchó.

Ji-hyun permaneció allí solo.

Por primera vez, Seo-ah vio algo diferente en él.

No era arrogancia.

Era tristeza.

Ella salió de su escondite.

—Ji-hyun.

Él se giró rápidamente.

—¿Qué haces aquí?

—Yo...

No supo qué decir.

—Te seguí.

—¿Por qué?

—No lo sé.

Ji-hyun suspiró.

—No tienes que preocuparte por mí.

—No estaba preocupada.

—Entonces vete.

Seo-ah lo miró.

—No.

—¿Por qué?

—Porque estás triste.

Ji-hyun apartó la mirada.

—No estoy triste.

—Sí lo estás.

—No.

—Sí.

—Han Seo-ah...

—Puedes mentirle a todos, pero no tienes que mentirme a mí.

Ji-hyun guardó silencio.

Durante varios segundos, ninguno dijo nada.

Finalmente, él murmuró:

—Mi padre quiere que sea perfecto.

Seo-ah no respondió.

—Notas perfectas. Universidad perfecta. Trabajo perfecto. Vida perfecta.

Respiró profundamente.

—Pero no sé si esa es la vida que quiero.

Seo-ah lo miró.

—Entonces descubre qué quieres.

Ji-hyun sonrió tristemente.

—No es tan fácil.

—Tal vez no.

Ella dio un paso hacia él.

—Pero tampoco tienes que hacerlo solo.

Ji-hyun levantó los ojos.

Aquellas palabras se quedaron con él.

Durante mucho tiempo.


☀️ CAPÍTULO 4 — LA SONRISA

Desde ese día, algo cambió.

Ji-hyun comenzó a hablar más.

Primero fueron conversaciones pequeñas.

—¿Ya comiste?

—Sí.

—Eso es mentira.

—¿Cómo sabes?

—Porque llevas cinco horas estudiando.

Después comenzaron a estudiar juntos.

A compartir comida.

A caminar juntos después de clases.

Min-ji lo notó inmediatamente.

—Seo-ah.

—¿Qué?

—¿Por qué Kang Ji-hyun te espera todos los días?

—Porque tenemos un proyecto.

—El proyecto terminó hace dos semanas.

Seo-ah se quedó callada.

—Ah...

Min-ji sonrió.

—Exactamente.

—No significa nada.

—Claro.

—De verdad.

—Claro.

—¡Min-ji!

Ambas rieron.

Mientras tanto, al otro lado del patio, Ji-hyun esperaba.

Cuando Seo-ah salió, él levantó una mano.

—Aquí.

Ella corrió hacia él.

—¡Espera!

Ji-hyun la esperó.

—Vamos.

Caminaron juntos.

Y por primera vez, Ji-hyun pensó:

"Quizá no necesito una vida perfecta."

"Quizá necesito una vida que sea mía."


🍂 CAPÍTULO 5 — LA NUEVA CHICA

Todo cambió cuando llegó Yoon Ha-rin.

Era elegante, inteligente y conocida por todos.

Además...

era amiga de la infancia de Ji-hyun.

Cuando Seo-ah los vio juntos por primera vez, sintió algo extraño.

Ha-rin abrazó a Ji-hyun.

—¡Cuánto tiempo!

Ji-hyun sonrió.

—Sí.

Seo-ah observó desde lejos.

Min-ji se acercó.

—¿Estás bien?

—Sí.

—No parece.

—Estoy bien.

—Seo-ah...

—De verdad.

Ha-rin comenzó a pasar mucho tiempo con Ji-hyun.

Y Seo-ah comenzó a alejarse.

No quería molestar.

No quería ser una tercera persona.

Así que dejó de esperarlo.

Dejó de mandarle mensajes.

Dejó de sentarse con él.

Ji-hyun lo notó.

Una tarde la encontró en el salón.

—¿Por qué me evitas?

—No te evito.

—Sí.

—Estás ocupado.

—¿Y?

—Estás con Ha-rin.

Ji-hyun se quedó callado.

Entonces comprendió.

—¿Estás celosa?

Seo-ah abrió los ojos.

—¡No!

—Entonces...

—¡Solo pensé que querías estar con ella!

Ji-hyun suspiró.

—Ha-rin es mi amiga.

Seo-ah bajó la mirada.

—Ah.

—Nada más.

—Ah.

—Seo-ah.

—¿Qué?

—No quiero que te alejes.

Ella levantó la mirada.

—¿Por qué?

Ji-hyun tardó en responder.

—Porque...

Se quedó callado.

—Porque me acostumbré a tenerte cerca.

