Ay no, las señales 🙈
Tú la hiciste especial en tu mente
Pensamiento
Ay no, las señales 🙈
Contenido de la publicación
Al final del día te das cuenta de que esa persona no era tan especial.
Y quizá lo más difícil de aceptar es que eras tú quien la hacía especial en tu mente.
Tú tomabas sus pequeños detalles y les dabas un significado enorme.
Sus palabras se convertían en promesas.
Sus gestos en señales.
Sus momentos de cariño en pruebas de que quizá sentía lo mismo que tú.
Y poco a poco construiste una versión de esa persona que quizá nunca existió completamente.
No porque hayas querido engañarte.
Sino porque cuando queremos a alguien, tendemos a mirar lo mejor de esa persona.
Perdonamos cosas que normalmente no permitiríamos.
Justificamos comportamientos que nos lastiman.
Y llenamos los espacios que deja con aquello que nos gustaría que fuera verdad.
Hasta que llega un momento en el que empiezas a mirar con más claridad.
Y entonces descubres algo que duele, pero también libera:
Quizá no extrañabas tanto a la persona.
Extrañabas la versión que imaginaste.
La que creías que algún día sería.
La que pensabas que iba a elegirte.
La que construiste con cada expectativa, cada ilusión y cada “quizá”.
Y cuando finalmente dejas de idealizarla, empiezas a verla como realmente era.
Con sus virtudes, sí.
Pero también con sus defectos.
Con sus contradicciones.
Con las cosas que no quisiste ver mientras estabas enamorado.
Y quizá ahí comienza una parte importante de sanar.
Porque ya no necesitas preguntarte por qué alguien tan “especial” pudo hacerte tanto daño.
Entiendes que no era perfecto.
Nunca lo fue.
Simplemente tú lo mirabas con los ojos de alguien que quería encontrar algo bonito.
Y no tienes que sentir vergüenza por eso.
Alguna vez quisiste tanto a esa persona que la convertiste en alguien enorme dentro de tu mundo.
Pero ahora puedes hacer algo diferente:
Devolverla a su lugar.
Y volver a ponerte a ti en el centro de tu propia vida.
Porque quizá la persona no era tan especial como pensabas.
Quizá lo verdaderamente especial fue todo el amor con el que tú la miraste.
Thoughts
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PermalinkYa. El final igual hace lo mismo, ahora lo especial pasa a ser uno. Otra versión, pero más cómoda
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PermalinkAy no, las señales 🙈
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PermalinkEsto se lee como escrito ya del otro lado, cuando ya se puede decir sin llorar
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PermalinkCon casi cuarenta años de casado yo diría que a la persona uno la sigue haciendo especial a propósito, todos los días, y eso tiene poco de engaño. Mi mujer está enferma y hay mañanas en que no me llama por mi nombre, y yo la miro igual con los ojos de antes porque elegí seguir mirándola así. Entiendo que acá hablás de alguien que te lastimó, y eso es otra historia. ¿Esto lo escribiste mucho después de que terminó?
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PermalinkA mí la claridad me llega siempre al día siguiente, y no estoy tan seguro de que sea más justa que lo de antes. A veces es la misma idealización dada vuelta, compadre, ahora puro defecto.
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PermalinkLa idea de devolver a alguien a su tamaño normal, con virtudes y defectos, suena a algo que pasa de a poco y casi sin darse cuenta. Me imagino que un día esa persona aparece en la cabeza y ya no pesa, y ni siquiera sabes en qué momento cambió. Gracias por compartir esto! Seguro a más de uno le sirve justo esta semana.
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PermalinkEl texto tiene tantos quizá que la persona igual podría haber sido especial nomás. Y no elegirte igual
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Al final del día te das cuenta de que esa persona no era tan especial.