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Quinto Mensaje: La deuda!! 🤔➖

Amortes22
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El reloj marcaba las 3:45 AM cuando el teléfono de José iluminó la habitación como un faro de esperanza. Después de un mes de silencio absoluto, donde el orgullo de José se había mantenido firme…

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  El reloj marcaba las 3:45 AM cuando el teléfono de José iluminó la habitación como un faro de esperanza. Después de un mes de silencio absoluto, donde el orgullo de José se había mantenido firme como un roble, el nombre de Teresa apareció en la pantalla. No era un "Hola", era una explicación que goteaba arrepentimiento y una pizca de esa picardía que a él tanto le desvelaba.

🙋‍♀️➖Sé que me vas a querer colgar, y tienes razón. Aquella noche del cine... José, se me juntó el cielo con la tierra. un percance en la casa con mi mama y la llevamos al ambulatorio de emergencia, el teléfono murió en el peor momento y, para colmo, cuando logré regresar a casa, la vergüenza de haberte dejado plantado me dejó paralizada. Pensé que me odiarías, y quizás lo haces. Pero después de 30 días, no aguanto más la curiosidad... ¿te comiste todas las cotufas tú solo o guardaste algunas para la chica "embarcada"?

     José  leyó el mensaje tres veces. El enfado que había cultivado durante un mes se evaporó en tres segundos, reemplazado por ese calorcito eléctrico que solo ella sabía provocar. Se sentó en su Puf, se pasó la mano por el cabello y decidió que, si ella iba a jugar con fuego a esa hora, él le iba a dar la llama.

                                                                                                                                             💁🏽‍♂️➖Treinta días, Teresa. Treinta días donde las cotufas se pusieron rancias y yo casi pido un embargo por daños morales. El cine estaba muy oscuro para estar tan solo, pero lo que más me dolió no fue la entrada perdida, sino que me quedé con el café frío y las ganas acumuladas. Si de verdad quieres pagar esa deuda, te advierto que los intereses han subido... y no acepto disculpas por texto."

Teresa le responde:

🙋‍♀️¿Ah sí? ¿Y qué tipo de moneda acepta el señor embarcado para saldar la cuenta? Porque si es por intereses, tengo guardada una dosis de atención que te va a quitar el sueño más que este mensaje a las cuatro de la mañana... Dime, ¿mañana a la misma hora, en el mismo lugar, o prefieres cobrar la fianza en persona ahora mismo?" jejeje

     José sonrió. El guarapo ya no estaba frío; estaba hirviendo. El orgullo había perdido la batalla contra el deseo, y esa madrugada de martes se perfilaba como el inicio de una negociación donde, por fin, ambos estaban dispuestos a perder... para ganar.

     Esa madrugada de martes fue el punto de no retorno. José no estaba dispuesto a dejar pasar otros treinta días, y Teresa, con la culpa transformada en picardía, aceptó las condiciones de "pago". El plan era ambicioso: una escapada a La Guaira, lejos del ruido de la ciudad, para saldar la deuda en las costas del litoral central.

 El plan era ambicioso: una escapada a La Guaira, lejos del ruido de la ciudad, para saldar la deuda en las costas del litoral central


Continuará....

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