Para llamarse Quietud, hay mucha vigilancia en esos árboles: guardias, mil ojos, penitencia. Da la impresión de que la calma de afuera es justo lo que no deja quieto al que camina.
QUIETUD
Pensamiento
Para llamarse Quietud, hay mucha vigilancia en esos árboles: guardias, mil ojos, penitencia. Da la impresión de que la calma de afuera es justo lo que no deja quieto al que camina.
Contenido de la publicación
Hoy los arboles eran guardias reales con mil ojos de la providencia acechándome casi como una penitencia impuesta, mientras cavilo en un aroma que casi me alimentan de una profunda ansiedad
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