VENEZUELA
Venezuela, tierra de montañas y ríos.
Suavemente, el sol despierta en El Esequibo.
En las llanuras, el canto de las aves.
Un eco ancestral que resuena en el viento.
Caracas, ciudad de contrastes vibrantes,
donde se entrelazan sueños y realidades.
La magia de un país en cada esquina,
palabras susurradas en plazas llenas.
De los Andes a la costa, paisajes diversos,
pinturas vivas de un mundo en movimiento.
Sabor a arepas, el aroma del café,
herencia culinaria que nos une.
En Maracaibo, tierra del sol amado,
danza de luceros ilumina la noche.
Las olas acarician la orilla de Porlamar,
susurros del mar que guardan secretos.
Bailes que giran, en un joropo en Elorza,
música del alma, del llano profundo.
Las manos que labran la tierra con amor,
cosechas humildes que nutren los sueños.
Venezolanos, tejiendo historias de resistencia,
unidos en la lucha por un futuro nuevo.
El eco de los pueblos que clama justicia,
un canto que se alza desde lo profundo.
En cada barrio, hay revolución.
Comuna o nada, con fervor ardiente.
Las voces que se entrelazan en el aire,
resonando con fuerza, sin miedo al porvenir.
Tierra de Bolivar, Sucre, héroes indigenas olvidados,
sus nombres flotan en el viento de los tiempos.
Las montañas, sabana y el llano, en su esplendor,
cantan las leyendas de un tiempo mejor.
La belleza se encuentra en lo simple,
en la sonrisa de un niño, en un abrazo.
Caminos que se cruzan en las calles,
donde cada paso cuenta una historia.
Venezuela, cuna del Libertador y de esperanza,
una tierra rica, un alma vibrante.
Tierra de chistes, alegria y felicidad,
la fuerza del pueblo que nunca se rinde.
Río Orinoco, testigo de pasiones,
lleva en sus aguas la memoria viva.
Así sigue adelante, valiente y firme,
Venezuela, pueblo resiliente.
Venezuela, tierra de cumbres altas.
Un sol que brilla en la piel del llano.
Ríos que cantan en noches de calma,
y un pueblo fuerte que lucha, humano.
Tu historia es canto de gloria y dolor.
De héroes que sueñan y nunca se rinden.
El alma de un pueblo revolucionario
Bolivariano, que nunca se apaga,
Sueños de libertad vuelan en el viento.
Esperanza florece en cada rincón.
Venezolanos, con fe y aliento,
su lucha es un fuerte contra el gringo agresor.
A pesar del peso de tantas cadenas,
la esperanza es llama que siempre ilumina.
La belleza que brota de cada sonrisa,
un arte guerrero que brota en su piel.
Así canta el pueblo, un himno eterno,
tejiendo un destino que nunca se niega.
En esta tierra de riqueza infinita,
donde el oro y petroleo hacen su dueña.
El valor de su gente, rica y bendita,
es el tesoro más grande que jamás se enseña.
Maracaibo, 10/05/2025
Accede a la canción, basada en esta composición, a través de los siguientes enlaces:
https://vkvideo.ru/video-231361250_456239076