Empezare por confesar que mi mente es mi peor enemiga,.. Aunque viéndolo bien es un cumplido motivacional para mi ser...
Buscando en la infinita memoria que tengo, me sumerjo en un mar de recuerdos profundos, donde veo que poco a poco la vida se me rompe en mil pedazos., no encuentro una salida para aliviar mis heridas, entonces mis pensamientos se materializan en una que otra lagrimita que sale e inundan mis hermosas y rosadas mejillas., pero justo entonces termino pensando en ella, y mi mundo ideal termina en un frenesís de ansiedad,.