No sé cuándo empezaron a gustarme los patos. Creo que todo comenzó con un peluche llamado Sr. Pato. Según mi familia, se lo robé a mi primo cuando era pequeño y, desde entonces, se convirtió en mi compañero de infancia junto a una almohada de rana que es un año mayor que yo. No podía dormir sin tenerlos cerca.
Desde allí soy LOCO con los patos. Un maniático suelto que quiere comerse a besos todos los patitas que ve sin importar el tipo que sea.
En fin... todo esto no es más que una excusa para enseñarles la foto de este hermoso pato que tuve la suerte de fotografiar.
Espero no ser la única persona aquí que siente un cariño inexplicable por los patos. Así que Cuak Cuak :v