ya aprendí a vivir
con tu ausencia,
pero lo que más
me aterra es
pensar en las
consecuencias.
porque no te olvido,
pero sobre todo
no sé cómo pasó
todo el abandono,
cómo fue que
logré aceptarlo
y dejar de desearlo.
cuando ese loco
estaba tan obsesionado,
cuando parecía
que no podría soltarme,
que mi ausencia
sería lo último
que soportaría.
y ahora me pregunto
cómo pudo terminar
todo de esta manera,
cómo pasamos de
querernos tanto
a convertirnos
en dos extraños
que ya no saben
nada del otro.
ya no veré los cuentos
con finales felices,
porque sé que son chistes
de los cuales no quiero
reírme.
me cuesta creer
que alguna vez
esperé algo bonito,
que imaginé una vida
donde el amor
no terminara doliendo
de esta manera.
y aunque aprendí
a vivir sin ti,
hay días en los que
todavía me asusta
todo lo que dejaste,
todo lo que perdí
y todo aquello
que ya no volveré
a ser.