el amor debería sentirse como una calidez que acompaña al frío, no que lo niega. debería sentirse como un momento reconfortante entre la incomodidad, algo así como cuando dejas que ese viento frío te de en la cara y lo disfrutas y hasta llegas a sentirlo familiar, pero no en el sentido de familia si no en el sentido de cálido. cómo un frío cálido, como un oso polar en primavera. debería ser ese silencio entre tanto bullicio, el orden necesario para darse cuenta del caos. cómo cuando logras sentir que tú corazón vuelve a palpitar con normalidad, y creo, de todo corazón, que uno no logra comprender esto hasta sentirlo realmente en cada parte del ser. amar no debería ser un proceso mental, si no una práctica psicofisica llena de procesos complicados que necesitan determinación, paciencia y voluntad, pero a la vez, debería ser nada de eso porque no se debería sentir como eso.
como palabras entreversadas que logras entender.
cómo cuando logras leer algo que está borroso y te sientes triunfante.