Da el golpe y quiébrame.
Quiebra los recuerdos,
quiebra el dolor,
quiebra la angustia,
quiebra la soledad amarga
de quien está acompañado
y se siente solo.
Quiebra los años pasados,
quiebra el silencio castigador,
quiebra las noches de profunda angustia,
quiebra las promesas incumplidas,
quiebra las desilusiones.
Quiebra, rompe, destruye
todo a tu paso.
Así, sin ti,
me pondré otra vez de pie.
Me amaré esta vez,
antes de buscar un amor
que me valide desde afuera.
Golpea y quiébrame.
Ya no tengo miedo.