Sin que duela
No guardes más rencor, el dolor es mío
quédate con la alegría de lo que ocurrió,
de cada momento si te besó el corazón.
La tristeza es mía.
Guarda aquellas caricias,
quizás esa saliva que pudimos compartir,
guárdalas que las palabras no regresan vacías.
El lamento es mío.
Bajo el cielo nos observan con una mirada de ternura,
a ti, y a mí, no hay resentimientos, no hay desaciertos,
tú me amaste y yo te amé, quédate con las sonrisas,
no quiero que sufras ni verte triste, danza como te gusta.
La lágrima es mía.
Vete en paz no debes mirar atrás, asumiré verte alejarte,
eres el mayor acierto de mi vida, puedo morir de gratitud,
somos precarios, pequeños, le aullamos a la luna esperando
que nos oiga, está sorda, pero nos asombra.
vete y ve con buenas memorias por favor, no olvides esto,
hasta que encuentres memorias mejores que me sepulten,
entonces sabré que ya eres feliz sin mí, sabré que ya no me amas,
quédate con la felicidad de no estar conmigo. Amarás quizás a otro.
Y nuestro amor es mío.