Al director de –sepa usted–
el mismo paredón donde alzan hoy la voz.
No me ha de sorprender.
Defiéndeme, señor; pues salvo es quien nombró
.
a tu oración y en tu verdad
haz desaparecer al más violento y cruel
de todos los que van
negándose a poner de frente sólo a Él
.
porque de aliterar tu nombre y voluntad
en boca al opresor, guárdame por piedad,
piérdeles la razón y hazlos ceder.
.
Si se han de levantar, te sacrificaré
por quien me entrega, me toma y me acecha.
En gracia, mi ofrenda ten para no caer.