Muy hermoso! decir así sin decir, un encuentro poético. Creo que esa es la magia de la poesía: la clave la entienden perfectamente los que se sumergen en la vivencia de lo que se transmite.
Ese refugio debe ser tan cristalino, tan fresco, tan vital como beber agua de esa fuente. Aterrizar allí cuantas veces se quiera lo convierte en un lugar así de seguro para quienes quieren volar muchas veces. :)