y mientras tu memoria a mí venía, yo más me moría
que era mi dolor de cada noche y día, vos lo sabías;
eso era lo que me dolía, el hecho de que de mi amor te reías.
y si en vos puse tanto amor, tanta energía
¿por qué te robaste mi alegría? si prometiste que tu alma era mía.
juraba que había magia, destrozaste de manera fría
aquella hermosa fantasía que con vos tenía.
he de ser tonta, si desde un principio lo suponía,
que tu mirada realmente a mí no me pertenecía,
porque ¿de esta deprimida quién se enamoraría? decime,
a ella que como yo nunca te amaría ¿por ella me pisarías?
espere que haya sido mera lujuria, no quise creer que esto me harías.