En aquel lugar donde nuestras caricias se volvieron eternas, justamente ahí donde el Tiempo ya no volvió a pasar, mi mente soñaba con otros besos, con otras caricias tuyas pero nunca te pude encontrar...
Casi de la nada fuimos todo y ahora de la nada somos polvo, pero aún así Yo te guardo muy adentro en el fondo de mí corazón, eres mí mayor secreto, el mejor regalo del Universo para un hombre, y si alguna vez nuestros destinos vuelven a juntarse debes saber que me quedaron besos en los labios, caricias en mis sabanas tan solo para Tí, me quedaron noches con sus velas y aún quedan lluvias con café, me quedaron ganas de una vida, de una vida para vivirla junto a Tí..