Tal vez ya no recuerde bien, quién soy,
ni sepa si el mundo se acaba hoy.
Tal vez mi mente olvide lo que pasó,
el instante exacto en que todo se partió en dos.
El tiempo pasa, veloz y lento…
¿Cómo pretenden que viva el momento?
Es tan difícil, pero lo intento,
me escondo tras máscaras, finjo que todo es perfecto.
Si un día me pierdo en la niebla del tiempo
y al mirarte no sé reconocerte,
no pienses que el amor se ha borrado de mí,
será mi memoria la que no sabe nombrarte.
Si me dijeras: «Suelta el mundo», lo soltaría;
si me dijeras: «Quédate», me quedaría.
Gracias a tus ojos, por fin comprendí
que lo que tanto anhelaba nació junto a ti.
Nunca faltó tu mano en mi espalda,
eras la fuerza que me levantaba,
mi única razón para seguir.
A tu corazón le seré fiel por completo.
Quisiera acordarme, volver a ese lugar,
abrazarte fuerte y apoyado en tu
hombro volver a llorar.
Estás aquí. Eres real.
Y no pienso volver a soltarte jamás.