A veces hablo muy elocuente, muy latente
con un vicio de repente, abrupto e impacible
algo que apasigua, candente, mi loco fúnebre
destino
II
Golondrinas reventadas cantan huesudas
magos macrosuicidas con microdiablillos helados
diabeticos y politicos de cantina moribunda
golondrinas reventadas se han robado mi lengua
III
Bazares, reventas, remates y revienta
entre encebollados y puro ya chuchaqui
jugando naipes y billar apostando penas
cosas de no ganar, cosas de no perder