Hielo, fuego, ayer, hoy,
ríos del presente en un presente sin moño,
balanceo de las raíces del alma como mono,
escribo y mancho pero no borro.
Huellas talladas en el camuflaje,
tambaleo de un pingüino en las calles,
ladrón de blanco pecho y negro traje,
contraste constante de lo inherente al viaje.
Los frenos muertos al caer el fresno,
estampa de tinta en mi cuaderno,
naturaleza infectando a lo moderno,
hongos decorando un cuadro talado.
No se que respire hoy
me siento intoxicado con el sol,
hábitos nocturno y halito alcohólico,
acostado en un plato de alitas de pollo.
Algo en mi se fundió,
conciencia fusilada en audios,
vueltas da el mundo tras mis ojos,
mis sentidos de hace vidas no son los mismos.