Ya no necesito otra,
encontré la dueña de la perla,
la mas hermosa ostra,
soberana de mi mar.
Joya esculpida en mujer,
¿Cómo esto puede ser?
inspiración fumada por el arte,
para la belleza eres el contraste.
Mis letras dilatan tus distancias,
crea ansias que no se te sacian,
de acercarte como un alga a mi ancla,
estoy hundido pero no ahogado en tu pecera.
A la deriva me quedo dormido,
sobre tu cola o tus piernas,
sirena o mujer eres en mis aguas y escritos,
de mi tinta nace tentáculos con ventosas.
Tu sensualidad no tiene color ni frasco,
quiero que este sentimiento rompa el marco,
que lo que sentimos amotine el barco,
seremos velas y timón de un corazón compartido.