Resuena el eco del vientre,
el hijo engendrado del hombre
Encamina hacia el mundo intolerable,
vacío del espíritu y manchado de sangre
No puedes oírme, puedo esperarte,
deseo de amarte, pero no puedo perdonarme
En el vientre materno, se proclama la inocencia
Es un mundo intolerable, una fe que te miente y te engaña