Todas las palabras se fueron con el río,
naufragaron, sin avistar destino.
Llovió tanto en el alma,
que parecían ahogarse,
fueron lejos, tan lejos...
llevando con ellas,
mis profundos sentimientos.
Sombras y luz,
memorias enredadas
en alguna prosa.
¿Quién las oirá?
quizás, ante el clamor
el cielo las tomará
y se volverán milagros
o tormentas.
¿Quién?... ¿Quién?
Allá van
atravesando tiempos
y espacios.
Solitarias palabras mías,
mojadas de pena,
que, en la noche azul
son tantas como las estrellas.
Hablan sin voz,
gritan sin lengua.
Sombras y luz,
memorias enredadas
en alguna prosa.
¿Quién las oirá?
Quizás, las musas hagan,
lo que hacen siempre.
Rescatarlas del desvarío,
transformándolas en poema.
Un simple poema de un amor,
que no ha muerto.
Quizás... hoy te toquen
estos versos.