Arroja la nasa al mar, la ciencia y los astros, arrójala al centro y pesca cientos de mis poemas.
Un cielo quebrado por encima de la barca: descubrirás docenas de versos inéditos que nadie siquiera se atrevió a buscar.
A falta de novedad, busco otra forma de adularte.
Contempla puntitos brillosos en el cielo.
Puntitos brillosos en el cielo.
No es cursi: es exquisito, es elegante.
Ellos están lejos… como nuestras mentes, como nuestros cuerpos celestes.
Muy lejos, muuuy lejos.
Y yo te deseo.
Te‑de‑se‑o.
Así que ¡pesca, pesca! Aún no ha sido suficiente.
— Jorge Guzmán