Te disfrazas de alguien mayor,
de lejos me escuchaste caminando,
soy un niño de rojo frente a tus ojos,
el tono de tu labial combina con mi cuello.
Llevas botas blancas al tocar mi puerta,
cambias tu voz a un tono familiar,
todas mis virtudes quieres devorar,
no hubieron advertencias que no sedujeras.
No es de paja, madera ni ladrillos tu altar,
cerdos deconstruidos por una brisa,
tu caminar levanta más que miradas,
inspiras nuevo perfumes con tu fragancia.
De pastor pasé a ser parte del rebaño,
caí en tus juegos, creyendo que ibas en serio,
te vistes de inocencia ante los vecinos,
te divierte dejarme como un mentiroso.