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REFLEXIONES DE MI VIDA

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REFLEXIONES DE MI VIDA 

 

En el espejo roto de mi ayer, 

se reflejan fantasmas del querer, 

Un niño soñador, con ojos que bebían la luz del creador, 

Una empatía latente, un corazón abierto, 

a las penas del mundo, a su grito desierto. 

Semilla de un árbol que ahora se revela, 

En la tierra labrada, una historia que vuela. 

 

Ante la injusticia, la cruel sin razón, 

Pronto reacciono  y actúo descontento. 

La desigualdad lacerante, herida profunda,  

que me impulso a la izquierda 

y ser revolucionario socialista.  

 

No busco pelea, rehúyo el fragor, 

Pero no tolero quien quiera oprimir, 

mi honor defiendo, con férvido ardor, 

no permito el ultraje, ni la afrenta vil, 

me planto con firmeza, con pulso febril 

Haciéndome  respetar. 

 

Aventura en la sangre, llamado constante, 

el mundo militar, instinto primal. 

La adrenalina pura, latido veloz, 

en la línea delgada, entre el bien y atroz. 

 

Con votos sinceros, al altar llegué, 

Amando a mi esposa, con fe la besé, 

de emular a mis padres, en su unión sagrada, 

Pero el destino trazó un sendero fatal. 

Fracaso matrimonial, herida abierta, 

a pesar del amor, y la promesa cierta, 

la vida separó, lo que el destino había atado. 

Una sombra que cruza, un recuerdo que hiere, 

El fracaso marital, la promesa que muere. 

 

La decisión fatídica, el quiebre fatal, 

dejar a mis hijos, un acto brutal. 

Un error profundo, una herida que sangra. 

Buscar una nueva vida, lejos del dolor, 

huyendo del pasado, sin hallar mejor sabor. 

Hoy la culpa me persigue, como sombra tenaz, 

un eco constante, que no me da paz. 

El remordimiento muerde, con saña cruel, 

recordando el abandono, como amargo brebaje, 

que me hace sentir muy cruel. 

 

Debilidad culpable, vicio carnal, 

La belleza femenina, su eterno fulgor, 

piel blanca, el cabello dorado, 

la belleza blanca, un dulce vendaval preferido. 

Una debilidad dulce, un pecado menor, 

Un instante fugaz, un anhelo sagrado, 

También vivido con indígenas y morenas, 

Provocando inmenso sufrimiento y daño a mi esposa. 

 

 

Una risa fácil, pronto en ira envuelta, 

un misántropo solo, en su burbuja suelta. 

Nihilista tal vez, buscando un sentido, 

En este laberinto, a veces perdido. 

Pero el amor emerge, fuerza vital, 

por mis hijos y nietos, amor real, 

que aunque oculto a veces, late profundo, 

como eco antiguo, en el vasto mundo. 

 

Odio  ante la opresión y el genocidio silente, 

del estado sionista, acto inhumano, 

Un estado terrorista, opresor, con garras de acero, 

Sometiendo a un pueblo, con falso sendero, 

dejando en Palestina un dolor vano. 

 

Odio a la oposición política antinacionalista, 

Traicionera de la patria, 

Que solicita bloqueos en intervención militar, 

para tomar el control gubernamental y del estado 

siendo manipulados como títeres  

por el imperio agresor.  

 

Dolor por la pérdida de un amor logrado, 

En la etapa de mi adultez mayor, 

A quien me entregue por entero y sentí mía, 

provocando mi muerte en vida. 

Arrepentimiento por no haber sabido valorar 

el amor de una buena mujer, 

que se entregó por completo a mí. 

 

 

El autoconocimiento, faro brillante, 

guiándome hacia el ser, auténtico, constante. 

Las cicatrices narran, mi historia vital, 

un mosaico de errores, y un anhelo ideal, 

de redimir el pasado, pero sin saber cómo. 

 

Así, en el espejo roto, mi alma se ve, 

sin máscaras ni engaños, 

aceptando mis sombras, mis luces y mis daños. 

Y aunque el pasado pese, y el futuro sea incierto, 

el presente es mi ancla, junto con la soledad,  

siendo mi refugio, mi puerto,  

donde puedo abrazar la introspección con afecto. 

 

Hoy me miro al espejo, y veo un rostro curtido, 

Por batallas libradas, un pasado vivido. 

Quién fui, quién soy, se fusionan en uno, 

Un ser en constante cambio, bajo el sol y la luna. 

Reflexiones profundas, de la vida vivida, 

En estos espejos rotos, mi esencia escondida, 

Mientras me mantengo viviendo en mi soledad, 

Que es la amiga y compañera, con quien he vivido 

Casi toda mi vida. 

 

 

Maracaibo, 19/05/2025 

Accede a la canción, basada en esta composición, a través de los siguientes enlaces:

 https://vkvideo.ru/video-231361250_456239130

Thoughts

  • Anselma

    Lo del espejo donde el que fue y el que es se juntan me pasa también a mi edad, fíjese, y no siempre me caen bien los dos. Da la impresión de que la soledad al principio no la eligió y ahora la defiende.

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  • rgaray4116

    Tengo en la vuelta un señor de setenta y pico que vive solo desde que se le fue la familia, y puso un banco en el patio mirando para la calle y de espaldas a la casa. Una vez me contó que los hijos están en Montevideo y que él eligió quedarse. Lo leo a usted y pienso en ese banco, en la soledad puesta de compañera como usted la pone al final. ¿Sus nietos saben que existe este texto?

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  • Ovid

    Ese cierre con Maracaibo y la fecha abajo, como una carta, me hizo pensar en que esto lo escribiste para leerlo tú dentro de unos años más que para nosotros. Apuesto a que la parte de los nietos es la que más te costó dejar tan corta. Gracias por subir la canción también, ahora quiero oír cómo suena la estrofa del espejo roto cantada.

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  • Elena_V

    Uf, lo de los hijos.

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