Seo-ah sintió que su corazón se aceleraba.

Pero antes de que pudiera responder...

sonó el timbre.

Ji-hyun sonrió.

—Vamos.


🌧️ CAPÍTULO 6 — LA CARTA

Días después, Seo-ah encontró una carta dentro de su casillero.

No tenía nombre.

Solo decía:

"Alguien te está ocultando la verdad."

Seo-ah sintió un escalofrío.

Miró alrededor.

Nadie parecía observarla.

Guardó la carta.

Aquella noche intentó descubrir quién la había dejado.

Hasta que encontró otra.

"Pregunta por el accidente de hace cinco años."

Seo-ah se quedó paralizada.

¿Qué accidente?

Al día siguiente buscó información.

Descubrió que cinco años atrás había ocurrido un accidente relacionado con la empresa de la familia de Ji-hyun.

Pero había algo extraño.

El informe había desaparecido.

Seo-ah no sabía qué hacer.

Finalmente habló con Ji-hyun.

—Tengo que preguntarte algo.

—Pregunta.

—¿Qué pasó hace cinco años?

Ji-hyun dejó de sonreír.

—¿Quién te habló de eso?

—Solo dime.

—Seo-ah.

—Ji-hyun.

Él apartó la mirada.

—No quiero que te metas en esto.

—¿Por qué?

—Porque es complicado.

—Entonces explícame.

Ji-hyun respiró profundamente.

—Mi familia cometió errores.

—¿Qué errores?

—Errores que lastimaron a otras personas.

Seo-ah sintió un nudo en el estómago.

—¿Y tú?

—Yo no tuve nada que ver.

—Lo sé.

—Pero ahora estoy intentando arreglar algunas cosas.

Seo-ah lo miró.

—Entonces te ayudaré.

Ji-hyun negó con la cabeza.

—No.

—¿Por qué?

—Porque no quiero que te pase nada.

Seo-ah sonrió suavemente.

—Entonces no me dejes sola.

Ji-hyun la miró.

Y finalmente dijo:

—Está bien.


🌌 CAPÍTULO 7 — EL VIAJE

Llegaron las vacaciones.

El instituto organizó un viaje a una zona montañosa.

Seo-ah recordó la promesa.

—Ji-hyun.

—¿Qué?

—La montaña.

Él sonrió.

—Lo recuerdo.

Subieron junto con sus amigos.

Cuando llegaron a la cima, Seo-ah se quedó completamente sorprendida.

Seúl parecía muy pequeña desde allí.

El cielo estaba despejado.

Las nubes parecían algodón.

Seo-ah sonrió.

—Valió la pena.

Ji-hyun la miró.

—Sí.

—¿Qué miras?

—Nada.

—Estás mirándome.

—Porque estás sonriendo.

Seo-ah se rio.

—¿Y?

Ji-hyun bajó la mirada.

—Me gusta cuando sonríes.

Ella se quedó en silencio.

—¿De verdad?

—Sí.

Hubo un momento de silencio.

Entonces Ji-hyun dijo:

—Gracias.

—¿Por qué?

—Por hacerme subir aquí.

Seo-ah sonrió.

—Tú hiciste la promesa.

—Pero tú me recordaste que todavía podía cumplirla.

Se quedaron mirando el paisaje.

No necesitaban decir nada más.


❄️ CAPÍTULO 8 — LA DESPEDIDA

El invierno llegó demasiado rápido.

Y con él, una noticia.

Ji-hyun tendría que mudarse.

Su padre había decidido enviarlo al extranjero.

Seo-ah se enteró por casualidad.

—¿Te vas?

Ji-hyun no respondió.

—¿Cuándo?

—En dos semanas.

Seo-ah sintió que todo se detenía.

—¿Por cuánto tiempo?

—No sé.

—¿Y no pensabas decírmelo?

—Quería hacerlo.

—¿Cuándo?

Él guardó silencio.

Seo-ah sintió lágrimas en los ojos.

—Siempre haces lo mismo.

—¿Qué?

—Decides todo solo.

—No quería hacerte daño.

—Pero me duele más que no confíes en mí.

Ji-hyun bajó la cabeza.

—Tengo miedo.

Seo-ah se quedó quieta.

—¿De qué?

—De irme y descubrir que todo esto fue solo un momento.

—No lo fue.

—¿Cómo lo sabes?

Seo-ah sonrió entre lágrimas.

—Porque algunas personas aparecen en nuestra vida para enseñarnos que podemos cambiar.

Ji-hyun la miró.

—¿Y tú?

—Yo...

