Pasaron cuarenta y ocho horas desde aquel atardecer inolvidable que quedó plasmada en el recuerdo. José había pasado esos dos días con la sonrisa tonta de quien ha encontrado algo especial, revisando la foto de ellos dos una y otra vez. La conexión digital, simbolizada por el corazón de WhatsApp en la imagen 💖, se había sentido muy real.
Mientras tanto, en Caracas, el sol se ponía de nuevo, dando paso a una noche estrellada similar a la que rodeaba a los dos protagonistas en sus habitaciones separadas. José, sentado en su puf rodeado de consolas retro, miraba su teléfono, esperando... y la espera no fue larga.
De repente, la pantalla de su teléfono se iluminó. Un nuevo mensaje. No de un número desconocido esta vez, sino de Teresa al leerlo, su corazón dio un vuelco:
🙋♀️➖Hola, conquistador de mi corazón.. 😊❤️" ←))
José no pudo contener una risa suave y llena de ternura. Ese apodo, tan directo y dulce, desarmó cualquier rastro de timidez que pudiera tener.
Teresa, desde su cama rodeada de luces de hadas, había lanzado una declaración que no dejaba lugar a dudas. La "embarcada" del viernes parecía una vida atrás; esto era el presente, y era prometedor.
Deslumbrado por la franqueza de Teresa y sintiendo que la conexión debía saltar de la pantalla a la realidad una vez más, José decidió ser audaz. Quería algo más íntimo que un café, algo que les permitiera compartir tiempo en un entorno mágico, como el que ya compartían en su imaginación.
💁🏽♂️➖ Wow, Teresa! Me has dejado sin palabras y con una sonrisa que no me cabe en la cara, Eso de 'conquistador' me gusta, pero creo que la conquista fue mutua.))
-escribió, sintiendo que sus dedos volaban por el teclado
💁🏽♂️➖Escucha... ya que nos gusta tanto mirar las estrellas, ¿qué te parece si vamos a verlas de una forma diferente?))
Tomó aire y lanzó la propuesta:
💁🏽♂️➖Mañana por la noche estrena "Bajo las Estrellas" en el cine del centro. Es una película perfecta para nosotros. ¿Me harías el honor de acompañarme? Prometo palomitas y, si te portas bien, quizás hasta un abrazo cuando la cosa se ponga romántica. 😉🍿✨))
Tras enviar el mensaje, José se recostó en su puf, mirando el techo de su habitación. La noche afuera estaba oscura, pero en su mente, el futuro brillaba intensamente. El mensaje visto a las 3¾ am había sido el comienzo, el café en la tarde fue el intermedio, y ahora, el cine prometía ser el siguiente capítulo de una historia que apenas estaba empezando a escribirse.
Continuará.....