soy rojo.
ese rojo qué grita pasión.
soy el rojo qué derrama la sangre.
ese rojo qué anhelan los atardeceres.
soy el rojo qué derrama sangre ante tu usencia,
soy el rojo qué late corazones
pero no importa cuanto rojo sea...
si tus ojos buscan azul...azul marino, azul de mar tranquilo.
vos sos el azul, ese azul que grita usencia,
azul vacío,
azul solitario
intente pintar mi llama en azul,
intente teñir mi corazón en tonos marinos e incluso
pintar mi cielo de celeste...
pero mi rojo no se pinto, solo ardió.
Yo grito en tonos de pasión,
yo bailo en color sangre,
yo anhelo atardeceres en tonos rojizos.
vos susurrás en calma marina,
y anhelas un cielo en tonos celestes
pero...no importa ser el rojo mas deslumbrante e impresionante,
si tu color favorito es el azul,
azul de mar tranquilo,
cielo celeste sin atardecer en llamas.
quise apagar mi fuego para entrar en tu alma, pero el silencio del azul me consumió mas qué el fuego.
ahora lo entiendo,
los atardeceres existen,
porque el rojo y el azul por un instante se tocan,
pero luego
ya no se arriman
y solo se anhelan.