Cuando te dicen que un corazón sana con el tiempo, puede ser algo verdadero, pero nadie sabe lo que conlleva sanar un corazón roto que todavía recuerda los momentos que vivieron juntos. Nadie sabe cuánto duele un simple recuerdo; quieres sanar, pero el proceso es doloroso, es un dolor irremediable. ¿Cómo olvidar a aquella mujer que en un principio era todo para ti, a quien juraste amar por toda la eternidad, con quien soñaste un futuro que parecía que se iba a construir poco a poco con el pasar del tiempo?
Pero no fue así, sino que se iba destruyendo poco a poco sin darte cuenta; era cuestión de tiempo para que se derrumbará todo. Aun así, todavía puedes pensar en ella: recuerdas su sonrisa, recuerdas su tacto, recuerdas cada parte de su cuerpo como si todavía estuviera a tu lado, y tu corazón se rompe cada vez más hasta que ya no puedes sentir nada, hasta que ya no puedes demostrar ninguna emoción, solo una mirada fría. Pero muy en el fondo de tu corazón roto sabes que no eres así; más bien, solo quieres sanar y que nada de esto hubiera pasado, aunque sabes que no es así. Tu corazón puede estar al borde del llanto, pero solo necesitas tiempo para poder volver otra vez a construir tu corazón.