Respiró profundamente.

—Yo quiero que seas feliz.

Ji-hyun no pudo responder.


🌸 CAPÍTULO 9 — EL ÚLTIMO DÍA

El último día llegó.

Todos los estudiantes estaban en el patio.

Había nieve.

Seo-ah sostenía un pequeño regalo.

Cuando encontró a Ji-hyun, se lo entregó.

—Para ti.

Él lo abrió.

Era una pequeña estrella de papel.

—¿Qué significa?

—Que aunque estés lejos...

Seo-ah sonrió.

—Siempre habrá alguien mirando el mismo cielo.

Ji-hyun apretó la estrella entre sus manos.

—Gracias.

—No la pierdas.

—Nunca.

El autobús llegó.

Ji-hyun subió.

Desde la ventana, la miró.

Seo-ah levantó la mano.

Él también.

El autobús comenzó a alejarse.

Y por primera vez desde que se conocieron...

Seo-ah sintió que el pasillo de aquella escuela era demasiado grande.


🌙 CAPÍTULO 10 — DOS AÑOS DESPUÉS

Pasaron dos años.

Seo-ah se graduó.

Entró a la universidad.

Comenzó a viajar.

Aprendió fotografía.

Y, aunque nunca dejó de pensar en Ji-hyun...

continuó con su vida.

Una tarde recibió un mensaje.

Número desconocido:

"¿Todavía llegas tarde?"

Seo-ah se quedó mirando la pantalla.

Sus ojos se abrieron.

—No...

Escribió:

"¿Quién eres?"

La respuesta llegó segundos después.

"Alguien que todavía te debe una subida a la montaña."

Seo-ah dejó caer el teléfono sobre la cama.

—¡NO PUEDE SER!

Salió corriendo.


🌸 EPÍLOGO — BAJO EL MISMO CIELO

Al día siguiente, Seo-ah llegó al lugar donde todo había comenzado.

La vieja estación de autobuses.

Esperó.

Cinco minutos.

Diez.

Veinte.

—Sabía que llegarías tarde.

Ella se giró.

Ji-hyun estaba allí.

Había cambiado.

Pero sus ojos seguían siendo los mismos.

Seo-ah sonrió.

—Tú también llegaste tarde.

—Lo sé.

—Dos años tarde.

—Lo siento.

Ella negó con la cabeza.

—No importa.

Ji-hyun sacó algo de su bolsillo.

Era la pequeña estrella de papel.

La misma que ella le había dado dos años atrás.

—La conservaste...

—Te dije que nunca la perdería.

Seo-ah sonrió.

—¿Y ahora qué?

Ji-hyun miró el cielo.

—Ahora quiero cumplir otra promesa.

—¿Cuál?

—La montaña.

Ella soltó una pequeña risa.

—Pensé que ya habíamos cumplido esa.

—No.

—¿Por qué?

Ji-hyun la miró.

—Porque aquella vez prometimos subir juntos.

—Y lo hicimos.

—Pero esta vez quiero que sea diferente.

Seo-ah inclinó la cabeza.

—¿Diferente cómo?

Ji-hyun sonrió.

—Sin despedidas.

Seo-ah permaneció en silencio.

Después sonrió.

—Entonces vamos.

Caminaron juntos.

No sabían qué les esperaba.

No sabían si el futuro sería fácil.

No sabían cuántas dificultades tendrían que enfrentar.

Pero por primera vez...

ninguno tenía miedo.

Porque habían aprendido algo importante:

El amor no siempre significa quedarse en el mismo lugar.

A veces significa crecer.

A veces significa esperar.

A veces significa dejar que alguien encuentre su propio camino.

Y algunas veces...

significa volver.

Porque, sin importar cuántos kilómetros existan entre dos personas...

mientras ambas puedan mirar el mismo cielo,

una historia todavía puede continuar.

🌸 FIN 🌸

ATT : ANA ZAFIRO

Thoughts

  • Ovid

    Bienvenida @ZAFIRO! Lo del mensaje desde numero desconocido a los dos años, preguntando si todavia llega tarde, me hizo sonreir porque es la misma broma de la primera mañana. Yo hubiera jurado que Ji-hyun no volvia y que todo terminaba en la estrella de papel. Lo añado a un par de grupos de escritores. Tienes mas historias sobre Seo-ah y Ji-hyun?

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  • kilometrosola

    Subir para ver la ciudad chiquita desde arriba es de las mejores razones que he leído para meterse a una montaña. Yo madrugo a subir la mía casi cada semana y ese rato de arriba nunca se gasta, parce.

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