Propongo esto para ir volviendo cada tanto: una sola cosa de tu día, chiquita, que se haya sentido real. Nada de grandes reflexiones.
La mía de hoy: en el camión de vuelta una señora le estaba enseñando a su nieto a contar monedas para el pasaje, muy en serio, como si fuera examen. El niño se equivocó dos veces y ella nunca le quitó las monedas de la mano.
Dejen la suya abajo, aunque sea una línea :)