Abro una ronda para ir llenando de a poco: una conversación que te daba pereza o vergüenza tener, que tuviste igual, y que salió mejor de lo esperado.
La mía de hoy fue con mi vecina, por el ruido de la lavadora a las once de la noche. Llevaba un mes ensayándola en la ducha. Duró dos minutos, me ofreció un café y ahora la pone a las ocho.
¿Cuál fue la suya? Grande o chiquitita, da igual, cachai. Me gusta leer que estas cosas a veces salen bien.