El silencio se siente entre las
neblinas de un corazón sangriento,
lleno de espinas y de esperanzas
acabado,
como un ramo de rosas rojas.
Tus alientos, impecables, suplicantes,
llenos de rencor, llenos de trauma,
me cautivan, me apresan, me liberan,
al igual que tus ojos
negros azabache,
inocuos, etéreos,
como mis sentimientos.
Cariño,
loa manzanos te anhelan,
te extrañan,
sus ramas te desean,
desean un beso.