El mundo ha renunciado a su credo; todos callan obstinados, todos menos las golondrinas. Ellas siguen cantando su himno: el idioma de la tragedia y el destino. Del amor sangrando por los dientes poco hemos reflexionado ni le prestamos ya atención a la luna tendiendo su fría leche de cocina. Todos callan obstinados este dolor que destiñe el tirante azul del cielo; soy uno más, tránsito como todos esta amarga escena. «¿Qué llorar?», me pregunto ahora. Miro el nacimiento y la muerte a toda hora en estos tiempos dados al patoterismo, a la elegancia de exhibir la risa inoportuna ante la muchedumbre que alaba la seda y no al gusano. El hoy está cada vez más lejano, es un colibrí en el aire buscando un cielo de moho sin nubes; allá afuera, la tarde se acurruca en el asombro de una luna ajena y sola, una luna dispuesta a desatar los cabos que ha atado el tiempo a la medida exacta de la muerte. Mi muerte espera sola, me espera despojada y desnuda en la noche cerrada, con los ojos que le llovizna como un poema triste leído letra a letra. Me iré como un nudo de algas flotando hacia el corazón del mar; extenderé mi sonrisa para despertar los recuerdos, llorar el viaje, liberar el amor que no llegué a regalar. Solo así me podré ir como llegué, sin ton ni son, fugaz y eterno.
SISO CAN | La seda y el gusano - Prosa
Contenido de la publicación
Thoughts
-
PermalinkLas golondrinas son las únicas que no callan, y eso pesa tanto como la muerte del final. Todo va hacia la despedida, pero ellas lo sostienen cantando, como si alguien tuviera que seguir diciendo las cosas.
-
PermalinkSomos el gusano, la seda, puede ser lo que nos envuelve en una belleza aparente y al final se vuelve muerte.
Eso me dejó.
-
PermalinkLas golondrinas cantando en medio de tanto silencio es lo que más me quedó. En «Poeta perdido 🥀💔», un poema del grupo, alguien busca en el viento las palabras que se le fueron.
-
PermalinkEl título ya trae la tesis: la gente aplaude el brillo y nadie se acuerda de quién se gastó haciéndolo.
Publicaciones relacionadas
-
YOYA, ME DUELE VERTE ASÍ
Me duele mirarte, Yoya querida,
-
SISO CAN | Sed de diamante - Poema
a la memoria de Juana Fernández Morales (de Ibarbourou)
-
¡con Cuidado! (no es chiste)
No fue la primera,
-
𝓐𝓷𝓱𝓮𝓵𝓸 ᥫ᭡
Mi vida no seguía el paso del tiempo,
-
Ákantha ⚘
Ella es raíz que rompe el pavimento,
-
La última flor...
Luna: Este ha sido el último sábado, el último capítulo de esta masoquista y silenciosa tragedia que llamé amor. Hoy, por fin, el reloj de la medianoche no dio una hora de esperanza, sino la…
-
Cascada
Flores color nuez paseando hasta tus murallas de papel.
-
Tropiezo en tu eco
Veo, no veo, no te veo.
El mundo ha renunciado a su credo; todos callan obstinados, todos menos las golondrinas. Ellas siguen cantando su himno: el idioma de la tragedia y el destino. Del amor sangrando por los dientes…