Logré escribir mí maldita vida en un papel cualquiera, logré meterlo a un frasco, logré tirarlo al mar.
Cuando creí que dejarlo flotar sería lo mejor, no pude apartar la vista de entre las olas.
Vi mí vida hundirse y perderse en el agua salada, vi el rencor y el cariño alejarse buscando su camino.
No sé cuánto tarde en perder de vista el fragil pedaso de vidrio que embotellaba mí verdad.
Los pies se me hundieron en la erena, pude escuchar por fin el mar estando tranquila, me dejé llorar, aunque al sol mis lágrimas se vieran.
Al rato las olas lamieron la costa más y más serca de mi, las nubes celeste se alejaron como el frasco, la brisa marina me trajo entre sabor a sal tu recuerdo.
Sigue intacto, no lo pude soltar.
El "perdón hija, te amo" sigue ahí... Te fuiste igual, no lo sentiste mamá, no lo sentiste... Metiste, otra vez huiste como una mujer cobarde, dejaste heridas, deudas, dejaste una niña rota.. tan rota que ahora para librarse de toda esta mierda arroja al mar sus secretos.
No te perdono... Por más que me duela sería como arrojarme ami también al mar, como perderme sin camino,a la deriva cruel, sería condenarme a amarte otra vez.