Un espacio para volver a mí sin dejar de amar.
A veces creemos que amar es entregarnos por completo, incluso cuando eso significa dejarnos en segundo lugar. Aprendí que podía cuidar, acompañar y sostener a los demás, pero también necesitaba aprender a cuidarme a mí.
Amar sin perderme nace de ese aprendizaje. De las historias que nos atraviesan, de las veces que confundimos amor con sacrificio, compañía con dependencia y entrega con renuncia. Pero también nace de la posibilidad de reconstruirnos, recuperar nuestra voz y volver a elegirnos.
Este blog es un espacio para hablar del amor desde otro lugar: un amor que no quite libertad, que no apague nuestra identidad y que nos permita ser quienes somos. Porque amar profundamente no debería significar desaparecer en el otro.
También podemos amar sin dejar de ser nosotras mismas.